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Uso de
Micronutrientes en Cultivos de Gruesa
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| Dr. Ricardo Melgar
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La extensión del área agrícola con deficiencias del micronutrientes aumenta
año tras año con el avance de la frontera agrícola en Argentina. En gran
medida, las deficiencias más pronunciadas de micronutrientes se relacionan con
el zinc y el boro en la región Pampeana, y afectan a todos los cultivos, pero
principalmente a los cultivos de granos que normalmente no reciben
fertilizaciones correctivas.
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Además de los
conocidos, N, P, K Mg y S, los micros son también nutrientes escenciales para
la vida tanto animal como vegetal, ya que intervienen en variados procesos
fisiológicos. Unos dieciséis nutrientes cumplen los tres criterios para la
condicion de esencial: 1) Su ausencia impide a la planta alcanzar su ciclo vital
2) La deficiencia es específica para el elemento en cuestión; es decir no es
reemplazable por otro y 3) El elemento está directamente implicado en la
nutrición de la planta. Por ejemplo como constituyente de un metabolito
esencial requerido para la acción de un sistema enzimático.
Macro y micronutrientes
es una división habitual entre los nutriente vegetales. Las plantas necesitan
los macronutrientes en cantidades relativamente elevadas. El contenido de N en
los tejidos de las plantas por ejemplo, es superior en varios miles de veces al
contenido del micronutriente Zinc. Bajo esta clasificación, basada en la
cantidad del contenido de los elementos en el material vegetal pueden definirse
como micronutrientes al: Fe, Mn, Cu, Zn, Mo, B y Cl. Esta división es algo
arbitraria y en muchos casos las diferencias entre los macro y micronutrientes
son irrelevantes. El contenido de magnesio y hierro en los tejidos de las
plantas por ejemplo, es tan alto como el contenido de azufre y magnesio. Muchas
veces la concentración de micronutrientes está en exceso a sus requerimientos
fisiológicos, (por Ej. manganeso), contradiciendo lo que se acepta generalmente
en cuanto a que los contenidos de nutrientes en las hojas u otros órganos de
las plantas (peciolos, frutos y raíces) proveen alguna indicación de las
cantidades necesarias de éstos para cumplir sus procesos fisiológicos y
bioquímicos. Las plantas aún contienen grandes concentraciones de elementos no
esenciales algunos de los cuales pueden ser tóxicos (Aluminio, Níquel, Selenio
y Flúor).
Área afectada en crecimiento
Contando solo los
cultivos extensivos, cerca de 12 millones de hectáreas estarían afectadas por
deficiencias de los principales micronutrientes: boro zinc y cobre (Tabla 1). El
área cultivada conocida con deficiencias del boro alcanza 6.5 millones de
hectáreas. En el área agrícola de Entre Ríos, también al norte de la
región pampeana un relevamiento en el 2000, el Ing. Cesar Quintero de la Univ.
De Entre Ríos, indicó que cerca del 70 % y 30 % de muestras de productores
poseían valores deficientes a muy deficientes de B y Zn respectivamente. Esta
deficiencia afecta varios cultivos incluyendo soja, girasol, y entre los
intensivos: manzanos y perales. Las áreas deficientes de zinc son también
extensas y no solamente restrictas a los cultivos pampeanos como maíz, sino
también cultivos regionales como arroz, legumbres secas, y cítricos.
Los suelos de texturas
mas arenosas, propias del oeste bonaerense, La Pampa y sur de Córdoba están
asociados a niveles mas bajos de materia orgánica, el factor mas importante
asociado a una buena dotación de micronutrientes cationes, como zinc y cobre,
ya que son ligados por los grupos carboxílicos de ésta tornándose muy
estables en el suelo.
Deficiencias de hierro
más específicas, se registran frecuentemente en viñedos, en soja y legumbres
secas, en regiones con suelos de pH mayor a 6.5. Suelos con estas
características son comunes en el NOA, región hacia adonde se expande la
agricultura.
Tabla 1. Estimación
del área total afectada con algunos micronutrientes1
| Cultivo |
Área
cultivada(#) |
B |
Zn |
Cu |
Área
afectada |
| |
ha
x 106 |
.........
