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Nutrición del Maíz en Venezuela. *
1. Respuesta del Maíz al Nitrógeno Fósforo y Potasio y su
composición foliar en la zona maicera del Estado Aragua.
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Ricardo Ramírez **, Luis Bandre M. y Nestor Rosales
* Trabajo realizado con el
financiamiento del FONAIAP Y CONICIT.
** Centro Nacional dé Investigaciones
Agropecuarias Maracay - FONAIAP.
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La expresión máxima de la capacidad genética de
rendimiento de un cultivar, está en función de los factores que afectan el
comportamiento de él. Cuando los mencionados factores se combinan a un nivel
óptimo, durante el ciclo de cultivo, aquél puede expresar su máximo potencial
genético en términos de producción.
A fin de lograr el óptimo antes señalado es necesario
reconocer, para cada situación, cuales son los factores limitantes presentes.
Para el case del maíz en Venezuela se pueden indicar, en términos muy amplios,
cuatro factores, a saber: déficit de oxígeno alrededor del sistema radicular
como resultado de drenaje deficiente, plagas, malezas y problemas de
fertilización y nutrición.
EL objetivo de este trabajo fue estudiar la nutrición del
maíz en relación a la respuesta del mismo al uso de fertilizantes, a fin de
establecer rangos de suficiencia nutricional en el tejido foliar. De esta manera
se podría tener la posibilidad de usar la técnica del diagnóstico foliar en
la asistencia técnica.
EL trabajo efectuado se presenta bajo un titulo genérico
dividido en diferentes publicaciones especificas.
La producción de maíz en el Edo. Aragua, es en gran parte
dedicada a la obtención de semilla certificada, lo que ha contribuido al buen
manejo del cultivo por parte de los agricultores, en el afán de lograr mejores
rendimientos debido al estimulo del precio.
El riego complementario es casi una práctica generalizada,
por aquellos agricultores que disponen de agua, para evitar pérdidas en el
rendimiento por deficiencia temporal de humedad en las etapas críticas del
desarrollo del maíz.
A pesar de los altos rendimientos de maíz en Aragua, las
respuestas al uso de fertilizante en la serie Maracay no son de magnitud
considerable (7); y parece ser que el N es el elemento con mayores
probabilidades de respuesta. En estos mismos suelos se encontró (3) que la
respuesta del maíz al N estaba íntimamente relacionada a la densidad de
siembra. Con poblaciones menores de 40.000 plantas/Ha la respuesta fue a 40
Kg/Ha de N. a medida que aquéllas se incrementaron hasta 60.000 plantas/Ha la
respuesta subió a 80 Kg/Ha de N.
En un trabajo posterior, en la misma Serie Maracay, (4) no
se encontró respuesta a aplicaciones de nitrógeno hasta de 120 Kg/Ha, pero sí
a la incorporación de abono verde, que contribuyó con un equivalente de
nitrógeno entre 100 y 200 Kg/Ha. En este experimento el rendimiento natural del
suelo fue de 7,00 Ton/Ha de maíz.
En 1 de 3 experimentos de control de malezas (5) realizados
en suelos de la misma Serie Maracay, se ha reportado respuesta de 60 Kg/Ha de N
debido probablemente a que en el lote experimental la capacidad de producción
del suelo sin fertilizante fue de 4,2 Ton/Ha., en cambio en los otros dos
experimentos, los rendimientos en condiciones similares fueron superiores.
Materiales y Métodos
En el año 1970 se sembraron siete experimentos, en 1971
dos, en 1972 uno y en 1973 uno. La localización y el número clave de cada uno
de ellos se reportan en el Cuadro 1. Para mayor comodidad nos referimos, en el
futuro, a cada experimento por la clave que consiste en el número del
experimento y el año.
Los experimentos 1-70, 2-70, 3-70, 7-70, 1-71, 2-71, 2-72 y
1-73 se sembraron con el hibrido doble Arichuna y los experimentos 3-70, 4-70,
5-70 y 6-70 con el también híbrido doble, Obregón.
