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Relación entre la Respuesta del Maíz a la
Aplicación del Fósforo y el P asimilable del Suelo
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R. Ramírez*, Beg**, O. Colmenares**, E.
Meléndez**, P. Marbal**, F. Blanco***, E. Guzmán****, C. Hernández **
** * y A. Chirinos +
*FONAIAP. Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias. Apdo. 4669.
Maracay 2101. Venezuela. ** FONAIAP. Estación Experimental Yaracuy. ***
FONAIAP. Estación Experimental Portuguesa. **** FONAIAP. Sub-Estacion
Experimental Valle de la Pascua. ***** FONAIAP. Estación Experimental
Apure. 1 Fallecido.
RECIBIDO: enero 11,1988.
http://www.ceniap.gov.ve/pbd/RevistasCientificas/Agronomia%20Tropical/at3813/Arti/ramirez_r.htm
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Resumen
Las respuestas del maíz a la fertilización fosfatada,
obtenidas en 47 experimentos de campo en Apure, Valle de la Pascua, Yaracuy y
Portuguesa, fueron utilizadas para calibrar el P del suelo extraído por los métodos
de Morgan, Bray, Mehlich 1 y Olsen. E1 método Bray 1 mostró el coeficiente de
correlación más alto, para la ecuación de ajuste de la forma cuadrática,
usando las observaciones de las familias suelo cultivo de alto y baja
probabilidad de respuesta. El valor crítico calculado, para P, para separar
estas familias fue localizado entre 11 y 14 ppm. Dividiendo la curva de la
regresión a la altura de 65, 75, 90 y 100 del rendimiento relativo y tomando
estos limites como un índice de fertilidad se determinaron cinco categorías de
fósforo en el suelo, basados en el análisis por el método de Bray 1. Ellas
fueron: muy bajo, con menos de 4 ppm de P; bajo, entre 4 y 9 ppm de P; media,
entre 9 y 17 ppm de P; alto, entre 17 y 25 ppm de P; y muy alto, con más de 25
ppm de P. La cantidad de fertilizante fosfatado a recomendar para el maíz, para
cada categoría, fue calculado y correspondió, en términos de P2O5,
a más de 60 kg/ha para suelos muy bajos; entre 45 y 60 kg/ha para suelos bajos;
entre 30 y 45 kg/ha para suelos medios; entre 10 y 30 kg/ha para suelos altos y
menos de 10 kg/ha para suelos muy altos.
P.C.: Análisis de suelo, fósforo, valores críticos, maíz.
Introducción
El análisis de suelo es el método de diagnóstico más
usado para determinar los requerimientos de fertilizantes por 108 cultivos,
especialmente en los anuales. Sin embargo, el solo análisis no constituye un
elemento de juicio confiable para estimar d nivel de disponibilidad de un
nutrimento en el suelo, sine que es necesario calibrarlo con la respuesta del
cultivo en el campo, para que adquiera la jerarquía de un método de diagnóstico
confiable.
Los primeros trabajos con fósforo se realizaron a nivel de
invernadero tratando de buscar una correlación que permitiera seleccionar un método
de análisis confiable. BASTONES y LOPEZ-RITAS (1, 2) recomendaron la adopción
del método de extracción desarrollado por Olsen, debido a que el coeficiente
de correlación calculado por ellos, para este método, fue mayor que para los
otros ensayados.
En 1974, GONZALEZ et al. (5), concluyó que el método Olsen
era el adecuado para estimar el P asimilable en 108 suelos del valle media del río
Yaracuy. Posteriormente, GONZALEZ et al. (6) establecieron, en condiciones de
invernadero, correlaciones entre el rendimiento relativo (RR) de la materia seca
del maíz y el P, analizado por cuatro métodos; encontraron para el método de
Olsen un coeficiente de correlación de 0,85 en tanto que, para Bray 1, Peech y
Mehlich 1, estos coeficientes fueron 0,81,0,78 y 0,62, respectivamente. Sin
embargo, en los trabajos de campo (7), en los mismos suelos, los coeficientes de
correlación calculados fueron más bajos para los cuatro métodos; así en
suelos de pH menores que 7 dichos coeficientes fueron do 0,49,0,48,0,40 y 0,39
para Mehlich 1, Bray 1, Peech y Olsen y en suelos de pH mayores que 7 fueron de
0,10, 0,12,0,5 y 0,25, respectivamente, es decir, que no encontraron correlación
para estos suelos.
