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Muestreando y Analizando Suelos para la Gruesa
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| Dr.
Ricardo Melgar
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La exactitud de una recomendación de fertilización depende
de lo bien que la muestra del suelo sobre la que se basa la recomendación
representa el área sobre la que la recomendación se utilizará. Las
características físicas y químicas del suelo en un campo pueden variar
considerablemente de lote a lote debido a factores naturales y el manejo previo.
La variación natural surge de los procesos de formación del suelo que conduce
a acumulaciones o a pérdidas de nutrientes en diversos partes del lote. Los
factores de manejo incluyen labranzas y fertilización, cultivos, rindes
anteriores etc. Puede ser necesario tomar muchas sub muestras de un lote (al
azar o de una manera sistemática) para determinar su fertilidad con precisión.
ESTRATEGIAS DE MUESTREO
Se consideran generalmente cuatro variables al tomar
muestras del suelo para análisis:
1. La distribución espacial de las muestras en el paisaje.
2. La profundidad del muestreo.
3. La época del año en que se toman las muestras.
4. La frecuencia de muestreo de un área.
La consideración apropiada de estas variables asegura que
la muestra reflejará exactamente la fertilidad del área en cuestión y
permitirá las mejores recomendaciones posibles de fertilización.
Distribución espacial
La distribución del muestreo depende del grado de
variabilidad del área. En áreas relativamente uniformes menores de 25 ha,
una muestra compuesta de 20 a 30 piques tomados al azar o en zigzag son
suficientes. Áreas más grandes se subdividen en más pequeñas. Las áreas
desuniformes se deben subdividir en base a diferencias obvias tales como
posición de loma o bajo, y al tipo del suelo.
La aplicación de fertilizantes en bandas crea zonas de
fertilidad muy alta en algunas partes porque éste se mezcla con apenas una
pequeña fracción del suelo. Las muestras tomadas en la banda pueden
sobrestimar enormemente la fertilidad total de un sitio. Y dado que la
posición de las líneas previas se sabe pocas veces, a no ser que sea un lote
en siembra directa, se debe tomar muchas mas muestras elegidas al azar y
variando la posición del muestreo con respecto a la localización de la
línea de siembra para asegurarse de que las bandas no sesgaran los resultados
del análisis.
Para los sitios desuniformes, un muestreo sistemático es
mejor. El muestreo en grilla puede dar una idea de la variabilidad de un lote
y la aplicación de fertilizantes puede ajustarse según la distribución de
los resultados del análisis de suelo. El espaciamiento de la grilla puede
variar desde unos pocas decenas como varios cientos de metros. El
espaciamiento de la grilla es un múltiplo del ancho de la
sembradora-fertilizadora. La geometría de la grilla puede ajustarse a las
características del lote. Por ejemplo, una rectangular puede ser más útil
que una cuadrada cuando la siembra y fertilización se realizan primariamente
en una sola dirección.
Profundidad de muestreo
Las muestras del suelo para recomendaciones de nutrientes
se deben tomar a la misma profundidad que la usada para generar las
recomendaciones, normalmente 0 a 20 cm. Una excepción importante es en los
sitios del muestreo bajo siembra directa o en pasturas establecidas. En tales
casos, se deben tomar muestras adicionales a una menor profundidad 0 a 10 cm)
para determinar la acidificación de la superficie del suelo y eventualmente
hacer recomendaciones de encalado. El pH del suelo superficial puede afectar
significativamente la actividad de los herbicidas.
Época del año
El muestreo después de la cosecha en el otoño o antes de
la siembra es lo recomendado. Se prefiere el muestreo en el otoño si se
anticipan un posible encalado. El muestreo durante el ciclo de cultivo puede
da los resultados erróneos debido a los efectos de absorción del cultivo y
de otros procesos. Este solo se recomiende para el análisis de nitratos como
guía a la fertilización complementaria de N. El muestreo debe hacerse
siempre en la misma época del año para un campo en particular. Esto permite
mejor seguir las tendencias en el tiempo y descartar la variación normal a lo
largo del año.
Intervalos entre muestreos
La mayoría de los sitios se deben muestrear cada tres a
cuatro años. En los sitios en donde se esperan cambios rápidos en la
fertilidad (particularmente disminuciones) o cuando se trate de cultivos de
alto valor se recomiendan intervalos de muestreo más cortos (1 a 2 años).
Cualquiera sea el intervalo de muestreo, deben guardarse los resultados a fin
de verificar cambios en los valores con el tiempo.
MANIPULEO DE LAS MUESTRAS
Después de recolectar las muestras, debe evitarse la
contaminación. Las fuentes comunes de contaminación incluyen los recipientes
sucios de almacenaje, herramientas de muestreo y las superficies adonde se
desparrama el suelo para secarlo. Las cenizas de tabaco pueden causar una
considerable contaminación de las muestras. Las muestras deben enviarse al
laboratorio lo más pronto posible.