Todos los experimentos fueron de secano, y sembrados al
inicio de la época de lluvias.
Antes de la aplicación del fertilizante se tomaron muestras
de suelos, las que fueron analizadas en el laboratorio de suelos del CENIAP. Los
tratamientos, para obtener los niveles de nitrógeno, fósforo y potasio a
aplicarse al suelo, se formaron manteniendo constantes dos de ellos y variando
el tercero, con el objeto de tener una solo variable. Los elementos fijos se
mantuvieron a un nivel considerado más que suficiente
para lograr máximos rendimientos. Los niveles utilizados
fueron 0,70 y 140 Kg/Ha de Nitrógeno (N); 0,60 y 120 Kg/Ha de fósforo (P2O5
) Y finalmente 0 y 50 Kg/Ha de Potasio (K2O). Se añadió un
tratamiento sin fertilizante. Los siete tratamientos se distribuyeron en un
diseño de bloques al azar con cuatro repeticiones. El tamaño de la parcela fue
de 12m. de largo con 4 hilos a 1 metro de distancia entre ellos, para cosechar
10 m. de largo en los dos hilos centrales.
Los experimentos 1 y 2 en los cuatro años se sembraron a
máquina, usando un aplicador de fertilizante diseñado para la siembra de
parcelas experimentales. Los otros experimentos se sembraron a mano, cuidando de
que el fertilizante quedara distribuido uniformemente en banda a un lado y por
debajo de la semilla.
Al alcanzar el maíz el 85% de la floración femenina, o sea
la aparición de los estigmas, se tomaron muestras de la hoja inmediatamente
debajo la mazorca. Dichas muestras estuvieron formadas por 15 hojas por
tratamiento en cada repetición, para luego mezclar las cuatro repeticiones
dentro de cada tratamiento. Las muestras se lavaron en agua destilada y se
secaron a 70°C por 24 horas para luego molerlas y pasarlas por un tamiz de 60
mallas.
El N se determinó por el método de Kjeldhal, el P por
colorimetría siguiendo el método del Vanado Molibdato de Amonio. Para el K se
uso la extracción por la vía de la digestión seca y la lectura en absorción
atómica. Los resultados de los análisis se reportan en base seca a 70°C.
Resultados
Los análisis de suelos, Cuadro 1, revelan una
clasificación textural franca, para todos los lotes experimentales con
excepción del 5-70 que fue Franco-Arcillo-Limoso, o sea con un contenido de
arcilla alga mayor.
El contenido de P de los suelos, puede considerarse alto en
todos los lotes experimentales, menos en el 4-70 y 6-70 cuya riqueza fue de 8 y
9 ppm, respectivamente, que hace que estos suelos sean bajos en P. por
consiguiente con una mayor probabilidad de respuesta del maíz al uso de
fertilizante fosforado .
El análisis para el K, mostró que el 1-70 y 6-70 eran
bajos en este elemento, por consiguiente, con mayor probabilidad de respuesta
que los suelos de contenido media de este elemento, o sea el 3-70, 4-70, 1-71,
2-71, 2-72 y 1-73. En cambio en los experimentos 2-70, 5-70, 7-70 y 2-72 no se
debería esperar respuesta al K por ser éstos rico en este nutriente.
En 3 lotes el contenido de Ca fue muy alto a saber: 5-70,
6-70 y 7-70. Seis lotes fueron clasificados como altos en Ca: 1-70,2-70, 3-70,
4-70, 1-71 y 1-73. Finalmente el 2-71 y 2-72 alcanzaron un
nivel media de Ca. Obsérvese que los experimentos 2-70, 2-71 y 2-73 se
sembraron en el mismo lote y el análisis de suelo para Ca indica un contenido
de 600 ppm en el año 1970 y sólo de 242 y 292 ppm en el 1971 y 1972
respectivamente. Esto hace pensar en un posible error en el año 1970, aún
cuando el pH correspondiente a este análisis, 7.8, parece indicar la realidad
del alto contenido de Ca.
