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Informe de los Ensayos de Fertilización de Larga
Duración
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Módulo de Investigación Asociación
Civil Fertilizar-INTA
Resumen del informe compilado por:
Ing Agr. Alberto Quiroga, en base a ensayos (2005 y anteriores)
conducidos por los Ings. Agrs. Matías Saks, Romina Fernández, Daniel
Funaro; y Alfredo Bono. (LA PAMPA)
Ing Agr. Héctor Sánchez de INTA Tucuman (TUCUMAN)
Ing Agr. Hugo Vivas (SANTA FE)
Ing Agr. Manuel Ferrari de INTA Pergamino (PERGAMINO)
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Objetivo general:
Evaluar los efectos directos y residuales de distintas
estrategias de fertilización con los nutrientes más usuales fósforo,
nitrógeno y azufre presentes en programas de manejo de una rotación en siembra
directa sobre la fertilidad del suelo y los rendimientos de grano.
Sitios experimentales
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Ciclo
de la secuencia de la rotacion |
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2001 |
2002 |
2003 |
2004 |
2005 |
2006 |
| La Pampa
(Agustoni) |
Haplustol Típico |
*M |
G |
T |
V |
S# |
M ó
G#& |
| Tucumán (La
Virginia) |
Haplustol Éntico |
|
|
|
|
*S |
M# |
| Santa Fe (B.
Irigoyen) |
Argiudol
Típico |
|
|
|
|
*S |
T/S2º# |
| N Bs. As
(Pergamino) |
Argiudol Típico |
M |
S |
T/S2º |
M |
*S |
T/S2º# |
*: Año de comienzo del ensayo. T:Trigo; S: Soja; S2º : Soja de
segunda; M: Maíz; G: Girasol; V: Verdeo
#: Cultivo subsiguiente, no reportado en este informe
&: Dependerá de la humedad a la siembra.
La Pampa
En este ensayo se llevan a cabo además evaluaciones del
balance hídrico del suelo y los cultivos, ya que en esta zona semiárida es el
factor que mas influyen en los rendimientos y en las respuestas a los
fertilizantes. Los datos no se presentan pero la interpretación de las
respuestas se realizó en función del agua útil. La tabla 1 muestra las
condiciones iniciales de fertilidad del sitio.
Tabla 1. Niveles iniciales de nutrientes en dos
capas del suelo al comienzo del experimento.
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|
M.O. |
pH |
P |
N-NO3 |
S-SO4 |
K |
Mg |
B |
Zn |
|
|
% |
|
Ppm |
|
0 - 20 |
1.2 |
5.6 |
35.8 |
10.1 |
9.4 |
461 |
132.0 |
0.4 |
1.2 |
|
20 - 40 |
1.2 |
5.8 |
30.7 |
9.2 |
8.2 |
- |
- |
0.4 |
- |
Tratamientos
Es un factorial incompleto de 2 niveles de P, dos de N y dos
de S. En la Tabla 2 se resumen las combinaciones de los diez tratamientos
definidos por los nievels de nutrientes en los distintos cultivos de la
secuencia. Se utilizan un diseño de bloques al azar con 4 repeticiones en
parcelas de 100 m 2. Las dosis de P se definen como de efecto
arrancador la más baja y de reposición a la más alta. Los cantidades de
nutrientes se relacionan a la extraccion de estos para los siguientes
rendimientos esperados: Maíz (8000 kg/ha) - girasol (3000 kg/ha), trigo (3500
kg/ha), verdeo invierno (3500 kg materia seca/ha), cultivo de cobertura (3000 kg
materia seca/ha) y soja (3000 kg/ha).
Tabla 2. Aporte de nutrientes en los distintos
tratamientos y cultivos (2001/2005).
