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La
Mineralización Neta del Nitrógeno durante el Ciclo del Cultivo de Trigo y su
Uso en el Balance del Nitrógeno
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Fernando Salvagiotti, Julio
Castellarín, Hugo Pedrol, y O. Rosso
INTA Oliveros
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La fertilización
nitrogenada es una práctica frecuente en trigo en todo el país. En el Sur de
Santa Fe la respuesta al agregado de este nutriente presenta una gran
variabilidad y en consecuencia para estimar la dosis de N a aplicar es necesario
conocer la variación de las principales variables que influyen en la dinámica
del nitrógeno en el sistema suelo-planta.
Uno de los factores más
importantes para estimar la dosis a aplicar, es la mineralización neta de N
durante el ciclo del cultivo, ya que se desea conocer la oferta de este
nutriente y de allí estimar la demanda insatisfecha a ser cubierta por la
fertilización. Para determinar esta fracción de nitrógeno del suelo diversos
autores han propuesto calcularla a partir de parcelas sin fertilizar.
El objetivo de este
trabajo es conocer la mineralización neta de nitrógeno para el área triguera
del Sur de Santa Fe, determinándolo en situaciones contrastantes y relacionarlo
con la respuesta del cultivo al agregado de nitrógeno y su eficiencia de uso. y
calcular las necesidades de nitrógeno del cultivo de trigo utilizando el
método del balance de nitrógeno ajustado en base a las relaciones encontradas.
Materiales y Métodos
Se evaluaron diferentes
situaciones de manejo y de fertilización nitrogenada, durante 3 campañas en
diferentes sitios del sur de Santa Fe, donde no existieron limitaciones de
fósforo, con soja como cultivo antecesor con más de 5 años de agricultura
continua. El contenido de materia orgánica fluctuó entre 2.54 y 4.3%, valores
frecuentes de encontrar en el Sur de Santa Fe.
Se estimó la
mineralización neta de nitrógeno a partir de parcelas sin el agregado de
nitrógeno, de acuerdo a la formula propuesta por Huggins and Pan (1993):
Nmin = N
absorbido por parcela sin fertilizar + N-NO-3 final - N-
NO-3 inicio
Esta ecuación parte del
supuesto que la eficiencia de absorción del nitrógeno del suelo por el cultivo
es del 100%. Como esto no ocurre en la realidad, se asignó una eficiencia de
absorción del 50% a la cantidad de nitratos al inicio (Meisinger, 1984). Se
calculó la recuperación aparente del fertilizante nitrogenado (RAN) a partir
de la siguiente ecuación:
RAN = ((N absorbido por
parcela fertilizada)-( N absorbido por parcela sin fertilizar))/ N absorbido por
parcela fertilizada
El balance de nitrógeno
se calculó de acuerdo a la siguiente ecuación:
Nfert = ((Ncul
x Rend) - ( (Nmin xEf1) + (Ninic x Ef2)
) )/Ef3
Nfert d=
Nitrógeno del fertilizante (kg/ha)
Ncul= Requerimiento de Nitrógeno del cultivo (kg / q)
Rend = Rendimiento (q / ha)
Nmin= Nitrógeno Mineralizado (kg/ha)
Ninic= Nitrógeno inorgánico inicial (kg/ha)
Ef1=Eficiencia de uso del Nmin
Ef2=Eficiencia de uso del Ninic
Ef3=Eficiencia de uso del Nfert.
Cifras y Resultados
Se encontró una amplia
variación del nitrógeno mineralizado entre los ciclos agrícolas analizados,
variando desde 11 hasta 157 kg/ha de N, con una eficiencia de utilización de
esta fracción del 80%.
La proporción del
nitrógeno que se mineralizó en relación con la cantidad de nitrógeno
orgánico total (tasa de aporte neto) osciló entre 0.50 y 3.94% para las
diferentes situaciones analizadas.
La proporción del
nitrógeno recuperado del fertilizante fue del 48%, relacionándose
positivamente con la respuesta al agregado del mismo. El balance de nitrógeno
sobre la base de los cálculos realizados resultó ser un buen estimador de la
cantidad de este nutriente a aplicar y permitió diferenciar situaciones
contrastantes de respuesta.
Para el cálculo de la
recuperación aparente del N (RAN) y hacer el balance de nitrógeno se
analizaron aquellas situaciones en las que se aplicó hasta 50 kg/ ha de N, por
ser el rango en el que se obtuvo una mayor respuesta en rendimiento, lográndose
rendimientos superiores a los 3000 kg/ha. La RAN se asoció con la respuesta al
rendimiento en forma positiva y con un ajuste cuadrático (r2=0.72,
n=18, P< 0.01). En promedio para este rango la recuperación del nitrógeno
proveniente del fertilizante fue del 48%.
El balance de nitrógeno
se realizó para situaciones de alta y baja respuesta al agregado del mismo.
En la Figura 1 se
ejemplifica aquellas situaciones de alta respuesta al agregado de nitrógeno.
Para el caso de 10 ppm de NO-3 a la siembra y con
un rendimiento objetivo de 3000 kg/ha es necesario aplicar entre 10 y 20 kg / ha
de N, en cambio si hubiese 90 ppm de nitratos a la siembra se deberá agregar
esta misma cantidad de nitrógeno cuando se desee alcanzar 4000 kg/ ha de
grano.
La Figura 2 para las
mismas condiciones de nitratos a la siembra se necesitará fertilizar entre 10 y
20 kg/ha de N cuando el rendimiento objetivo planteado sea de 3750 y 4500 kg/ha
respectivamente.
La diferencia principal
que se encontró en ambas situaciones (alta y baja respuesta) es la cantidad de
Nmin, que fue de 75 y 95 kg/ha de N respectivamente.
Figura 1. Balance de
Nitrógeno - Situaciones con Alta Respuesta al agregado de Nitrógeno
Figura 2. Balance de
Nitrógeno - Situaciones con Baja Respuesta al agregado de Nitrógeno
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