Los piques individuales deben mezclarse bien para formar una
muestra compuesta. Los piques húmedos deben deshacerse en agregados menores a
medio cm para mezclarse bien. Si se va a secar la muestra, debe hacerse a
temperaturas no mayores de 50 ºC. Después de secarse, una submuestra de
tamaño apropiado (no mayor a 500 g) se debe enviar al laboratorio para el
análisis.
METODOS DE ANALISIS DE SUELOS
Se utilizan varios métodos para medir la disponibilidad de
nutrientes en el suelo. Las recomendaciones de este boletín se basan en
investigaciones conducidas con calibraciones muy específicas, que identifican
para cada nutriente. Productores y consultores deben asegurarse siempre que sus
recomendaciones de fertilización estén basadas en investigaciones que usen los
mismos procedimientos usados para generar los análisis de suelo.
Los procedimientos específicos usados para el análisis de
suelos pueden variar algo de región a región, y según sean suelos ácidos o
medianamente ácidos o neutros alcalinos. La Asociación Argentina de Ciencia
del Suelo y la Secretaria de Agricultura supervisan a un selecto grupo de
laboratorios para adecuar sus técnicas y disminuir la variabilidad analítica
(SAMLA). Asegúrese que su Laboratorio de confianza pertenece a este grupo.
Otros procedimientos pueden rendir los resultados incompatibles con las
recomendaciones dadas aquí.
La mayor parte de los datos de análisis de suelo se
expresan como partes por millón (ppm). Los valores de análisis
de suelo son un índice de la disponibilidad y no reflejan la cantidad total de
nutrientes disponibles en el suelo. El uso de libras/acre en el pasado también
ha conducido a una cierta confusión sobre la prueba del suelo y las
recomendaciones del fertilizante que resultaban. La mayoría de los laboratorios
comerciales de la prueba del suelo están divulgando actualmente valores de la
prueba del suelo en términos del ppm. Para convertir ppm
a kg/ha, multiplique los ppm por 2. Este es una indicación basada
en la densidad aparente de los suelos y debe evitarse confusiones con las
cantidades de fertilizante a agregar ya que éstos no se expresan como elementos
sino como óxidos. Por ejemplo P en ppm en el análisis de suelo
no es lo mismo que kg/ha de P2O5 del fertilizante.
Para transformar NO 3 a N
multiplique NO3 por 0,226. A la inversa, por 4.425
Para transformar P2O5
a P multiplique P2O5 por
0,436. A la inversa, por 2.293
Para transformar SO4 a S
multiplique SO4 por 0,322. A la inversa, por 3.105
pH del SUELO y RECOMENDACIONES de ENCALADO
Distintos cultivos requieren diversos niveles del pH en el
suelo para el óptimo funcionamiento; cuando el pH baja debajo de los niveles
críticos, 6 para la región pampeana, se recomienda el encalado. Este debería
realizarse cuando el pH en la zona de muestreo caiga 0.2 a 0.3 unidades de pH
debajo del nivel crítico. Las dosis varían según el tipo de suelo, en
particular su contenido de arcilla y acidez potencial, valores que normalmente
los laboratorios integran en determinaciones de pH con una solución reguladora.
Las dosis se basan en ese índice de encalado para una profundidad de 0 a 20 cm,
o para 0 a 10 cm si es SD. Asimismo, el poder de neutralización del material
varía con su calidad y fundamentalmente por el tamaño de partícula.
NITROGENO
La rentabilidad es la principal razón para mejorar la
eficiencia del uso del nitrógeno. La ubicación y el momento de aplicación del
N son las decisión es de manejo del sistema de producción .Las
características, del suelo, las lluvias y las temperatura, es sistema de
labranza y ala Fuentes de fertilizante afectan las eficacia de la aplicación. A
causa de nuestra falta de capacidad para predecir la ocurrencia y cantidad de
lluvias par un ano determinado la forma de colocación del N y el momento deben
basarse en las condiciones que ocurren con más frecuencia.
Colocación del Nitrógeno
La SD y la Fuentes de fertilizante nitrogenada afectan la
adecuada colocación del fertilizante. Para el caso de la urea lo más apropiado
es incorporarla al suelo, con alguna remoción, ya sea antes o durante la
siembra, o si se aplica en post emergencia al menor lograr que este en contacto
con el suelo removiendo algo el rastrojo. SI se aplica al voleo pene haber
pérdidas importantes por volatilización del amonio.
EN el caso del UAN lo mas apropiado es inyectarlo al suelo o
eventualmente gotearlo sobre el mismo, con algún dispositivo que descubra el
suelo del rastrojo. Otros fertilizantes en particular aquellos a base de sulfato
o nitrato de amonio pueden aplicarse al voleo sobre el suelo, o orientado a las
bandas de siembra. . Aunque hay ventaja en incorporar el fertilizante en el
suelo sobre todo si tiene urea, está en conflicto con los objetivos de mantener
los residuos de cosecha en la superficie. El uso de puntones superficiales y de
aplicadores líquidos de alta presión provee un método para inyectar
soluciones N o NS en el suelo con un mínimo disturbio de los residuos.