En los suelos con más de 1000 ppm de Ca, el pH varió entre
8.0 y 8.4 o sea alcalino, valores de Ca por encima de 600 ppm, resultaron con pH
de 7.2 a 7.8 y contenido de Ca menores de 500 ppm originó valores de pH entre
6.6 y 7.0.
Todos los suelos fueron bajos o medianos en materia
orgánica excepto uno, el 6-70 que resultó con un contenido alto.
Los rendimientos obtenidos en Ton/Ha en las parcelas donde
no se aplicó fertilizante, Cuadro No. 1., variaron entre 2,31 y 6,55 Ton/Ha. En
los experimentos 3-70, 2-71 y 2-72 se encontraron los mayores rendimientos de
6.15, 6.55 y 5.84 Ton/Ha, respectivamente. En cambio, en el 1-71, este
rendimiento fue de sólo 2.31 Ton/Ha. Es necesario indicar que los bajos
rendimientos de este experimento se deben a la sequia ocurrida en el año 1971,
el contraste con el 2-71 y el 2-72, se debe en parte a que esos últimos fueron
auxiliados con riego.
Rendimientos máximos, por encima de 7.00 Ton/Ha, se
encontraron en los experimentos 5-70 y 2-71. En los experimentos 3-70 y 7-70,
los rendimientos alcanzaron niveles entre 6.00 y 6.87 Ton/Ha. Esto significa que
en los dos primeros experimentos, el maíz fue capaz de expresar un máximo
potencial genético, debido posiblemente a que las condiciones media ambientales
que concurrieron fueron las más adecuadas para ello. Se ha estimado que dicho
potencial para el Híbrido Arichuna y Obregón está alrededor de los 7.50
Ton/Ha.
Los experimentos 5-70 de las Majaguas y el 7-70 de Rosario
del Paya mostraron respuesta a la aplicación de 70 Kg/Ha de N con incrementos
de 1.24 y 1.12 Ton/Ha respectivamente. La eficiencia calculada para el N.
aplicado fue de 17.71 Kg. de maíz/Kg de N aplicado en el 5-70 y de 16.00 Kg. de
maíz/Kg de N en el 7-70. Esta alto eficiencia es también una clara indicación
de la magnitud de la respuesta.
En ninguno de los experimentos se encontró respuesta al
fertilizante fosforado o potásico, aún cuando los suelos correspondientes a
los experimentos 4-70 y 6-70 fueron bajos en P. Lo que hacia suponer un posible
incremento de los rendimientos con el uso de este elemento. Igual posibilidad se
esperaba con el K en los experimentos 1-70 y 6-70.
En los experimentos 3-70, 2-71 y 2-72, los rendimientos
variaron entre 5.00 y 6.00 Ton/Ha incluyendo el de la parcela testigo.
Discusión
Los rendimientos bajos de las parcelas con fertilizante, o
sea inferiores a 4,0 Ton/Ha, registrados en los experimentos 1-70,4-70, 6-70,
1-71 y 1-73, y la falta de respuesta a las aplicaciones de N. P y/o K, hace
pensar que existió un factor limitante ajeno al problema de fertilidad, que
impidió al maíz expresar su capacidad de producción. Este factor no fue el
manejo del cultivo, porque todos los experimentos recibieron igual atención,
posiblemente la disponibilidad de agua en el suelo afectó los rendimientos ya
que se dependió de la precipitación. Es conocida la desuniformidad de las
lluvias en la región y una deficiencia temporal en la época de floración pudo
causar el suficiente desajuste fisiológico, en el maíz, para bajar los
rendimientos de todos los tratamientos dentro de cada experimento, disfrazando
de esta manera, la posible respuesta al fertilizante.