% ........ |
|
|
Soja |
11.6 |
30 |
20 |
0 |
5.8 |
|
Girasol |
2.4 |
50 |
20 |
0 |
1.7 |
|
Maíz |
3.2 |
5 |
30 |
0 |
1.1 |
|
Alfalfa |
1.5 |
30 |
10 |
0 |
0.6 |
|
Trigo |
6.4 |
5 |
5 |
5 |
1.0 |
|
Pasturas |
7.3 |
10 |
5 |
5 |
1.5 |
|
Porotos |
0.3 |
50 |
50 |
0 |
0.3 |
|
Arroz |
0.2 |
0 |
30 |
5 |
0.1 |
|
TOTAL |
32.8 |
|
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|
11.9 |
(#) Promedio últimas
cinco campañas
No menor también es el
incremento posible de lograr corrigiendo deficiencias de molibdeno y cobalto en
leguminosas como soja y alfalfa. Las funciones de estos micronutrientes son muy
especificas de la relación simbiótica Rizobium - leguminosa para efectivizar
la fijación biológica de nitrógeno del aire. Ambos se encuentran en niveles
tan bajos en el suelo que no son analizados rutinariamente por los laboratorios
de suelo, dado que los métodos requieren gran precisión y tienen gran
variabilidad, lo que magnifica la dificultad para su calibración. Por esta
razón se usa el análisis de semilla como una medida de disponibilidad del
micronutriente en el suelo adonde creció el cultivo. La figura 1 muestra la
distribución de frecuencias valores en ppm de cada micronutriente de una
muestra de 47 semillas de soja de 12 regiones geográficas. Es posible ver que
algo mas del 60 % y cerca del 40 % de las muestras están bajos para cobalto y
molibdeno respectivamente.
Figura 1.
Frecuencia de concentración de cobalto y molibdeno en muestras de semillas de
soja de distintos orígenes geográficos de Argentina y su interpretación.2
Ganancias al corregir
las deficiencias
Las respuestas al uso de
microelementos se han publicado para algunos cultivos de grano en la región
Pampeana. Sin embargo, el uso mas difundido se limita actualmente al boro en
girasol, y al zinc en maíz y arroz. Con referencia al girasol se menciona que
es común lograr aumentos en la producción de granos con pulverizaciones
foliares de 1 kg de B/ha entre 400 a 800 kg/ha, pero los experimentos informan
de aumentos de producción de hasta 1200 kg/ha. Aunque parte de la variación
puede explicarse por las condiciones hídricas, ya que el B se mueve por flujo
masal, y situaciones de sequías resultarán en un menor suministro del B del
suelo aumentando las respuestas en aplicaciones foliares (Ver. Conclusiones
Taller Nutrición de Girasol en este mismo numero)
En maíz, se han
determinado aumentos de 580 kg/ha también con pulverizaciones foliares de 1
kg/ha de B, cuando el B en el suelo tenia menos de 0,5 ppm
Figura 2.
Respuesta de rinde de girasol a la fertilización con boro en el Oeste de la
región pampeana. Promedio de 13 y 8 sitios en las campañas 1995-96 y 1996-97
respectivamente (M. Díaz-Zorita , y G. Duarte, 1998).
El uso de zinc en las
mezclas arrancadores que aportan fósforo y nitrógeno es una practica que
comienza a ser conocida entre los productores de punta. La deficiencia de zinc
ha sido reportada en numerosas oportunidades, pero parece observarse mas
frecuentemente en condiciones inducidas antes que debidas a una baja
disponibilidad en el suelo. Una dosis excesiva de P limita la capacidad de la
planta de absorber Zn; por otra parte la deficiencia de Zn puede aparecer
inducida también en suelos fríos o con baja intensidad lumínica. El síntoma
visual es conocido y se caracteriza por bandas blanquecinas en los hojas
juveniles del maíz..
Datos divulgados sobre
usos del Zinc (Zn) en maíz aplicado como oxisulfato granulado de Zinc en 4
ensayos de la producción de la demostración de kg/ha de 600 a 825 kilogramos
grano por ha. Los mayores aumentos se asociaron a los sitios adonde el Zn
disponible en el suelo tenían la menor disponibilidad, (medido por Mehlich) 3.
