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La producción de leche y carne en la región central de
Santa Fe tiene como sostén básico de alimento el pastoreo directo y el consumo
de reservas de praderas de alfalfa. Aunque dichas pasturas bajo óptimas
condiciones de manejo y en los mejores suelos son destacables, existen áreas
donde las deficiencias de algunos macronutrientes limitan la producción de
materia seca (MS). Si los sistemas productivos son cada vez más intensivos y
los nutrientes no se reponen en proporción a la extracción, en lo sucesivo la
alfalfa podría verse limitada no sólo en la producción y en la calidad de la
MS, sino también en la persistencia .
En el centro de Santa Fe la producción de alfalfa no es
uniforme y varía según la región. En el oeste es significativamente superior
a su correspondiente del centro y el este. Podría aceptarse que todas comparten
similares condiciones de radiación, temperatura y ligeras diferencias en los
promedios anuales de precipitación, con aumentos hacia el este. Las razones que
en gran parte explican la variabilidad productiva se relacionan con la dotación
de nutrientes y la característica y aptitud de los suelos. Por ejemplo en el
oeste los contenidos de materia orgánica (MO) oscilan alrededor de 2,8 a 3.0 %
mientras que en el este dichos valores son inferiores 2,2 a 2,5 %. El ejemplo
más contrastante lo constituye el contenido de P extractable (P) que será
analizado con posterioridad. La investigación de los aspectos nutricionales del
suelo para la óptima producción de alfalfa surgió de la baja productividad y
persistencia de pasturas observada en campos de productores.
En promedio, en el oeste de la provincia de Santa Fe la
producción anual de MS puede oscilar entre 9 a 10 t/ha con una duración de 3 a
4 años, mientras que en el centro y el centro-este la producción de MS oscila
entre 5 y 6 t/ha y la duración mayor es de 1 año y medio. La precipitación
media anual es aproximadamente de 950 mm. Gran parte del recurso forrajero en
esta región se destina a la producción de leche, que exporta una gran cantidad
de P y N.
Nitrógeno
El N es el nutriente que más extrae la alfalfa y alrededor
de la mitad de su requerimiento es fijado de la atmósfera por los Rizobios en
simbiosis. En un estudio realizado en la región pampeana, el Dr. Roberto Racca
y sus colaboradores determinaron un valor de 61 %, en condiciones sin limitantes
para la fijación biológica (FBN), mientras que en ambientes con condiciones
limitantes el N derivado de la FBN solo fue de 43%, para un amplio rango de
producción de MS. La diferencia de N lo aporta el suelo por la mineralización
de la materia orgánica. El balance nutricional difiere según se trate de
pastoreo directo o de corte, ya que en pastoreo directo se recicla buena parte
del N y K por la orina y el bosteo.
En Santa Fe durante 1994, ante observaciones de pasturas sin
nódulos se pensó que la planta podría reaccionar positivamente ante una
fertilización con N. Para la situación se condujeron experiencias, con dosis
crecientes de N incorporado previo a la siembra en tres localidades Villa
Trinidad, Rafaela y Esperanza. Se evaluó la producción de MS en varios cortes
sin encontrarse diferencias significativas por el N aplicado en ningún sitio.
La alfalfa fue totalmente indiferente ante el N del fertilizante agregado. Los
resultados condicen con la información lograda por el Dr. Racca que señala que
la FBN funciona perfectamente a través de nódulos activos y longevos a
profundidades de hasta 1,10 m, lo que le daría bastante estabilidad al
funcionamiento de la fijación biológica y proveería el N necesario a la
pastura.
Fósforo
El nutriente que tiene mayor contraste en los suelos de
Santa Fe es el fósforo (P) con amplias difrencias de disponibilidad entre el
Oeste muy bien provisto, inclusive en profundidad, y el Centro y centro Este
regular a deficiente. Y sin duda, explican gran parte de las diferencias de
productividad y persistencia aludidas en el párrafo anterior. En un ensayo de
25 cultivares de alfalfa sobre dos suelos representativos y niveles de acidez
similares, (kg/ha) Los 49,8 t/ha de MS acumulada en Rafaela (Oeste) se pueden
asociar con niveles de P de 44 ppm mientras que los 16,5 t/ha de MS logrados en
Humboldt (Centro) con niveles de 22 ppm P.