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Tratamientos |
MAIZ
P N S |
GIRASOL
P N S |
TRIGO
P N S |
VERDEO
P N S |
|
P1
P1-N1
P1-N2
P1-N1-S
P1-N2-S |
20 - -
20 140 -
20 250 -
20 140 40
20 250 40
|
- - -
- - -
- - -
- - -
- - -
|
- 20 -
- 40 -
- 80 -
- 40 -
- 80 -
|
- - -
- 20 -
- 40 -
- 20 10
- 40 10
|
|
P2
P2-N1
P2-N2
P2-N1-S
P2-N2-S |
50 - -
50 140 -
50 250 -
50 140 40
50 250 40
|
- - -
- - -
- - -
- - -
- - -
|
- 20 -
- 40 -
- 80 -
- 40 -
- 80 -
|
40 - -
40 20 -
40 40 -
40 20 10
40 40 10
|
Manejo del cultivo y la fertilización
La secuencia de cultivos es conducida en siembra directa,
aplicando parte de los fertilizantes previo a la siembra y parte del N y del S
en cobertura como soluciones. En trigo el aporte de N se realizó con UAN. En el
verdeo de invierno se utilizó Superfosfato triple incorporado a la siembra, y
el aporte de soluciones N y N+S despues de la siembra antes de la emergencia. En
el cultivo de cobertura el aporte de N y N+S se realizó buscando efecto
residual de S en la soja que se establecerá en la campana 2005.
En maíz se uso un hibrido DK 696 sembrado entre
60.000-65.000 plantas/ha.
En maíz se evaluaron además de los rindes de grano, los de
materia seca total, y concentración de N en el grano y biomasa, y de C en el
residuo. Con estos datos se evaluó el N absorbido por tratamiento
El contenido inicial de N-nitratos a la siembra del maíz,
estuvieron entre 50 y 53 kg/ha en el perfil 0- 40 cm. Los contenidos iniciales
de agua eran de 175 mm.
La productividad del verdeo de invierno, ryegrass, cv Tama,
se evaluó por dos cortes. Además del rinde de la biomasa, se evaluó el efecto
de la fertilización en la concentración (%) de N, P y S, y consecuentemente
con esos datos se estimaron las cantidades absorbidas de nutrientes en kg/ha.
En marzo de 2005 y 2006 se realizaron muestreos de suelo
para evaluar los efectos acumulados desde 2001, año de comienzo de la
aplicación de los tratamientos de la fertilización. Se determinaron los
contenidos de P (0-20cm) y pH (0-10 y 10-20cm) y adicionalmente M.O. en 2006.
Resultados
Maíz (2001/02)
Los resultados obtenidos se presentan en la Tabla 3. Los
resultados muestran un importante efecto de la fertilización sobre la biomasa,
N en biomasa y producción de grano (Fig. 1). El N total en planta se relacionó
con producción de biomasa (r = 0,84) y con el rendimiento de grano (r = 0,79).
El rendimiento de grano estuvo relacionado con la biomasa (r = 0,80).
Se registraron diferencias significativas en la producción
de biomasa como respuesta al azufre. En la producción de granos, el agregado de
azufre represento entre 304 y 315 kg/ha adicionales.
El agregado de una dosis mayor de P representó una
diferencia promedio de más de 900 kg/ha. La concentración de N en la biomasa
aumentó significativamente solo cuando se utilizó la dosis mayor de P. En
algunos tratamientos donde se evaluó el contenido de C en el rastrojo luego de
la cosecha se observaron los valores más bajos en los tratamientos con mayor
aporte de nutrientes.
Figura 1. Efecto de la fertilización residual
sobre los rendimientos de maíz.
Girasol (2002/2003)
En la figura 2 se observan las diferencias de rendimieontos
como resultado del efecto residual de los tratamientos de fertilizacion en maiz.
Los tratamientos con las mayores dósis de N y S se diferenciaron
significativamente del tratamiento con menor aporte de nutrientes (P1). Al igual
que en maíz se comprobó un importante incremento en la eficiencia en el uso
del agua por efecto de la fertilización.
La aplicación de azufre resulto en una respeusta entre 217
y 242 kg/ha de grano según los niveles de N. Sin embargo, el efecto resiudal
del P no fue suficiente para mostrar aumentos de rinde.
Tabla 3. Biomasa aérea, contenido de N en biomasa
y rendimiento de grano de maíz.
|
Tratamiento |
Materia
seca
(kg/ha) |
N
biomasa
(%) |
N
biomasa
(kg/ha) |
PMG
(gr) |
Rend.grano
(kg/ha) |
|
P1 – N0 |
9031 |
1,19 |
107 |
275 |
7554 |
|
P1 - N1 |
11100 |
1,25 |
139 |
272 |
8214 |
|
P1 - N2 |
11618 |
1,49 |
173 |
280 |
8502 |
|
P1 – N1 - S |
11822 |
1,49 |
176 |
279 |
8610 |
|
P1 – N2 - S |
12486 |
1,37 |
171 |
275 |
8256 |
|
P2 – N0 |
10973 |
0,87 |
95 |
279 |
7953 |
|
P2 - N1 |
11852 |
1,27 |
151 |
283 |
9177 |
|
P2 - N2 |
12663 |
1,3 |
165 |
284 |
9126 |
|
P2 - N1 - S |
13418 |
1,62 |
217 |
286 |
9411 |
|
P2 – N2 - S |
12633 |
1,58 |
200 |
275 |
9981 |
Figura 2. Efecto de la fertilización residual
sobre los rendimientos de girasol.
