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Manejo del "P y el S" en una Secuencia de
Cultivos del Centro de Santa Fe. Maíz 1º y Soja 1º. Campaña 2005-06
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| INFORME PARA EL CONVENIO
INTA-ASOCIACIÓN CIVIL FERTILIZAR
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Estudios previos conducidos en el centro del Departamento
San Jerónimo, Santa Fe, se demostraron la importancia residual del P y el S en
las secuencias de cultivos. También se destacó la importancia práctica y
financiera de la fertilización cada dos cultivos en lugar de la única
aplicación para cuatro cosechas.
La secuencia utilizada fue Trigo/Soja 2º - Maíz1º -
Soja1º y la estrategia consistió en realizar la fertilización con P y con S
cada dos cultivos dentro de una rotación e ir estudiando sobre todo la
variación del P extractable del suelo en forma periódica con el propósito de
conocer sus niveles ante condiciones variables de fertilización fosfatada.
Los tratamientos fueron una combinación de P (0, 20 y 40
kg/ha) y de S (0, 12, 24 y 36 kg/ha) en un diseño de parcelas divididas en
bloques completos al azar con cuatro repeticiones, donde el P constituyó la
parcela principal y el S las subparcelas. La unidad experimental fue de 4,2 m x
12 m. El P se aplicó bajo la forma de superfosfato triple de calcio (P=20%) y
el S como yeso (S=18%). En trigo y en maíz se utilizaron 60 y 100 kg/ha de N
como urea (N= 46%), respectivamente.
La primera fertilización compuesta "PxS" se
realizó en el 2003 al momento de la siembra del trigo y con efectos residuales
en la soja de 2º. La segunda fertilización compuesta "PxS" se
aplicó para el cultivo de maíz para tener efectos residuales en la soja de 1º
(2005-06).
En el Gráfico 1 se aprecia el contenido de P extractable
residual en el suelo (0-15cm) posterior al doble cultivo trigo/soja. Para el
nivel P0 el valor medio fue 11,95 ppm, para P20 de 13,4 ppm y para P40 de 16,5
ppm. Si consideramos a 15 ppm como nivel deseable para una secuencia, el único
conjunto con suficiencia fue el tratamiento con P40.
Gráfico 1. Fósforo extractable (0-15 cm) luego
de producir trigo y soja en una rotación. Bernardo de Irigoyen. 2004.
Producción de Maíz de 1º.
Las precipitaciones en el período de interés para el
cultivo fueron las siguientes: setiembre (16mm), octubre (74mm), noviembre
(105mm), diciembre (176mm), enero (97mm) y febrero (43mm). El período crítico
(noviembre y diciembre) fue bien cubierto en la distribución de agua.
Se encontraron respuestas significativas entre los
tratamientos (Pr>F= 0,0001) con un coeficiente de variación de 7,8% y un
ajuste R2= 0,83.
Las diferencias por los factores P y S fueron
significativas, Pr>F= 0,0137 y Pr>F= 0,0001, respectivamente. Los
resultados pueden verse en el Gráfico 2.
Gráfico 2. Respuesta del P y el S en la
producción de maíz Rusticana 201. Bernardo de Irigoyen. 2004-05.
Fue muy evidente la respuesta al P pero más notable fueron
los aumentos debido al S. A pesar de la información anterior hubo interacción
significativa PxS (Pr>F= 0,025), por lo tanto las variaciones se aprecian
mejor en el Gráfico 3.
Gráfico 3. Variación de la producción de maíz
Rusticana 201 por la fertilización combinada de P y S. Bernardo de
Irigoyen. 2004-05.
En todos los niveles de P se apreció un incremento de
producción debido a la dosificación con S pero los aumentos más notables y
con tendencia lineal fueron con los niveles P20 y P40. Con el nivel P0 los
incrementos fueron importantes pero con una tendencia cuadrática más que
lineal. De este modo se puede interpretar la interacción detectada.
Fue notable la manifestación del S que logró producir
aumentos de rendimientos aún con niveles bajos de P.
Luego de la cosecha del maíz de primera, el P extractable
en la capa superficial (0-15cm) para todos los tratamientos se puede observar en
el Gráfico 4.
Gráfico 4. Contenido de P extractable luego de la
cosecha de maíz 2004-05.
Producción de Soja de 1º.
La soja posterior correspondió a la variedad RA 418 del
criadero Santa Rosa sembrada el 10-11-2005 y se cosechó el 7-04-2006. Se
utilizó una sembradora Agrometal GX 21 a 0,42 cm de entresurcos.
Se encontraron diferencias significativas entre los
tratamientos Pr>F= 0,0009, con un R2= 0,61 y un coeficiente de variación =
10,6. El rendimiento promedio de la experiencia fue de 2915 kg/ha.
No se observaron diferencias significativas para el factor P
(P>0,05) pero sí lo fueron para el factor S (P<0,05).
En el Gráfico 5 se pueden apreciar los resultados. Los
rendimientos para los niveles P0, P20 y P40 fueron 2928, 2909 y 2908 kg/ha,
respectivamente, muy similares. No se correlacionaron con los datos iniciales de
P extractable que figuran en el Gráfico 4, quizás debido al estrés hídrico
que soportó el cultivo en el verano y no permitió una respuesta mayor con los
niveles de fertilización P20 y P40.
Gráfico 5. Rendimientos de soja de 1º variedad RA
418. Efectos residuales de la fertilización con P y S. Funciones de S
cuadrático para cada nivel de P. Bernardo de Irigoyen, 2005-06.
Las diferencias por el S fueron significativas (P<0,05)
pero básicamente con diferencias entre el testigo y los niveles de S. El S
cuadrático fue significativo y se ajustó una respuesta para cada nivel de P
donde se observa principalmente la disminución del coeficiente lineal a medida
que se incrementaron las dosis de P.
La interacción PxS no fue significativa (Pr>F= 0,63). En
consecuencia se realizó un análisis conjunto de los niveles de S para todo el
ensayo, independientemente del factor P.
En el Gráfico 6 se puede apreciar la variación de los
rendimientos de soja en función de los niveles del S residual.
Gráfico 6. Rendimientos de soja RA 418 en función
de los niveles de S residual. Bernardo de Irigoyen. 2005-06.
En la función los dos coeficientes, lineal y cuadrático
fueron significativos.
Posterior a la cosecha de soja se tomaron muestras de suelo
de las 48 parcelas para analizar el P y la materia orgánica (en proceso de
análisis).
Con el trigo actual comienza un nuevo ciclo de estudio de la
estrategia de fertilización PxS propuesta para la rotación trigo/soja, maíz
1º, soja 1º.
Consideraciones Generales
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Los niveles de P extractable, luego del doble cultivo
trigo/soja, demostraron la necesidad de volver a suplir con este nutrimento a
los próximos cultivos de la secuencia (maíz-soja).
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La fertilización al momento de la siembra de maíz
produjo aumentos productivos de importancia debido al P y al S y la
residualidad será evaluada posteriormente en el cultivo de soja de 1º.
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Los niveles residuales del P extractable del suelo
posterior a la cosecha de maíz no se asociaron con el efecto del mismo factor
en los rendimientos de la soja, posiblemente a las condiciones del verano
limitantes en precipitaciones.
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Los rendimientos de la soja, en cambio, se relacionaron
favorablemente con la fertilización de azufre en el cultivo de maíz.
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