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Trigo: Micronutrientes
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Ings. Agrs. (M.Sc.)
Luis A. Ventimiglia, (M. Sc.) Héctor G. Carta y Sergio N. Rillo
INTA 9 de Julio, a9julio@internueve.com.ar
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Desde aproximadamente la
mitad de la década del 70, cuando los cultivos extensivos comienzan a
fertilizarse, el consumo de fertilizantes ha ido creciendo año a año. Este
efecto fue motivado entre otras causas por: una acelerada degradación de
nuestros suelos, una relación insumo/producto muy favorable en muchos años,
una respuesta física y económica de los cultivos importante al agregado de
fertilizantes y principalmente, por un trabajo técnico científico realizado
por organismos oficiales y privados, que le fueron dando sustento a la práctica
de la fertilización. De los cultivos, el trigo es por lejos el cultivo mas
fertilizado y que consume mas fertilizantes. De acuerdo a estimaciones del
proyecto Fertilizar, el trigo consume mas de 300 mil t de fertilizantes por
año, resultando un promedio de 47 kg/ha/año. Si bien hay muchos lotes que
reciben dosis muy superiores a esta, también hay otros que no reciben
absolutamente nada.
De los factores que
limitan la producción la fertilidad, es la que condiciona más fuertemente el
rendimiento, condicionando una gran brecha tecnológica. En el centro oeste de
Bs. As, por ejemplo, la brecha es del 100% entre los productores de punta y la
media de producción del área, pudiendo llegar al 200 % entre aquellos y
aquellos que obtienen los menores rendimientos.
La realidad de estos
días indica que además de nitrógeno y fósforo, otros nutrientes comienzan a
manifestarse en cada campaña también como deficitarios, esto hace suponer que
en los próximos años sea necesario agregar otros elementos nutritivos a los
lotes, a efectos de obtener altos rendimientos.
En función de lo
expresado, la Unidad INTA 9 de Julio, realizó en la campaña 2001/02 un ensayo
que se condujo en French, (9 de Julio, Bs. As). El suelo franco-arenoso, tenía
3 % de M.O, un pH de 5,8, 2,4 ppm de P disponible y 7,4 ppm de S de sulfatos
antes de la siembra en su capa arable y 173 kg/ha de N disponible hasta los 60
cm. Los valores de micronutrientes eran deficientes según los patrones
conocidos: 1,3, 0,7 y 0,1 ppm de Zinc, Core y Boro respectivamente.
Los fertilizantes se
incorporaron antes de la siembra, excepto el azufre (Trat. 4) que se aplicó al
macollaje. El fósforo en todos los casos se aplicó en la línea de siembra.
Tabla 1
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1. Testigo
2. Nitrógeno (N) + Fósforo (P) (100 kg/ha + 30 kg/ha), urea+SPT
3. N + P + Azufre (S) (temprano) (100 + 30 + 20 kg/ha) Idem + Sulfato
de Amonio
4. N + P + S (macollaje) (100 + 30 + 20 kg/ha) Idem
5. N + P + S + Boro (100 + 30 + 20 + 1 kg/ha) Idem + Oxido de Boro
6. N + P + S + Boro + Cobre + Magnesio (100 + 30 + 20 + 1 + 4 + 6
kg/ha) Idem + SO4 Cu y Oxisulfato de Mg). |
¿Cuánto aumentan los
rendimientos por el agregado de micronutrientes?
Figura 1:
Rendimiento de trigo obtenidos.
El testigo presentó un
rendimiento muy adecuado para el nivel de fertilidad que presentaba el lote. La
adición de nitrógeno y fósforo produjo un incremento en el rendimiento de
algo más de 800 kg/ha, presumiblemente mayoritariamente por el fósforo, dado
que el suelo presentaba un valor inicial extremadamente bajo y había suficiente
nitrógeno.
El efecto del azufre fue
entre 500 y 800 kg/ha de trigo, respuesta esperable por los bajos niveles de
azufre de sulfatos a la siembra. . La diferencia entre los tratamientos de
azufre de casi 300 kg/ha (3 y4) pudieran deberse al mayor lavado del S-SO4
aplicado a la siembra.
Cuando se adicionó
boro, además de los demás el rendimiento aumentó en 800 kg/ha. En otros
ensayos se habían logrado aumentos de rendimientos importantes con Boro pero
nunca de esta magnitud .
En cambio, el
tratamiento completo resulto en un fuerte depresión del rendimiento que podría
deberse a una interacción negativa entre los nutrientes.
Consideraciones finales
Como se puede apreciar,
hoy parece bastante claro y lógico las respuestas a fósforo - nitrógeno y
azufre. Con los demás nutrientes, que por otro lado son los menos investigados,
aparecen en muchas oportunidades resultados no siempre convincentes y de
difícil explicación. La forma de poder solucionar estos temas es continuar
investigando, seguramente cada año o campaña realizada, irán aportando
pequeños avances, que con el tiempo permitirán dilucidar también el tema de
los micronutrientes.
Los autores del trabajo
agradecen a los Sres Mariano y Pablo Enrico, propietarios del establecimiento
donde se realizó la experiencia, como así también a los Ing. Agr. Juan Manuel
Vanina y Sebastian Mogaburu de ASP, French,.
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