Trigo (2003)
En la figura 3 se muestra los resultados de los efectos de
los tratamientos sobre el rendimiento de trigo. El fósforo residual, aplicado
al maíz, resultó en promedio en una respuesta de 193 kg/ha. EN cambio rinde
adicional de 148 kg/ha en los tratamientos de azufre, promedio de los dos
niveles de N, es resultado de aplicación directa en el trigo.
Verdeo de Rye grass (2004)
En la figura 4 se muestra el rinde acumulado de los dos
cortes. La importancia de estos resultados desde el punto de vista del manejo de
la nutrición es relativa en la medida que no es considerado el factor cultivar,
según antecedentes encontrados en esta zona.
Figura 3. Efecto de la fertilización directa sobre
los rendimientos de trigo.
El fósforo aplicado a la siembra del verdeo resultó en
promedio en una respuesta de 259 kg/ha. El agregado de azufre fue más que
proporcional según el nivel de N con aumentos de forraje producido de 280 y 538
kg para el primer y segundo nivel de N. La Tabla 4 muestra los contenidos de N,
P y S por t de materia seca producida y el total de nutrientes contenidos en la
biomasa correspondiente al primer corte de ryegrass.
Figura 4. Efecto de la fertilización directa sobre
los rendimientos de forraje de ryegrass.
Tabla 4. Absorción de nutrientes y uso de N, P, y
S por t de forraje producido en el 1er. corte.
|
Tratamientos |
nutrientes
utilizados
(kg) por Tn MS |
Nutrientes
extraídos en el 1er corte (kg/ha |
| |
N |
P |
S |
N |
P |
S |
|
P1 |
23 |
3.1 |
1.6 |
12.9 |
1.7 |
0.9 |
|
P2 |
27.1 |
3.7 |
1.8 |
21.3 |
2.9 |
1.4 |
|
P1N2S |
25.4 |
3.2 |
1.8 |
26.9 |
3.4 |
2 |
|
P2N2S |
28.3 |
3.3 |
2.4 |
35.4 |
4.1 |
3 |
|
Promedio |
26 |
3.3 |
1.9 |
|
|
|
Rendimientos acumulados (2001-2004)
En la Figura 5 se resumen los rendimientos promedios
correspondientes a la secuencia de cultivos evaluada. La respuesta a la
aplicación de un nutriente dependió del nivel de los demás. Así, la
respuesta a P (a pesar de los altos contenidos del suelo) resultó dependiente
del nivel de N y S y viceversa la respuesta a la aplicación de N y S resultó
dependiente del nivel de aplicación de P.
El suelo posee muy baja capacidad de almacenaje de agua
útil y la mayor parte del ciclo de los cultivos posee humedades cercanas al
punto de marchitez permanente, limitando la extracción de los nutrientes.
Cuando la disponibilidad de agua fue menos limitante (ej. durante el maíz y
verdeo) se comprobó respuesta de los cultivos a fertilizaciones balanceadas
entre N, P y S.
Figura 5. Rendimientos promedios de los distintos
tratamientos de fertilización evaluados durante la secuencia
maíz-girasol-trigo-verdeo.
Efecto sobre los parametros del suelo
Algunas variables del suelo han comenzado a acusar los
efectos acumulados del aporte de nutrientes y rendimiento de los cultivos. Los
resultados del muestreos de suelo del 2005 indicaron que las diferencias de pH
entre tratamientos y entre años en los primeros 10cm resultaron no
significativas, no obstante mostratron tendencia a disminuir, en general
mostraron niveles bajos a muy bajos. En la capa de 10-20cm no se registraron
variaciones de pH. Los contenidos de P reflejaron las diferencias entre aportes
de este nutriente: 28 y 49 ppm para los niveles 1 y 2, ambos muy elevados.
Tabla 5. Propiedades edáficas a dos profundidades
y bajo 4 tratamientos de fertilización.