El nivel necesario de P extractable para la óptima
producción de alfalfa debe superar los 25-30 ppm en los primeros 15 cm de
suelo. Según Quintero y Boschetti, (2004) numerosos trabajos en nuestro país
indican que por debajo de 12 ppm de P Bray I las posibilidades de respuesta a la
fertilización son altas(Figura 1) pero con valores superiores la alfalfa
continúa respondiendo pero a una tasa menor, y con buena relación entre la
disponibilidad de P en el suelo y el rendimiento de alfalfa.
Figura 1. Respuesta media a la fertilización con
superfosfato triple (SPT) en 9 ensayos con menos de 12 ppm y 3 ensayos con
más de 12 ppm de P. Producción del primer año en la provincia de Entre
Ríos, (Quintero y Boschetti, 2004).
En Santa Fe distintas experiencia conducidas desde 1995 el
autor ha corroborado los datos de Entre Ríos logrados por Quintero y
colaboradores. Mas aun, varios de estos estudios incluyeron observaciones sobre
la dinámica del P en el suelo con el tiempo y su relación con la producción
de forraje.
Considerando que la alfalfa tiene 0,3% de P, la MS producida
en tres años equivale a 750 kg/ha de Superfosfato triple en Rafaela y a 250
kg/ha en Esperanza. Es importante saber que una gran proporción de lo que se
consume puede volver al suelo por el bosteo, de ahí las diferencia a considerar
si fuera pastoreo directo o corte.
Por el momento en el oeste de Santa Fe, Santiago del Estero,
o norte y centro de Córdoba con alta concentración de P en el suelo, es
factible la producción de la pastura sin fertilización pero es diferente en el
resto del país donde la aplicación de P es imprescindible.
En los suelos de mediana y de baja provisión de P, el
fertilizante debe aplicarse a la siembra como arrancador. Ello permite una
rápida instalación de la pastura al favorecer su desarrollo radicular y de ese
modo captar mejor el agua y los nutrientes. La aplicación debe ser de pequeñas
cantidades de fertilizante junto con la semilla para evitar la toxicidad. Los
productos más tóxicos son los que contienen nitrógeno puesto que al liberar
el amoníaco queman las plántulas. Si en lugar del superfosfato triple se
utilizara fosfato monoamónico o diamónico junto con la semilla debería
limitarse las cantidades para evitar toxicidad y perdida de plantas
Fósforo y Calcio
Sin duda el P condiciona la producción de alfalfa, pero
además el calcio interactúa con el P favoreciendo su absorción y la mayor
producción de MS. La figura 2 ilustra como la respuesta al fósforo mejora
directamente con el uso de una enmienda calcárea. En esta figura se sintetizan
dos ensayos realizados sobre suelos con contenidos medios de P y de pH. El pH
aumento a 6,5 y las diferencias de P+Ca respecto de P fueron muy significativas
debido a un aumento de los iones positivos tanto en la solución como en la
superficie radicular que facilitaría la absorción de los fosfatos. Se. Entre
ellos la concentración de Ca y Mg intercambiables, el nivel de molibdeno
micronutriente necesario para la fijación biológica.
Figura 2. Producción de alfalfa con diferentes
niveles de fósforo con y sin la aplicación de calcáreo; suelos con pH
inicial 5,9. Ensayos en. Esperanza, 1997/98. (Ocho cortes, 23 ppm de P) y
Emilia, 1998 (13 cortes, 6 ppm de P)
Fósforo y Azufre
La productividad de los suelos del centro- este de Santa Fe
no está condicionado solo por el P sino también por el azufre (S). Se presenta
en suelos con bajos niveles de materia orgánica y muchos años de agricultura.
