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La Fertilización de Pasturas Perennes
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| Ing. Agr. PhD. Ricardo Melgar
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Al terminar un ciclo
agrícola de suelos progresivamente menos fértiles y productivos, todo
productor con posibilidades de hacerlo se plantea la alternativa de sembrar una
pastura mixta de leguminosas y gramíneas que de alguna manera contribuya a
restaurar la fertilidad perdida.
Sin embargo, a pesar de
la creciente área bajo fertilización existen dudas sobre la utilización,
entendiéndose regulación ó administración de un insumo como el fertilizante
que debe adquirirse, y cuyos resultados no se ven como inmediatas. Este articulo
pretende ofrecer algunos parámetros sencillos de manejo, que basados en
experiencias de regiones de tambo e invernada locales ayudan a mejorar la
administración de este recurso, que es el nivel de P en el suelo.
Como base de una guía
de fertilización fosfatada de pasturas deben distinguirse dos situaciones a:)
Implantación de una pastura nueva b) Re-fertilización de una pastura vieja. La
estrategia de manejo es similar en principio, ya que se trata de administrar la
"disponibilidad" del fósforo en los momentos de mayores exigencias de
la pastura. Recordemos tres principios básicos para entender mejor este manejo:
1) Niveles relativamente
bajos de fósforo permiten una buena implantación y persistencia de
leguminosas. Este valor mas bien bajo define un límite critico, por debajo de
éste no se logran una buena implantación. Por otra parte existe un límite
máximo, por encima del cual no se espera respuesta a la fertilización, o bien
puede esperarse un 90 % del rendimiento máximo de materia seca.
2) A medida que se
agrega fósforo al suelo, dentro de ciertos límites, los niveles de P aumentan
linealmente. Esta cantidad es indicativa de la dosis de fertilizante necesaria
para aumentar, al primer año de aplicada, una cantidad determinada de P
asimilable, evaluada por el análisis de suelo. Este valor varía con los
distintos suelos, y depende principalmente del contenido de arcilla y de pH.
3) Los valores de P
asimilable, medidos por el análisis de suelo descienden con el tiempo desde su
aplicación. La tasa de descenso ha sido estudiada en unos pocos tipos de
suelos, y podría generalizase en dos tipos, según se muestra en la tabla
siguiente.
Así, contando con estos
principios puede construirse algunas curvas que permiten: 1) Determinar la
cantidad de P agregar de acuerdo a un valor de análisis dado para obtener un
valor preestablecido. 2) Obtener una estimación de P disponible en el suelo a
partir de la historia de fertilización 3) Estimar la dosis de mantenimiento
para el nivel de P que ese desee.
Lo que es difícil de
generalizar es el nivel de rendimiento esperado, ya que en este sentido la
cantidad de variables de sitio es muy grande y no es demasiado lógico comparar
la productividad de una pradera del SO de Buenos Aires con una de Entre Ríos o
de Rafaela.
Cantidades de P2O5
necesarias a agregar para pasar de un nivel actual a otro deseado Nivel
Nivel
Actual |
Nivel
de P a alcanzar |
| |
20 |
18 |
16 |
14 |
12 |
10 |
8 |
6 |
4 |
|
2 |
324 |
270 |
216 |
162 |
135 |
108 |
81 |
54 |
27 |
|
4 |
270 |
216 |
162 |
135 |
108 |
81 |
54 |
27 |
|
|
6 |
216 |
162 |
135 |
108 |
81 |
54 |
27 |
|
|
|
8 |
162 |
135 |
108 |
81 |
54 |
27 |
|
|
|
|
10 |
135 |
108 |
81 |
54 |
27 |
|
|
|
|
|
12 |
108 |
81 |
54 |
27 |
|
|
|
|
|
|
14 |
81 |
54 |
27 |
|
|
|
|
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|
16 |
54 |
27 |
|
|
|
|
|
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|
|
18 |
27 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
20 |
|
|
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|
|
|
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Variación de los
valores de P disponible esperados según la dosis aplicada y el tiempo desde
la fertilización
Kg de P2O5
Aplicados |
Años
desde la Fertilización |
| |
1 |
2 |
3 |
4 |
|
25 |
1.8 |
1.5 |
0.9 |
0.8 |
|
50 |
3.6 |
3.0 |
1.8 |
16 |
|
100 |
7.2 |
5.9 |
3.5 |
3.2 |
|
200 |
14.5 |
11.7 |
7.0 |
6.4 |
Normalmente los valores
de P disponible en campo natural sin fertilización tienden a disminuir pero muy
levemente. Como se parte de niveles bajos, existe un equilibrio. A medida que se
implante una pastura, con fertilización adecuada para asegurar esa
implantación existe un disminución de ese P asimilable, tanto mas rápido
cuanto mayor es el nivel aplicado . Por otra parte existe un consumo de P por la
pradera que se manifiesta extractivo en la medida que el producto ( ya sea
carne, leche o forraje ) sea retirado del campo. En general se puede destacar
que el consumo de fósforo del suelo es escaso al primer ano, máximo en el
segundo coincidente con la mayor productividad y mayor porcentaje de P en el
forraje, y luego se mantiene constante para declinar luego con la disminucion de
la productividad de la pastura.
Conclusiones más
relevantes
Los requerimientos de
P de las leguminosas frecuentemente usadas son diferentes. Estas diferencias
son importantes, por lo cual la especie a sembrar debe considerarse al
recomendar la fertilización fosfatada.
En mezclas que
incluyan más de una leguminosa, la dosis de P aplicar es otro factor de
manejo que debe considerarse pues afectará el balance de la mezcla.
Los requerimientos (y
por ende las dosis a aplicar dado un análisis de suelo) son mayores en la
instalación de la pastura, que para el mantenimiento.
Las respuestas a la
fertilización y refertilización fosfatada en trébol rojo, trébol blanco y
lotus son mayores en el período invernal. Por lo que, si se pretenden altas
producciones de las pasturas en invierno las dosis o niveles críticos del
suelo son mayores.
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