Nótese que en los experimentos anteriormente mencionados,
el coeficiente de variación (CV) fluctuó entre 13.65 y 28,6% . En cambio en
los demás experimentos dicho CV fluctuó entre 8.58 y 19.25%., solamente el
2-72 fue superior a 12.73% . Estas diferencias en el CV hacen pensar que
existió un factor limitante en aquellos experimentos con valores más altos de
CV, posiblemente agua, que no permitió la respuesta del maíz al fertilizante,
en case de existir tal respuesta en esos suelos.
En general, se puede afirmar que, los suelos donde se
localizaron los experimentos, demostraron tener un nivel de fertilidad adecuado
como para producir alrededor de 4.00 Ton/Ha. de maíz. Sin embargo es necesario
no perder de vista la necesidad de hacer uso de un nivel de aplicación de
fertilizante que garantice el reemplazo de los nutrientes usados por el cultivo
anualmente, de otro modo, se podría operar un deterioro del nivel de fertilidad
de los suelos. Por otra parte, la capacidad de producción antes señalada de
4.00 Ton/Ha., solo será posible bajo condiciones de buen manejo, similares a
las que existieron en los experimentos.
La composición química del tejido foliar, no sólo depende
de la disponibilidad de un nutriente dada sine también de la interacción que
pueda existir con otros nutrientes. Los factores media ambientales, así como la
incidencia de plagas y competencia de malezas, pueden modificar dicha
composición química. Por estas razones es recomendable discutir los resultados
del análisis foliar, Cuadro No. 2, desde dos puntos de vista: a) la
concentración de un solo nutriente, cuando la aplicación de él como
fertilizante se hizo junta con otros 2 mantenidos a niveles constantes y b) el
efecto del nutriente que varió, sobre la concentración en la hoja de los que
se mantuvieron constantes, con la aplicación del fertilizante.
Los análisis químicos del tejido foliar para N. P y K se
reportaron en el cuadro 2, para cada experimento.
Cuando el P y K se mantuvieron constantes y se varió el N.
se encontró que el contenido de este en la hoja, sin aplicación de N. fue
menor de 2.70% en 2 localidades en 1970 y en todas en los otros años. La
aplicación de fertilizante nitrogenado incrementó el % de N foliar en sólo 3
experimentos, 5-70, 6-70 y 7-70, pero sólo en el primero y último se obtuvo
respuesta del maíz al uso de N. En el 2-71 se observó igual tendencia, pero
dichos aumentos no llegaron a niveles mayores de 2.4% de N foliar con el máximo
de aplicación de N. En los experimentos 1-70 y 1-73 con este nivel de N
aplicado, se encontró que el N foliar alcanzó valores de 2.89 y 2.88%
respectivamente, y sin embargo no se registró respuesta del maíz, lo cual
quiere decir que hay algún otro factor que limita el rendimiento. En resumen,
al contenido de N fue función de 1a aplicación de N al suelo para cada aumento
de la dosis en los experimentos: 5-70, 6-70, 7-70 y 2-71, en cambio en el 1-70 y
1-73 sólo de la dosis más alto.
Es notable la falta de incremento del contenido de N en el
1-71 y 2-72 dada los niveles bajos del tratamiento sin N. En el primer case la
razón se encuentra en el déficit de agua registrado en este experimento, en el
segundo case no se tiene una aplicación adecuada.
La falta de incremento en rendimiento, a pesar del aumento
del N foliar, es posiblemente debido al efecto depresivo de un factor no
controlado.
Los máximos rendimientos encontrados con los tratamientos
de N. fueron alrededor de 6.00 a 6.80 Ton/Ha. con niveles de N foliar que
variaron en 2.20 y 3.17°%c. Sólo dos de estos valores alcanzaron niveles por
encima de 3.00% . Esto parece indicar que los Híbridos de maíz usados,
Arichuna y Obregón, son altamente eficientes en el uso de N ya que los valores
de N foliar por debajo de 2.75% están considerados como bajos. (8)
- Cuando el N y K se aplicaron a niveles constantes y se
varió el P. el contenido foliar de este nutriente varió entre 0.26 y 0.40%,
niveles que son considerados como adecuados para el maíz, (8) lo que indica que
concentraciones mayores de P foliar no se reflejarían en mayores rendimientos.