Junto con el P, el S constituye un elemento de gran importancia en la formación
de las proteínas de la pastura y su demanda guarda relación con los niveles de
producción de MS. En suelos arenosos el S puede tener una dinámica similar al
nitrógeno y migrar con facilidad hacia horizontes profundos , pero en suelos
franco limosos y arcillosos en el horizonte B el azufre puede permanecer
adsorbido en la fraccion arcilla y tener efectos residuales en años
posteriores.
Los síntomas de deficiencia de S son clorosis en la parte
superior de la planta pudiéndose confundir con la falta de nitrógeno. También
se caracteriza por el desarrollo restringido de la altura y la biomasa. La
experiencia que puso de relieve el rol del S en función de dos niveles de
fertilización con P fue evaluada en un ensayo en Esperanza en un suelo con 9,5
ppm de azufre de sulfatos (S-SO4). Se utilizaron dos niveles de P (20 y 60
kg/ha) como superfosfato triple (SFT) y niveles crecientes de S (sulfato de
amonio) (Figura 3).
Figura 3. Efecto del azufre en la producción de
Alfalfa para dos niveles de Fertilización Fosfatada. 8 Cortes. Esperanza.
2000-01.
La respuesta al S fue muy importante y aditiva para los dos
niveles de P; de la misma forma, a mayor nivel de P también fue mayor la
respuesta al S, variando la dosis asociada al máxima producción de 24 a 33
kg/ha de S para los niveles de 20 y 60 kg/ha de P respectivamente, equivalen a
136 kg y 188 kg de yeso En el centro de Santa Fe la fertilización con P y S es
prioritaria para la producción de alfalfa.
Otra experiencia similar, de interacción positiva entre P y
S en alfalfa se informó para el Centro de Buenos Aires, en 9 de Julio (Carta et
al.,2001) cuyos resultados luego de 5 cortes se muestran en el Tabla 1. El suelo
superficial tenía 4 ppm de P extractable, y 14 ppm de S disponible y pH 6. El
fertilizante aplicado fue como superfosfato triple y sulfato de potasio y
magnesio.
Fuentes Azufradas
Detectada la relevancia de la fertilización con P y S,
surgió la necesidad de conocer mejor las fuentes y las dosis de S para
distintas condiciones de aplicación. Para el caso se condujeron en Esperanza
dos experiencias: a) con aplicación superficial de los fertilizantes y b) con
aplicación inicial incorporada a la siembra (Figura 4).
Tabla 1. Respuesta al fósforo y al azufre en el
área de 9 de julio (Buenos Aires).
| P
Producción Incrementos S + (25 kg de P) Produccion Incrementos |
| Kg/ha |
.........t/ha......... |
kg/ha |
.........
t/ha ........ |
| 0 |
7,3 |
- |
0 |
11,2 |
- |
| 25 |
11,2 |
3,9 |
5 |
12,3 |
1,0 |
| 50 |
12,9 |
5,7 |
10 |
14,0 |
2,7 |
| 75 |
12,9 |
5,7 |
10 |
14,0 |
2,7 |
| 100 |
13,2 |
5,9 |
30 |
15,6 |
4,4 |
La alternativa de la fertilización en superficie se
realizó un una pastura de 1 año que no recibieron nada a la siembra. Todos los
tratamientos tuvieron una aplicación de 40 kg/ha de P y 1 t/ha calcita
aperdigonada (37% de Ca). En una segunda etapa todos los tratamientos fueron
refertilizados con 20 kg/ha de P y las mismas dosis de S. En el segundo ensayo
se distribuyó e incorporó el fertilizante a la siembra, con el mismo manejo
que el anterior incluyendo una refertilización superficial (en el décimo
corte).
Figura 4. Respuesta de fuentes y dosis de S en
alfalfa aplicadas en superficie(A) e incorporada (B). Los niveles de S
indicados en el gráfico son los iniciales. Promedio de con y sin
refertilización.
