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Cultivos Intensivos.  Para la Ensalada: Hortalizas de Hoja

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Equipo del Proyecto Fertilizar - INTA Pergamino
  
Dentro de los cultivos intensivos en la Argentina, que abarcan en esa categoría cultivos de hortalizas, frutas y flores, las hortalizas de hoja poseen gran importancia dentro del volumen total producido de especies hortícolas, cubriendo casi 20 mil has en los principales cinturones hortícolas que rodean las grandes ciudades. Solo de lechuga y apio se producen mas de 200 mil t anuales. El nitrógeno es fundamental para lograr crecimiento, pero no puede prescindirse del fósforo, del potasio o de los micronutrientes. Se resumen los aspectos más relevantes de la nutrición de estas especies, fundamentales para realizar recomendaciones de fertilización racionales.

Nutrición y fertilización del cultivo de lechuga

Desde el punto de vista de la absorción de los nutrientes, el ciclo de la lechuga puede dividirse en dos fases fenológicas: la primera que comienza con la emergencia de la planta y se prolonga hasta la formación de las primeras hojas internas. La otra fase, se extiende desde la aparición de las primeras hojas internas hasta el final del ciclo. Esta última etapa abarca los últimos 30 días del ciclo de cultivo. Si bien no existen recomendaciones uniformes para el abonado de este cultivo, hay que tener en cuenta ciertas variables y una de las más importante es la extracción de nutrientes a lo largo del ciclo (cuadro 1)

Cuadro 1: Extracción de macronutrientes de la lechuga

Variedad Rendimiento N P K
  t/ha ..........kg/ha............
Reina de mayo 62 113 57 235
Maravilla de invierno 58 133 51 288

 Adaptado de Balcaza, 1997.

  

De las dos etapas mencionadas, en la segunda fase del cultivo (últimos 30 días antes de la cosecha), la lechuga absorbe el 50% de los nutrientes totales requeridos, y es en ese mismo momento en que tiene lugar la mayor producción de materia seca.

Las necesidades de nitrógeno (N) aproximadas durante todo el ciclo son de 90-100 kg./ha. Estas cantidades se deben suministrar durante todo el ciclo del cultivo y nunca en una sola oportunidad en dosis superiores a los 60 kg/ha de N. Para el diseño del plan de fertilización nitrogenado, se debe tener en cuenta el aporte de N-NO3 del suelo, determinado a través de un muestreo  y posterior análisis de laboratorio. La estrategia de fertilización debe cubrir aquella cantidad de N que la oferta edáfica no es capaz de proveer.     

Con respecto al potasio (K), su absorción se encuentra relacionada con el nivel de magnesio (Mg) y calcio (Ca), ya que un exceso de aquel, reduce la absorción de Ca y Mg. Los aportes de K en cultivos al aire libre se pueden fraccionar, pero no deben superar dosis de 200 kg./ha por aplicación. En cultivos de lechuga en invernáculo, con producciones  entre 60 a 65 t/ha, se requieren alrededor de 200 a 350 kg./ha de K2O. El criterio de fertilización potásica es distinto al del N, debido a la menor movilidad de este nutriente  en el suelo. Es difícil acceder a umbrales que se adapten a la gran variación de condiciones de manejo y ambientes de producción hortícola.  En el caso de efectuar abonaduras con estiércoles u otros compuestos de origen orgánico, es importante considerar el aporte de nutrientes, que si bien es bajo en relación a las cantidades usualmente empleadas (25 a 30 t/ha) forma parte de la oferta de nutrientes al sistema. 

   

Nutrición y fertilización del cultivo de apio

La absorción de nutrientes de este cultivo, al igual que para lechuga, tiene dos fases bien diferenciadas. Una que comienza en el transplante y se extiende hasta el inicio del engrosamiento de los tallos, extendiéndose por 50-60 días aproximadamente. La segunda fase abarca desde el comienzo del engrosamiento de los tallos hasta el fin del cultivo. En el cuadro 2 se presentan los requerimientos aproximados de nutrientes para alcanzar una producción de 80t/ha.