* Letras distintas indican deiferencias entre tratamiento
de fertilización al 5%.
Los contenidos de MO de los primeros 10 cm muestran
tendencia a incrementar en el tratamiento con mayor aporte de nutrientes, pero
las diferencias no son significativas, asociado a los mayores rendimientos de
grano y forraje que resultó también mayor en un mayor aporte de residuos en
los tratamientos con mayor fertilización.En la capa inferior de 10 a 20 cm no
hubo modificaciones.
Se comprueba que practicamente en todos los cultivos de
cosecha se alcanzan valores de humedad inferiores al 25% de agua útil, con
valores extremos en trigo (noviembre) y soja (diciembre) que alcanzan el punto
de marchitez permanente y condicionan el rendimiento. Estudios previos
realizados en la región indican una gran inflencia de suelos con influencia de
napa freatica que resultaron en rendimientos de soja de 3015 kg/ha en presencia
de napa y de 215 en su ausencia.
Tucumán
En la campaña 2005/06 se inició el ensayo de larga
duración en La Virginia, Tucumán, sobre un Haplustol éntico, cuyos
principales características se resumen en la tabla 1. El cultivo inicial es
soja de segunda y la secuencia prevista continúa con maíz, soja de primera y
trigo/soja de segunda.
Tabla 1. Niveles iniciales de nutrientes en el
suelo al comienzo del experimento, previo a la siembra.
|
|
M.O. |
pH |
P |
N-NO3 |
S-SO4 |
K |
Mg |
B |
Zn |
|
|
% |
|
Ppm |
|
0 - 20 |
1.8 |
6.5 |
13.2 |
17.1 |
9.4 |
573 |
258 |
0.7 |
0.4 |
Tratamientos
Es un factorial incompleto de 3 niveles de P (0, 80 kg/ha
aplicado a la rotación y 80 kg/ha aplicado anualmente a cada cultivo), dos de N
(70 y 130 % de la cantidad estimada de reposicion para el trigo y el maíz) y
dos de S (0 y 15 kg/ha). En el caso del cultivo de soja, no se aplican los
niveles de N. En total se cuenta con combinaciones de doce tratamientos que
definen niveles de nutrientes para los distintos cultivos de la secuencia según
los rendimientos objetivos previstos para cada cultivo: soja: 3500 kg/ha, maíz:
8000 kg/ha y trigo: 1500 kg/ha. Se utilizan un diseño de parcelas divididas con
3repeticiones en parcelas de 250 m 2.
La soja, de segunda , (A 8100RG ) se sembró el 12 de
diciembre en directa sobre trigo, a una densidad de 18 a 20 sem/m espaciadas a
0,52 m. Se trató la semilla con inoculante líquido a dosis comercial. Los
fertilizantes se aplicaron al voleo, una semana antes de la siembra; fuentes:
superfosfato triple de Ca, y sulfato de Ca.
Se evaluó rendimiento en granos, determinación de N, P y S
en granos. Además, durante el ciclo del cultivo se evaluó humedad edáfica, e
índice de verdor (Minolta SPAD).
Desde el punto de vista hídrico las condiciones de
crecimiento generales del cultivo fueron buenas, ya que noviembre y enero
tuvieron precipitaciones muy por arriba de las históricas, lo que permitió una
muy buena recarga del perfil y así conservar las buenas condiciones de
crecimiento.
Los diferentes tratamientos de fertilización no mostraron
diferencia alguna relacionada al grado de verdor del cultivo en el estado de
R2-3; las lecturas SPAD (Minolta SPAD 502) no resultaron significativas para
ninguno de los tratamientos
De los 12 tratamientos planteados, y al no estar previsto el
uso de N en soja se contó con la mitad de los tratamientos que se evaluaron
considerando las 3 formas de aplicación de P (P0, Pa, Pr) combinado con y sin
el agregado de S (Fig. 1). No se detectaron diferencias entre los tratamientos
de fertilización y el rendimiento en granos de la soja
Figura 1. Rendimientos de soja de segunda.
Santa Fe
En 2003 se inició el ensayo de larga duración en Bernardo
de Irigoyen, Departamento San Jerónimo, Santa Fe sobre un Arigudol típico. El
cultivo inicial fue trigo y la secuencia prevista continúa con soja de segunda,
maíz (de primera), y soja de primera. En este informe se reportan desde el
maíz y la soja siguiente.