EL P foliar se incremento con la aplicación de P en los experimentos
1-70,4-70,5-70 y 1-73. En ninguno de estos experimentos se encontró respuesta
al P.
La fertilización potásica, incluyó solamente dos niveles
de O y 50 Kg/Ha. manteniendo constante el N y P.
- En los tratamientos sin K se encontraron valores por
debajo de 1.70% en 7 mesas de los 11 experimentos, estos niveles son
considerados bajos. (8).
Al observar el K del suelo, Cuadro 1, se ve que hay
contradicción entre la disponibilidad de este nutriente y la concentración de
K foliar, ya que los niveles altos de K foliar no corresponden a los suelos más
rices en K.
La aplicación de 50 Kg/Ha de K2O. no incrementó
el contenido de K foliar en ningún experimento, por el contrario se encontró
una reducción en los experimentos 1-70, 7-10 y 1-73. Llama poderosamente la
atención el bajo contenido foliar de ese elemento, por debajo de 1.70%, en
todos los experimentos con excepción de 2-72 y 1-73. A pesar de estos niveles,
por debajo de lo considerado adecuado, los rendimientos en el 3-70,5-70,7-70 y
2-71 fluctuaron entre 6.04 y 6.80 Ton/Ha, que están cerca del óptimo.
Los altos rendimientos, en los experimentos indicados, a
pesar del bajo contenido de potasio foliar, parecen contradecirse. Sin embargo
la razón para este comportamiento está posiblemente, en la capacidad de
acumulación de K foliar de algunas de las líneas de la progenie del H.
Obregón y Arichuna. De acuerdo con lo reportado anteriormente (6) éstas tienen
un nivel de acumulación potásica relativamente bajo. Por otra parte se ha
demostrado (1,2) que este carácter es heredable.
El examen de las relaciones entre los nutrientes N-P y P-K
revela la existencia de pocas interacciones. La aplicación de N ocasionó un
incremento de P foliar en sólo 2 experimentos. En cambio, se encontraron
incrementos en K en 5 experimentos. Sin embargo, el uso de N ocasionó un efecto
depresivo sobre el contenido de K en la hoja, en el 1-70 y 1-73.
Los incrementos antes mencionados, no alcanzan a elevar el
contenido de K por encima de 1.70% y solamente en los experimentos 2-72 y 2-71
se registraron valores superiores a 2.00%.
Como consecuencia de la aplicación de P. se encontraron
incrementos en el nivel de N foliar en los experimentos 1-70 y 3-70, en cambio,
su efecto fue depresivo sobre el N en los experimentos 1-71, que sufrió de
deficiencias de humedad, y en el 2-72.
Con respecto al K, tampoco se encontró una tendencia
uniforme, aún cuando el efecto negativo fue mayor o sea que se registró una
disminución de K debida al uso de P en 6 experimentos, y sólo en el 2-70 y
5-70 al P aplicado ocasionó un incremento de K.
Es resaltante el hecho de que el K foliar no alcanza valores
mayores de 1.70% sine en sólo dos experimentos 2-72 y 1-73, aún cuando el P
incrementó su contenido, aquél siempre quedó en niveles considerados bajos.