Momento de Aplicación del Nitrógeno
La sincronización de la aplicación del fertilizante con el
uso del N es un factor importante que afecta la eficiencia de uso del N porque
el intervalo entre el uso y la absorción del cultivo determina la longitud de
la exposición del fertilizante nitrogenado a los procesos de la pérdida tales
como lixiviación y desnitrificación. La sincronización con el uso del N
reduce las pérdidas por estos procesos y aumentan la eficiencia de uso del
fertilizante.
Idealmente, el momento de aplicación del N debe coincidir
con las necesidades de N por el cultivo. Esta estrategia requiere aplicar la
mayor parte del requerimiento de N en un periodo que va desde las 6 a as 10
semanas después de la siembra. La aplicación de N durante el período de
demanda máxima del cultivo no es práctica o posible muchas veces. La
eficiencia de la época de uso depende de la textura del suelo, las
características de drenaje, cantidad y frecuencia de las precipitaciones o
riegos, temperatura y, a veces en la fuente. Las opciones para sincronizar el N
incluyen aplicaciones en presiembra en post emergencia, aplicaciones divididas
en dos o más fracciones durante el cultivo.
FÓSFORO
Las recomendaciones de fósforo (P) están basadas en las
necesidades de nutrientes del cultivo y las cantidades de estos nutrientes
disponible en el suelo medidas por un análisis. En la región pampeana lo
normal es usar el método de Bray parea estimar la disponibilidad de P. Las
recomendaciones están diseñadas para proveer una adecuada nutrición al
cultivo y crear o mantener al suelo campa de proveer suficientes nutrientes sin
la adición de fertilizantes por uno o varios años. Así con algunas
diferencias se usan las estrategias de reconstrucción y mantenimiento del
manejo de la fertilidad.
La clave de estas recomendaciones es la calibración y la
correlación que se han conducido por mucho anos en la región pampean y en el
mundo. El modelo conceptual se muestra en la figura adjunta el componente
fundamental del modelo es el establecimiento de un "nivel critico "—un
valor de análisis de suelo por encima del cual el suelo puede suministra
cantidades adecuadas de nutrientes para sostener un continuo crecimiento
económicos.
El valor crítico se determina a campo y representa el
resultado de cientos experimentos de campo. Deben tener en cuneta tres conceptos
importantes. Primero, algunos cultivos son más respondedores que otros a un
nutriente. Así el nivel crítico puede varia entre cultivos, por Ej. La alfalfa
responde al fósforo más que el trigo, éste que el maíz y éste que la soja.
Segundo que el nivel crítico varía según el contenido de arcilla de los
suelos, siendo el más arcilloso los que tienen menores valores. Tercero, que el
valor critico varia con la expectativa de rinde, para un maíz de 50 q/ha se
requiere menor P en el suelo que si pretende obtener 14 q/ha.
AZUFRE
El azufre se absorbe como sulfato por las plantas. El azufre
de sulfato es provisto sobre todo por la descomposición microbiana de la
materia orgánica de suelo. El sulfato es un ion negativo y fácilmente se
lixivia o lava del suelo. Una buena parte de los suelos en la región pampeana
no proveen adecuadamente el azufre necesario para el crecimiento de los
cultivos, otras regiones, como el sudeste o Entre Ríos, no responden al
agregado de azufre. Los suelos arenosos bajos en materia orgánica con una
excesiva lixiviación pueden no proveer el azufre adecuadamente. Los cultivos
como el trigo y la alfalfa que crecen rápidamente con bajas temperaturas y la
mineralización del S es lenta son más proclives a presentar deficiencias de S.
Por otra parte, lotes con potencial de dar altos rindes de maíz son más
proclives a "quedarse cortos", y responden a aplicaciones de azufre.
Si se utiliza azufre elemental, debe aplicarse por lo menos 2 meses antes de que
se siembre el cultivo, ya que esto permitiría el tiempo necesario para el S
fuera convertida a sulfato, la forma disponible para las plantas, por las
bacterias del suelo.
MICRONUTRIENTES
En general, los suelos de la región pampeana contienen
adecuadas cantidades de micronutrientes. Deficiencias a campo de hierro (Fe) y
manganeso (Mn) no se han observado en la región, salvo en algunos lugares de
bajos alcalinos o reversiones con afloramientos d carbonatos en vertisoles de
ENtre Ríos. Algunos suelos sin embargo, pueden ser deficientes en zinc (Zn),
boro (B) o Cobre (Cu), lo que puede causar anormalidades, reducción del
crecimiento y aun pérdidas de rendimiento si no se las corrige. Cuando está
diagnosticado su uso, los fertilizantes con micronutrientes deben usarse con
cuidado ya que a veces pueden causar fitotoxicidad si se agrega a algunos
cultivos sensibles.
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