En suelos de los estados Cojedes y Barinas también se
determinaron los coeficientes de correlación para P del suelo y el RR (9), los
cuales fueron de 0,65,0,88, 0,75 y 0,76 para los métodos de Olsen, Bray, Peech
y Mehlich 1, respectivamente; pero cuando consideraron solo los suelos de pH
menores que 7 los valores de "r" fueron de 0,71,0,81,0,82 y 0,81,
respectivamente. En ambos cases el método de Olsen mostró la menor correlación.
Para 108 suelos del estado Portuguesa (8), donde se
ensayaron los mismos métodos de análisis de suelos en un experimento de
invernadero, los coeficientes de correlación encontrados fueron más bajos que
los correspondientes a Yaracuy, 0,67, 0,62, 0,63 y 0,59, respectivamente, para
Peech, Olsen, Mehlich I y Bray 1. Sin embargo, a nivel de campo (10) el
coeficiente de correlación más alto correspondió al método Olsen, 0,83;
mientras que para Bray 1, Peech y Mehlich 1, fue de 0,66, 0,66 y 0,19,
respectivamente; en este último case se tomó para los cálculos el criterio de
"rendimiento relativo balanceado" para el tratamiento sin fósforo.
E1 objetivo del presente trabajo fue calibrar cuatro métodos
de análisis de fósforo en el suelo: Olsen (15), Bray 1 (3), Morgan (12) y
Mehlich 1 (13), con los rendimientos del maíz, y poder determinar las
diferentes categorías de fertilidad del suelo con los respectivos
requerimientos de fertilizantes fosfatados, a fin de cubrir las necesidades
nutricionales de P del maíz.
Materiales y Métodos
En 1981 y 1984 se sembraron 47 ensayos con maíz para buscar
la respuesta a la aplicación de nitrógeno, fósforo y potasio; 13 se
realizaron en el estado Apure, 11 en el estado Guárico y 23 en el estado
Yaracuy.
Las dosis de los fertilizantes variaron con el año y con
las localidades. En los experimentos de Apure y Guárico (Valle de la Pascua) se
usaron dos combinaciones de diferentes niveles de N, P y K, la primera de 0, 57,
140, 223, 280 kg N/ha 0, 12, 30, 48, 60 kg P2O5 hay 0, 8,
20, 32, 40 kg K2O/ha; la segunda de 0, 47, 115, 183 y 230 kg N/ha, 0,
49, 120, 191, 240 kg P2O5 /ha y 0,24, 60,96,120 kg K2O
/ha. En Yaracuy y Portuguesa las combinaciones fueron de 0, 30, 75, 120, 150 kg
N/ha, 0, 20, 50, 80, 100 kg P2O5/ha, 0, 16, 40, 64, 80 kg
K2O /ha, 0 de 0, 37, 90, 143, 180 kg N/ha, 0, 24, 60, 96, 120 kg P2O5/ha
y 0, 20, 50, 80, 100 kg K2O /ha, y finalmente 0, 49,120,191,240 kg
N/ha,0,32, 80,128,160 kg P2O5 / ha y 0,20,50,80,100 kg K2O
/ha.
La dosis de N , P , K se calcularon tomando en cuenta el
criterio establecido para el diseño Central Rotable de superficie de respuesta
(11). De la combinación de los niveles de N, P y K se obtuvieron 20
tratamientos que fueron distribuidos al azar dentro de cada una de las dos
repeticiones del diseño.
Los experimentos se sembraron con materiales híbridos,
principalmente Arichuna. Antes de la siembra se tomaron muestras de suelos en
cada repetición a dos profundidades 0~20 y 20-40 cm, aproximadamente. Cada
muestra fue formada por 20 o más submuestras, teniendo cuidado de que
correspondiera al menos una sub. muestra por cada parcela do cuatro hilos
separados a 0,80 m, con una densidad do siembra sobre hilo para obtener 60 000
plantas/hectárea.
La aplicación del fertilizante fue realizada a mano en
banda, al momento de la siembra, también manual, a un lado y por debajo de la
semilla. Todas las labores de preparación del suelo fueron hechas en la forma
acostumbrada por el agricultor. En la época de madurez fisiológica se
cosecharon los dos hilos centrales de cada parcela de 10m de largo, eliminando
un metro en cada extremo. E1 peso del maíz en grano se ajustó al 14% de
humedad.
Para el cálculo del rendimiento relativo (RR) se
promediaron los rendimientos obtenidos en cada repetición, en forma
independiente para cada nivel de aplicación de P2O5
suelo, siendo estos promedios el producto de una observación para los niveles 0
y el más alto; de cuatro observaciones para los niveles más próximos a los
dos extremos anteriores y de echo para el nivel central. No se tomaron en cuenta
los tratamientos que llevaban el nivel de 0 nitrógeno o potasio para evitar el
efecto de una interacción negativa (17).