Cuadro No. 1. Rendimientos de maíz en
ton./ha. con 15% de humedad y análisis de suelos en los experimentos del
estado Aragua en los años 1970,1971 y 1972
| |
|
|
TRATAMIENTOS
|
1-70
|
2-70
|
3-70
|
4-70
|
5-70
|
6-70
|
7-70
|
1-71
|
2-71
|
2-72
|
1-73
|
| |
Ceniap
|
Gonzalito
|
Sta Rita
|
Sta. Cruz
|
Las Majadas
|
Guayabita
|
Rosario del
Paya
|
Ceniap
|
Gonzalito
|
Gonzalito
|
Ceniap
|
|
|
1)0-0-0
|
3,59
|
4,32
|
6,15
|
3,46
|
4,29 c
|
4,00
|
4,96 b
|
2,31
|
6,56
|
5,84
|
3,28
|
|
2)0-60-60
|
3,29
|
4,36
|
6,87
|
3,36
|
4,97 c
|
3,71
|
4,92 b
|
2,13
|
6,19
|
5,30
|
3,11
|
|
3)70-60-50
|
3,08
|
4,49
|
6,46
|
3,13
|
6,21 b
|
3,98
|
6,04 a
|
1,90
|
6,09
|
5,85
|
3,42
|
|
4)140-60-50
|
3,50
|
4,43
|
6,04
|
3,54
|
6,80 ab
|
4,25
|
6,06 a
|
2,15
|
6,23
|
5,78
|
2,86
|
|
5)140-0-50
|
3,88
|
4,07
|
6,13
|
3,31
|
7,12 ab
|
3,88
|
6,21 a
|
1,93
|
7,11
|
6,35
|
2,75
|
|
6)140-120-50
|
3,21
|
4,47
|
6,05
|
3,35
|
7,23 a
|
3,19
|
5,68 ab
|
1,81
|
6,56
|
6,25
|
2,84
|
|
7)140-60-0
|
3,78
|
4,23
|
6,32
|
3,54
|
7,09 ab
|
3,74
|
6,02 a
|
2,09
|
6,31
|
5,97
|
3,04
|
|
CV % 15,76
|
12,7:l
|
8,68
|
21,01
|
11,07
|
13,65
|
9,16
|
16,95
|
12,30
|
19,25
|
28,6
|
|
|
Anal. de Suelos:
|
|
Arena %
|
36,7
|
44,7
|
36,7
|
36,7
|
12,7
|
32,7
|
34,7
|
37,6
|
51,9
|
50,6
|
43,0
|
|
Limo %
|
40 8
|
37,8
|
45,8
|
41,8
|
49,8
|
43,8
|
40,4
|
37,3
|
81,8
|
30,8
|
33,9
|
|
Arcilla%
|
22 5
|
17,5
|
17,5
|
21,5
|
37,5
|
23,5
|
24,9
|
25,0
|
16,2
|
18,6
|
23,1
|
|
Textura
|
Franco
|
Franco
|
Franco
|
Franco
|
F.Ac. L.
|
Franco
|
Franco
|
Franco
|
Franco
|
Franco
|
Franco
|
|
P ppm
|
24A
|
32A
|
23A
|
8B
|
25A
|
9B
|
14M
|
29A
|
25A
|
41A
|
23A
|
|
K ppm
|
76B
|
289A
|
127M
|
89M
|
273A
|
80B
|
345A
|
116M
|
156M
|
316A
|
109M
|
|
Ca ppm
|
850A
|
600A
|
500A
|
1156A
|
1750MA
|
11328MA
|
11760MA
|
448A
|
242M
|
292M
|
623A
|
|
NO3 ppm
|
192EA
|
21M
|
52A
|
23M
|
69A
|
55A
|
75A
|
100EA
|
28A
|
59A
|
100MA
|
|
M.O. %
|
2,49M
|
2,25M
|
1,92B
|
2,27M
|
3,97M
|
4,22A
|
2,39M
|
2,67M
|
1,67B
|
1,89B
|
2,67M
|
|
pH
|
7,7
|
7,8
|
6,9
|
8,4
|
8,0
|
8,3
|
8,3
|
7,0
|
6,6
|
6,8
|
7,2
|
|
Cuadro No. 2. Contenido de nutrientes en la hoja
debajo de la mazorca de maíz en el estado Aragua en los experimentos de los
años 1970,1971,1972 y 1973.