En arroz también se
reportan respuestas importantes a la aplicación de Zn como oxisulfato al suelo,
pero el uso mas frecuente es por tratamientos de la semilla de oxido de Zn. Los
óxidos son mas concentrados por unidad de peso, pero mucho menos solubles que
los sulfatos(Figura 3). La deficiencia al zinc en arroz se conoce por hojas
blanquecinas y débiles que se quiebran. Es común observarla en los suelos
vertisólicos de las arroceras en Entre Ríos, apareciendo en las zonas adonde
se da la inversión de horizontes, con el subsuelo aflorante con carbonatos. El
pH mas alto de estos horizontes resulta en una menor disponibilidad de zinc.
Figura 3.
Respuestas promedio a la aplicación de Zn al suelo, de cuatro sitios entre
1998 y 2000 en el Sudeste de Corrientes (Figueroa, 2001).
A pesar de ser la soja
que el principal cultivo extensivo en Argentina, se han conducido escasos
experimentos de campo con micronutrientes, excepto ensayos de tratamiento de
semilla con molibdeno (Mo) y cobalto (Co) durante la inoculación. Los
resultados de rendimiento de semillas recubiertas con Mo y Co demuestran
aumentos significativos de la producción en casi 50 % de los ensayos.
Las tablas 2 y 3
muestran resultados de ensayos realizados por grupos independientes en el
Sudeste y el Norte de la región pampeana. Todo el proceso de ingestación, y
reduccion del N del aire para incorporase a la biomasa de las leguminosas es
mejorado simplemente por un mejor suministro de cobalto y molibdeno.
Tabla 2.
Rendimientos promedio de 3 repeticiones en cuatro variedades resultado de la
aplicación de solución de cobalto y molibdeno a semillas de soja.
|
Variedad |
Testigo |
Tratadas |
Diferencia |
|
A4456 |
4,044 |
4,218 |
174 |
|
DM48 |
4,841 |
4,993 |
152 |
|
JOKETA |
4,222 |
4,527 |
305 |
|
P9396 |
3,944 |
4,018 |
74 |
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Ensayo realizado por agroEstrategias
Consultores 1999-2000, pH: 5,6; Mat. org.: 5,5% P disponible
(0-20 cm): 20 ppm. producto utilizado COMOSOL
Tabla 3. Efecto
del tratamiento de semilla con cobalto y molibdeno en el rendimiento promedio
en cuatro localidades del norte de Bs.As y Sur de Santa fe.
| Sitio |
Campaña |
Testigo |
Tratadas |
Diferencia |
| Santa. Teresa |
1999/2000 |
3119 |
3802 |
683 |
| V. da Fonte |
1999/2000 |
3524 |
3802 |
308 |
| Santa Teresa |
1998/1999 |
4245 |
4624 |
379 |
| Arequito |
1998/1999 |
3431 |
3504 |
73 |
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Ensayo realizado por
R. Melgar, Camozzi y Lavandera. 1998-2000. Producto utilizado Co-Mo ®
Cantidades reducidas,
gastos menores y altos retornos
Los gastos en
micronutrientes son proporcionales a las cantidades que se aplican y no se
comparan con el uso masivo de macronutrientes.
Sin embargo, es vital la
consideración de un buen sistema de aplicación. Las fertilización foliares
son recomendadas en casi todos los casos, y aun en esos casos, el costo de la
aplicación debería mitigarse con la aplicación de otros productos, sean
insecticidas, herbecidas o funguicidas.
Las aplicaciones al
suelo duran muchos años, pero precisan de un excelente distribución
considerando las escasas cantidades que se aplican.
1 Melgar, R. 2004. Actual and
Potential Use of Micronutrient Fertilizers in Argentina. 2004. IFA INTERNATIONAL
SYMPOSIUM ON MICRONUTRIENTS. 23-25 February 2004, New Delhi, India
2 Relevamiento realizado
por agroEstrategias Consultores: Inédito 2000.
3 Melgar
R. J., J. Lavandera, M. Torres Duggan , y L. Ventimiglia. 2001. Micronutrientes
en sistemas intensivos de producción de maíz: respuesta a la fertilización
con boro y zinc. Rev. Ciencia del Suelo 19(2) 109-114 .
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