Los RR se calcularon de acuerdo a la técnica del modelo
lineal discontinuo (4, 14, 17) el cual considera el rendimiento estable como el
nivel de rendimiento máximo; luego se estableció la relación del RR con el P
extraído del suelo por los cuatro métodos señalados, para separar las
familias suelo cultivo de alto y baja probabilidad de respuesta al fósforo,
sobre la base del diagrama de los cuadrantes positivos y negativos, que se
trazaron tomando como el eje horizontal el nivel del 80% del RR y como eje
vertical el criterio de lograr el mayor número posible de observaciones en los
cuadrantes positivos (4). Con los dates de las familias suelo-cultivo, de alto y
baja probabilidad de respuesta, se calculó el valor crítico de P (VC) para
establecer el límite de disponibilidad de este nutrimento en el suelo, que
separa las dos familias mencionadas
La escogencia del método de análisis de suelo que
reflejara mejor el P disponible se hizo por medio del ajuste de los datos a tres
modelos de ecuaciones: cuadrática, logarítmica y de raíz cuadrada.
La relación del P disponible en el suelo con el
requerimiento P2O5 por el maíz fue posible establecerla a
través del RR, determinando los índices de fertilidad que limitan las categorías
de suelo de baja, mediana o alto fertilidad (16), con las respectivas
necesidades de fertilizante fosfatado a recomendar para el maíz.
Resultados y Discusión
Los análisis de los suelos mostraron variaciones en sus
características. La textura de los suelos cambió desde los francos hasta los
franco-arcillo-limoso (Cuadro 1). E1 rango de pH de los suelos de Apure y Guárico
fue parecido, 5,7 a 7,6 con predominancia de los valores por debajo de 7,0; en
cambio, en Yaracuy, el rango fue mayor, 4,2 a 8,3 pero con predominancia de los
suelos casi neutros o por encima de 7,0.
E1 N total en los suelos de Apure fue más bajo y
ligeramente mayor en Guárico; por el contrario, en Yaracuy, en algunos suelos
se encontraron valores comparativamente más altos. E1 potasio, calcio y
magnesio intercambiable fueron alga más bajos en los suelos de Apure y,
finalmente, la CIC mostró una mayor variación en los suelos del Guárico y
Yaracuy desde 3,7 hasta 33,6 meq/l00 g, en tanto que en los suelos de Apure esta
CIC fue de sólo 9,6 a 17,9 meq/100 g.
La magnitud de la respuesta del maíz al fertilizante
fosfatado varió con el año y el sitio experimental; el rendimiento más bajo,
correspondiente al tratamiento sin aplicación do P2O5,
fue de 681 kg/ha en Yaracuy, 1 060 kg/ha en Apure y 1 273 kg/ha en Guárico, y
los más altos, con la aplicación de P2O5fueron,
respectivamente, de 6 500, 6 060 y 6 926 kg/ha.
Los RR calculados y los niveles de P asimilable,
determinados con cada uno de los métodos de análisis utilizados, fueron
ubicados en sus respectivos diagramas de dispersión (Figures 1, 2, 3 y 4));se
obtuvieron las familias emparentadas suelo-cultivo de alto (APR) y baja (BPR)
probabilidad de respuesta.
Las familias APR y BPR estuvieron formadas por diferentes números
de observaciones que variaron de acuerdo al método de análisis. Para la
familia APR se encontraron 15, 22, 24 y 26 observaciones correspondientes a
Olsen, Mehlich 1, Bray 1 y Morgan, respectivamente, y para BPR las observaciones
fueron de 37,21, 25 y 16, respectivamente. Se encontró menos respuesta del maíz
al fósforo cuando se evaluó la fertilidad del suelo con el método Olsen, sólo
15 observaciones. Los otros tres métodos fueron mas eficientes en detectar la
respuesta.