Excepto el azufre elemental todas las fuentes se
manifestaron de inmediato en el crecimiento de la pastura demostrando la
factibilidad de la fertilización en superficie y al voleo y de aumentar la
producción de MS por sobre la fertilización con fósforo. Hubo diferencias
entre fuentes teniendo similar comportamiento el sulfato de amonio el yeso y la
kieserita y menor respuesta el azufre elemental.
El segundo aspecto importante fue el destacado
comportamiento de la refertilización con los dos tipos de manejo. En promedio,
la refertilización aumentó en 1,8 y 4.6 t/ha respecto del tratamiento sin él
en el ensayo de aplicación superficial e incorporado respectivamente
Beneficios productivos y económicos de la fertilización
Para ilustrar el efecto agronómico y su resultado
económico se tomaron los bases de una experiencia realizada en Esperanza sobre
un suelo con 12 ppm de P, y 9,5 ppm de S-SO4, y 7 meq/100 de Ca de intercambio.
Se fertilizó con una base de 1,7 t de calcáreo, y dosis crecientes de P y S.
Luego de 24 cortes, los resultados mostraron diferencias por el P pero
mayormente al S. Aunque se observó un gran impacto inicial de la dosis mas alta
de P (100 versus P40), las diferencias fueron escasas a las dosis mayores de S.
Por esta razón, el análisis económico se realizó considerando 40 kg/ha de P
y dosis variables de S
Se consideraron tres etapas:1- Resultados productivos y
análisis marginal de los rendimientos de forraje para cada tratamiento.2-
Cálculo del costo unitario de la materia seca. Para ello se estimó el gasto de
implantación y mantenimiento de la pastura, constante en todos los casos, y el
de fertilización correspondiente a cada tratamiento. La duración de la pradera
fue de 3 años.3- Estimación del ingreso libre de praderas ($/ha) asumiendo que
la superficie es ocupada únicamente por vacas en ordeñe.
Tabla 2. Estimación del margen económico asociado
a la fertilización de una pradera de alfalfa con fósforo, calcio y azufre.
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Tratamientos
MS aprovechable Producción de leche Ingresos Costo Margen pradera |
|
Kg S/ha |
t/ha |
(Hl /ha) |
............
$ * 1000/ha.............. |
|
Testigo |
19.4 |
23.3 |
10.0 |
1.02 |
9.0 |
|
12 |
23.4 |
28.1 |
12.1 |
1.05 |
11.0 |
|
24 |
26.5 |
31.8 |
13.7 |
1.08 |
12.6 |
|
36 |
28.8 |
34.5 |
14.9 |
1.10 |
13.8 |
|
48 |
30.2 |
36.3 |
15.6 |
1.13 |
14.4 |
Tasa de conversión: 1,2 litro leche/ kg MS pastura
aprovechable de alfalfa. Eficiencia de cosecha: 70%; Precio leche: 0,43 $/litro;
Costo producción alfalfa: implantación: 335$/ha, conservación: 286,10 $.
Fertilización $/ha: 396 y 2,4 $/kg de S Fuente: Márgenes Agropecuarios Marzo
2005.
En términos generales la incorporación de S junto con
fertilización fosfatada y encalado, permitió mejorar la eficiencia del uso de
la tierra debido a una mayor disponibilidad de forraje por unidad de superficie.
El comportamiento registrado en los tratamientos se correspondió con la ley de
los rendimientos decrecientes, donde la tasa adicional de MS lograda aumentó
hasta la incorporación de 12 kg/ha de S; decreciendo luego con el agregado de
unidades adicionales de S. La columna producción de leche es la resultante de
la transformación de la MS aprovechable de alfalfa por su tasa de conversión a
leche. El máximo le corresponde al tratamiento con la maxima dosis de S. De la
diferencia entre los ingresos generados por la venta de leche y el costo de
producción de la alfalfa surge la columna "ingreso libre de
praderas".Sobre la base de una fertilización con P y Ca,
los niveles de S produjeron aumentos sobre el testigo de hasta un 56%
demostrando la necesidad de la fertilización conjunta de nutrientes para
obtener los mayores beneficios en la producción de alfalfa.
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