|
|
|
Tratamientos |
1-70 |
2-70 |
3-70 |
4-70 |
5-70 |
6-70 |
7-70 |
1-71 |
2-71 |
2-72 |
1-73 |
|
|
|
----------- |
|
|
% Nitrógeno |
% Nitrógeno |
|
----------- |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
0 -0 - 0- |
2 77 |
1 32 |
2 77 |
2,87 |
2,06 |
2,96 |
2,30 |
2,18 |
2,34 |
2,34 |
2,35 |
|
0-60- 50 |
2 38 |
2 73 |
3 09 |
2,88 |
2,25 |
2,90 |
2,76 |
2,26 |
2,20 |
2,46 |
2,66 |
|
70 -60 - 50 |
2,27 |
2,44 |
2,90 |
2,86 |
2,54 |
3,23 |
2,98 |
2,26 |
2,39 |
2,48 |
2,64 |
|
140 -60 - 50 |
2,89 |
2,81 |
3,17 |
2,96 |
2,81 |
3,15 |
3,08 |
2,33 |
2,49 |
2,44 |
2,88 |
|
140 -0- 50 |
2,92 |
2 80 |
2,98 |
3,05 |
2,81 |
3,19 |
3,08 |
2,51 |
2,45 |
2,52 |
2,60 |
|
140 - 120 - 50 |
3 00 |
2 78 |
3 05 |
3 06 |
2,81 |
3,20 |
3,09 |
2,38 |
2,36 |
2,45 |
2,67 |
|
140 - 60 - 0 |
2 85 |
2,52 |
3 20 |
2 97 |
2,87 |
3,21 |
3,10 |
2,40 |
2,27 |
2,66 |
2,64 |
|
----------- |
|
|
% Fósforo |
% Fósforo |
|
----------- |
|
|
|
|
|
|
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|
|
|
|
|
0-0 - 0 |
0 36 |
0,32 |
0 32 |
0 29 |
0,29 |
0,26 |
0,29 |
0,28 |
0,35 |
0,37 |
0,32 |
|
0-60- 50 |
0 38 |
0,30 |
0 34 |
0 30 |
0,29 |
0,25 |
0,29 |
0,27 |
0,30 |
0,40 |
0,37 |
|
70 -60 - 50 |
0,38 |
0,34 |
0,31 |
0,31 |
0,32 |
0,28 |
0,30 |
0,29 |
0,31 |
0,38 |
0,35 |
|
140-60 - 50 |
0,35 |
0,37 |
0,36 |
0,33 |
0,34 |
0,26 |
0,30 |
0,30 |
0,30 |
0,39 |
0,40 |
|
140 -0 - 50 |
0,31 |
0,35 |
0,35 |
0,29 |
0 32 |
0,25 |
0 29 |
0 26 |
0,30 |
0,40 |
0,30 |
|
140 - 120 - 50 |
0 46 |
0 37 |
0 39 |
0 33 |
0 39 |
0,26 |
0 31 |
0 29 |
0,33 |
0,44 |
0,42 |
|
140- 60 - 0 |
0 37 |
0 36 |
0 36 |
0 31 |
0,35 |
0,26 |
0,31 |
0,31 |
0,28 |
0,41 |
0,32 |
|
----------- |
|
|
% Potasio |
% Potasio |
|
----------- |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
0 -0 - 0 |
1,33 |
1,86 |
1,59 |
1,51 |
1 39 |
1,02 |
1,48 |
1,17 |
1,06 |
2,10 |
2,77 |
|
0 -60 - 50 |
1 56 |
1 46 |
1,55 |
1,54 |
1 59 |
0,98 |
1,44 |
1,16 |
1,20 |
2,11 |
3,01 |
|
70 -60- 50 |
1 34 |
2 05 |
1,46 |
1,48 |
1,50 |
1,50 |
1,63 |
1,25 |
1,17 |
2,27 |
3,02 |
|
140 -60 - 50 |
1,33 |
1,62 |
1,58 |
1,51 |
1,64 |
0,92 |
1,60 |
1,20 |
1,16 |
2,11 |
2,45 |
|
140 -0 - 50 |
1,63 |
1,52 |
1,94 |
1,71 |
1,49 |
1,28 |
1,67 |
1,21 |
1,14 |
2,13 |
2,94 |
|
140 - 120 - 50 |
1,49 |
1,80 |
1,60 |
1,53 |
1,53 |
1,07 |
1,52 |
1,21 |
1,16 |
2,26 |
2,55 |
|
140-60-0 |
1,74 |
1,66 |
1,60 |
1,60 |
1,44 |
1,09 |
1,91 |
1,20 |
1,14 |
2,32 |
2,85 |
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Resumen
En la región del Estado Aragua se sembraron 11 experimentos
de N P K entre los años 1970 y 1973, con objeto de determinar los niveles de
asimilación de nutrientes en la hoja inmediatamente inferior y opuesta a la
hoja en la época de la floración. En esta primera publicación se reporta la
respuesta del maíz al N P K y los niveles de acumulación ocurridos en el