CUADRO 1. Propiedades quimicas y físicas de los suelos donde se
localizaron los experimentos a nivel de estado.
|
|
meq/100 gr
|
|
Estado
|
Textura
|
pH 1:1
|
N %
|
K
|
Ca
|
Mg
|
CIC
|
|
|
Apure
|
F-FAL-F
|
5,7-7,6
|
0,08-0,12
|
0,23-1,05
|
0,8-9,6
|
0,3 - 6,2
|
9,6 -17,9
|
|
Guárico
|
F
|
5,2 - 7,6
|
0,10 - 0,20
|
0,26 - 1,30
|
0,6 - 21,5
|
0,5 - 8,7
|
3,7 - 33,6
|
|
Yaracuy
|
F-FA-FL-FAL
|
4,2 - 8,3
|
0,07 - 0,33
|
0,13 - 1,30
|
0,8 - 30,5
|
0,2 - 6,8
|
4,5 - 33,6
|
|
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Figura 1. Diagrama de dispersión del
rendimiento relativo del maíz y fósforo del suelo por el método
Morgan.
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Figura 2. Diagrama de dispersión del
rendimiento relativo del maíz y fósforo del suelo por el método
Bray 1.
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Figura 3. Diagrama de dispersión del
rendimiento relatrivo del maíz y el fósforo del suelo por el método
Mehlich 1.
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Figura 4. Diagrama de dispersión del
rendimiento relativo del maíz y fósforo del suelo por el método
Olsen.
|
El número de observaciones en los cuadrantes negativos, que
corresponden a familias suelo-cultivo diferentes a las anteriores, fue alto y
varió con 108 métodos. En el primer cuadrante negativo, alto RR y bajo
contenido de P en el suelo, se encontraron 15,35,29 y 41 observaciones para
Olsen, Mehlich 1, Bray 1 y Morgan, respectivamente, y en el tercer cuadrante
negativo, bajo RR y alto contenido de P en el suelo las observaciones fueron
16,10,7 y 5, respectivamente. Este comportamiento parece indicar que existen
familias suelo-cultivo que pueden estar afectadas por algun factor de clima,
suelo o manejo que amérita un nuevo análisis de los datos o una mayor
investigación de dichos problemas. Sin embargo, es necesario considerar, en
algunos casos, errores en el muestreo de los suelos, en análisis de los mismos
o fallas en la técnica experimental de campo.
Con los datos de la' familia suelo-cultivo APR y BPR se
calcularon las ecuaciones de regresión buscando el mejor ajuste (Cuadro 2). Los
coeficientes de determinación ajustados (R2 Aj) más altos
correspondieron a la forma cuadrática, excepto para el método Mehlich 1, donde
1a forma logarítmica fue ligeramente mejor.
CUADRO 2. Ecuaciones. de ajuste para los datos de
rendimiento relativo y fósforo del suelo.
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Método de analisis
|
|
Ecuación
|
|
Morgan
|
Bray 1
|
Mehlich 1
|
Olsen
|
|
|
Cuadrática
|
a
|
60,73
|
54,04
|
68,15
|
62,99
|
|
|
b1
|
3,39
|
2,82
|
0,82
|
3,12
|
|
|
b2
|
- 0,06
|
- 0,04
|
- 0,01
|
- 0,05
|
|
|
R
|
0,69
|
0,73
|
0,66
|
0,65
|
|
|
R2
|
0,48
|
0,54
|
0,43
|
0,43
|
|
|
R2Aj
|
0,46
|
0,52
|
0,40
|
0,40
|
|
Logarítmica
|
a
|
54,23
|
40,89
|
55,25
|
50,59
|
|
|
b
|
29,95
|
36,77
|
21,80
|
36,01
|
|
|
R
|
0,65
|
0j68
|
0,68
|
0,63
|
|
|
R2
|
0,43
|
0,46
|
0,46
|
0,40
|
|
|
R2Aj
|
0,41
|
0,45
|
0,44
|
0,38
|
|
Raíz cuadrada
|
a
|
59,23
|
55,16
|
69,28
|
63,91
|
|
|
b
|
7,25
|
7,11
|
2,44
|
7,06
|
|
|
R
|
0,61
|
0,61
|
0,53
|
0,54
|
|
|
R2
|
0,37
|
0,38
|
0,28
|
0,29
|
|
|
R2Aj
|
0,35
|
0,36
|
0,26
|
0,27
|
|
|
VC
|
5,0-6,0
|
11,0-14,0
|
12,0-13,0
|
5,0-6,0
|
|
|
R2
|
0,62
|
0,66
|
0,71
|
0,71
|
|
Considerando las ecuaciones cuadráticas, se encontró que
el método Bray 1 tenía el mejor coeficiente de correlación (R ,0,73) al igual
que el coeficiente R2Aj más alto (R2 e 0,52). Por otra
parte, observando el punto de origen de las ecuaciones, se puede ver que el
correspondiente a Bray 1 es el más bajo de todos ellos (a - 54,05) como
consecuencia de un número mayor de observaciones de alto respuesta al fósforo
aplicado en suelos de bajo P asimilable. Estas consideraciones permitieron
escoger el método Bray 1 como el que se aproxima más a una predicción
eficiente del P disponible en el suelo.