 

Cuadro 2: extracciones de macronutrientes del cultivo de apio

Rendimiento

N

P

K

t/ha

..........kg/ha............

80

200-250

130-150

400-500

  

En cuento a los criterios de fertilización nitrogenada y potásica caben las mismas  consideraciones realizadas para la lechuga. En cuento al P, tanto en apio como lechuga, el requerimiento es bastante menos importante cuantitativamente que para el  N y K, y son poco frecuentes los casos de deficiencias de este elemento esencial bajo condiciones normales de manejo.

   

Problemas en lechuga por exceso de N (ilustra fotos)

El manejo de la fertilización nitrogenada debe plantearse cuidadosamente dado que en caso de excesos de N se induce al desarrollo de diversos problemas en el cultivo, tales como ataques de enfermedades (Botritis, bacteriosis, etc.) y la acumulación de nitratos en las hojas. Además, su exceso actúa sobre la planta retardando la formación de cabezas, causa necrosis marginal y formación de hojas poco consistentes.

 

Para tomar nota1

  • Para producir una tonelada de materia verde de apio se necesita 3-5 kg. de N, 1.5 de P2O5, 7.5 de K2O.

  • Para alcanzar producciones de 30 t/ha en cultivos de lechuga  al aire libre debe proveer al cultivo los siguientes niveles de nutrientes:

    • 65 kg. N /ha

    • 30 kg./ha de P2O5

    • 135 kg./ha de K2O

  • En sistemas bajo cubierta, los mayores rendimientos exigen incrementar el agregado de nutrientes esenciales. Para alcanzar niveles de producción de lechuga de 60-65 t/ha, el cultivo consume alrededor de:

    • 200-250 kg./ha de K.

    • 113 kg/ha de N

    • 57 kg/ha de P

1: cifras orientativas Pueden variar según la fuente bibliográfica consultada. Se recomienda obtener los niveles de extracción de nutrientes propios mediante análisis de plantas. Conociendo el rendimiento esperado y el aporte de N del suelo vía análisis de laboratorio, se pueden realizar planes racionales de fertilización.

  

No olvidar que con los estiércoles y abonos orgánicos se agregan nutrientes

 

Abono %N %P2O5 %K2O Reacción
Gallinaza 1.1-4 0.5-3.2 0.5-1.9 B
Estiércol Vaca 0.5-0.7 0.2-0.3 0.5-0.65 30 A
Estiércol Oveja 1-2 0.75-1 0.5-0.65 30 A
Estiércol Caballo 0.65-1 0.25-0.75 0.60-0.85 30 A
Estiércol Cabra 2.77 1.78 2.88 A
Estiércol Conejo 2 1.33 1.20 A
Compost de lombriz 2-3 2-3 2-3 A

A: reacción acida, B; reacción básica. Datos orientativos. Existen variaciones entre fuentes consultadas. Se recomienda realizar análisis de abonos para obtener información propia. 

  

Figura 1. Superficie cultivada con verduras de Hoja en algunos cinturones verdes (ha). Incluye Lechuga, Escarola, Apio, Acelga repollos, alcaucil, cebolla de verdeo e hinojo. SAGPyA. Censos Hortícolas 1993/94, 1994/95 y 1998.

 

Bibliografía 

  • Balcaza, L. 1997. Hortalizas de hoja. En: La fertilización de cultivos y pasturas. Editorial Hemisferio Sur.207-210.  

  • Maroto, J.V. 1990. Elementos de horticultura general.. Ed. Mundi Prensa. 179 p 

  • Maroto, J.V. 1989. Horticultura herbácea especial. Tercera edición. Ed. Munidi-Prensa. 566 p.  

  • Martinez Quintana, O.R La producción Hortícola en el Area del Cinturón Verde de Buenos Aires. INTA Gran Buenos Aires. Website: http//www.edlho.es/horticom/tem_aut/frutas/prodhort.html  

  • SAGPyA.2000. Información sobre producción de hortalizas en la Argentina.    

  • Vigliola, M.I. 1998. Manual de Horticultura. Ed. Hemisferio Sur. 236 ps.  

  

 


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