tejido foliar. Los suelos donde sembraron los experimentos fueron en general
altos en P. En cambio algunos bajos, medianos o altos en K. El contenido de Ca
varió entre media y alto y el valor de pH, cambio entre 6.6 y 8.4 de acuerdo al
nivel de Ca.
El contenido de N foliar en 6 de los 11 experimentos, se
incrementó en función del aplicado al suelo. En los tratamientos para N donde
se encontraron rendimientos entre 6,00 y 6,80 ton/Ha., el nitrógeno foliar
varió entre 2,20 y 3,17%, sólo dos niveles de N foliar fueron mayores a 3,00%
. Estos niveles de acumulación de N. parecen bajos aún cuando los rendimientos
son buenos. El nivel de P foliar encontrado varió entre 0,26 y 0,40%, o sea que
son valores dentro lo considerado normal. En los tratamientos donde no se
aplicó K, los valores de acumulación foliar fueron menores de 1,70% en 7 de
los 11 experimentos. Se encontró que los niveles más altos de K foliar no
corresponden a los suelos más rices en K. La fertilización con 50 Kg/Ha. de K2O
no incrementó el 1; foliar. En todos los experimentos, menos dos, el K foliar
fue menor a 1,70%, a pesar de estos niveles bajos, los rendimientos encontrados
en 4 experimentos fluctuaron entre 6,04 y 6,80 ton/Ha. Esta situación se
explica, en base a los antecedentes genéticos de los híbridos usados en el
trabajo.
Summary
Eleven N P K experiments were seeded in 1970, 1971, 1972,
and 1973, in the Aragua State as part of a program to find the optimal N. P and
K accumulation levels in the leaf opposite and immediately below the ear leaf of
maize at silking stage. The first report deals with the corn response to N P K
and the accumulation level of these nutrients in the leaf tissue. The P content
in soils where the experiments were seeded was found high, while the K ran
between medium and high. The pH values changed from 6,6 to 8,4 along with the
soil Ca content. The N in the leaf increased with fertilizer N in 6 out of the
11 experiments. The foliar N levels found in 9 experiments were 2,20 to 3,1%,
and the yields were from 6,00 to 6,80 Ton/Ha. These levels of N seem to be low
despite the good yields. Phosphorous content in the leaf changed from 0,26 to
0,40% which can be considered sufficient to obtain good yields. K accumulation
in the leaf, where no K was applied to the soil, was below 1,70% in 7
experiments; at the same time, the higher foliar K levels did not correspond to
the higher K soils. Fertilization with K up to 50 Kg./Ha. did not increase the K
in the leaf. In 9 experiments the foliar K was below 1,70% even though the yield
in 4 of them was between 6,04 and 6,80 Ton./Ha., which is a good yield. This
situation can be explained, on the genetic basis, since some of inbred lines of
the hibrids used are relatively low K acumulators.
Bibliografía
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