E1 cálculo del valor crítico de P, que define la
probabilidad de obtener o no respuesta del maíz a la aplicación de
fertilizante fosfatado se hizo con la ayuda del criterio del coeficiente de
determinación R2 (4) y se ubicó entre 11 y 14 ppm de P asimilable.
Esto quiere decir que al encontrar suelos con niveles inferiores a estos limites
la probabilidad de hallar respuestas en la producción de maíz, por efecto del
fertilizante, será cada vez mayor a medida que el P del suelo corra hacia el
punto de origen de la Figura 2. Paralelamente, en suelos con P asimilables
mayores de 14 ppm la probabilidad de respuesta será cada vez menor.
Para cumplir con el objetivo de establecer una relación
entre el P asimilable del suelo y el requerimiento de fertilizante fosfatado por
el maíz, se procedió a dividir en cinco partes la curva que relaciona el RR y
el P del suelo, tomando como límites 65, 75, 90 y 100 del RR, que corresponden
a valores de índice de fertilidad (IF) de dicha magnitud y que interceptan la
abcisa del P en el suelo (Fig.5). Estos IF separan los suelos por su contenido
de fósforo asimilable en cinco categorías: suelos de nivel muy bajo, con menos
de 4 ppm de P; suelos de nivel bajo, con 4 a 9 ppm de P; suelos de nivel media,
con 9 a 17 ppm de P; suelos de nivel alto, con 17 a 25 ppm de P, y suelos de
nivel muy alto, con más de 25 ppm de P.
A cada una de estas categorías de nivel de disponibilidad
de P en el suelo es necesario aplicar P2O5 para elevar o
mantener ese nivel de disponibilidad de P, a fin de lograr los rendimientos máximos
deseados. La Figura 6 muestra la línea recta que relaciona el P disponible del
suelo con el P2O5 requerido y representa la tendencia
actual; en cambio la línea curva se trazó con el criterio de obtener un margen
de seguridad.
Los índices de fertilidad de 65, 75, 90 y 100 interceptaron
la curva al nivel de 70, 45, 30 y 18 kg/ha de P2O5,
aproximadamente, que serian los niveles de fertilización fosfatada
recomendables de acuerdo al análisis de suelos con el método de Bray 1.
En resumen, se diría que en suelos muy bajos, con menos de
4 ppm de P, se debería aplicar 60 o más kg/ha de P2O5;
en suelos bajos, con 4 a 9 ppm de P, entre 45 y 60 kg/ha de P2O5;
en suelos medios, con 9 a 17 ppm de P, 30 a 45 kg/ha de P2O5;
en suelos altos, con 17 a 25 ppm de P, entre 10 y 30 kg/ha de P2O5;
y on suelos muy altos, con más de 25 ppm de P, 10 o menos kg/ha de P2O5
Es importante enfatizar que, en la práctica, para hacer
estas recomendaciones es necesario conocer las variables que afectan la
respuesta del maíz a los fertilizantes y evaluarlas en cada situación, a fin
de eliminar los factores limitantes de la respuesta. Es también muy importante
considerar el techo de producción deseado en cada situación, ya que esta
variable engloba todo el manejo que da el agricultor a su cultivo.
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Figura 5. Indices de fertilidad y categorías
de P disponible en el suelo por Bray 1 .
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Figura.6.-Relación entre el P asimilable
del suelo por Bray 1 y el requerimiento de P2O5
por el maíz.
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Summary
Corn response data to P2O5
fertilization, from 47 field trials, were used to calibrate available soil P
extracted by Morgan, Bray 1, Mehlich 1 and Olsen. Correlation coefficiente for
relative yield (RR) and Bray 1 soil P tested resulted to be the highest among
the four analytical methods. Five soil P categories were established for the
Bray 1 soil P test, those were very low with less than 4 ppm; low from 4 to 9
ppm, medium from 9 to 17 ppm, high from 17 to 25 ppm and very high with more
than 25 ppm. Corn P2O5 requierement were calculated for
each soil P category and those were as follows: more than 60 kg/ha for very low
soils, 45 to 60 kg/ha for low soils, 30 to 45 kg/ha for medium soils; 10 to 30
kg/ha for high soils and less than 10 kg/ha for high soils.
K.W.: Soil analysis, phosphorus, critical ualues, corn.
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