Tratamientos
Es un factorial incompleto de una combinaciones de 3 niveles
de P (0, 20 y 40 kg/ha) y de cuatro de S (0, 12, 24 y 36 kg/ha) en un diseño de
parcelas divididas en bloques completos al azar con cuatro repeticiones, donde
el P constituyó la parcela principal y el S las subparcelas, éstas de 50 m2.
El P se aplicó bajo la forma de superfosfato triple y el S como yeso. En trigo
y en maíz se utilizaron 60 y 100 kg/ha de N como urea respectivamente.
La fertilización con P y S se realiza cada dos cultivos
dentro de una rotación. En este informe se reporta el efecto directo sobre el
maíz y el residual sobre la soja de 1ra subsiguiente. Como el ensayo ya habia
recibido aplicaciones equivalentes fde ertilizantes en el trigo en 2003 , los
niveles iniciales de P disponible al 2004 eran diferentes en el suelo (0-15 cm):
11,9, 13,4 y 16,5 ppm de P-Bray para los niveles de 0, 20 y 40 kg de P/ha
respectivamente.
Se sembró un maíz Rusticana y la soja posterior fue Santa
Rosa 418 sembrada el 10 de Noviembre a 0,42 cm de entresurcos.
El cultivo tuvo un buen desempeño resultado de las buenas
condicionas hídricas prevalecientes en la campaña, y se encontraron respuestas
significativas al fósforo y al azufre (Figura 1). El agregado de azufre resulto
en una respuesta promedio de 73 kg de grano por kg de S aplicado y el de
fósforo una de 25 kg de grano por kg de P aplicado.
El cultivo rindió normalmente, con un promedio de 2915
kg/ha, encontrándose diferencias significativas entre los tratamientos,
resultado del efecto residual de la fertilización al maíz. No se observaron
diferencias debidas a los niveles de P pero sí para el S.
En la Figura 2 se muestran los resultados. Los rendimientos
para los niveles P0, P20 y P40 no se correlacionaron con los datos iniciales de
P extractable (Fig. 3).
Las mayores diferencias se observaron entre las parcelas que
recibieron S y las que no lo recibieron, sin diferencias aparentes debidas a los
distintos cantidades agregadas.
Figura 1. Respuesta del P y el S en la producción
de maíz Rusticana 201. Bernardo de Irigoyen. 2004-05.
Figura 2. Efectos residuales de la fertilización
con P y S sobre el rendimientos de soja de 1º. Funciones de S cuadrático
para cada nivel de P. Bernardo de Irigoyen, 2005-06.
Luego de la cosecha del maíz de primera, el P extractable
en la capa superficial (0-15cm) diminuyó previsiblemente en aquellas parcelas
que no recibieron aplicaciones y aumentó proporcionalmente en aquellas que
recibieron agregado de fosfatos, en relación a la evaluación realizada luego
de la cosecha de trigo de la campaña previa (Figura 3).
Figura 3. Variación del contenido de P extractable
luego de las cosechas de trigo y de maíz (2004-05).
Pergamino
En la campaña 2005/06 se re-inició el ensayo de larga
duración en Pergamino, Buenos Aires, sobre un Argiudol típico. El cultivo
inicial es soja de primera y la secuencia prevista continúa con maíz,
trigo/soja de segunda y soja de primera. En ésta informe se comunican los
resultados obtenidos en soja de primera.
El ensayo fue instalado en 2001 y los tratamientos se
aplicaron como se describe seguidamente, con una única aplicación de P en la
rotación y tres aplicaciones anuales (2001-03). No obstante el maíz sembrado
en 2004 no recibió el P pero si el N y el S. Al comenzar el nuevo ciclo de la
rotación con el cultivo que se reporta, la diferente condición inicial de P,
indicó la conveniencia de muestrear por separado el sitio (Tabla 1).
Tabla 1. Niveles iniciales de nutrientes en el
suelo al comienzo del experimento, previo a la siembra de la soja (0-20 cm).
|
Espesor |
M.O. |
pH |
P |
K |
Mg |
B |
Zn |
|
|
% |
|
ppm |
|
P anual |
3.0 |
5.5 |
23.6 |
496 |
177 |
1.0 |
0.7 |
|
P rotacion |
3.0 |
5.6 |
19.7 |
486 |
177 |
1.0 |
0.7 |
Tratamientos
Es un factorial incompleto con 2 niveles de P, dos de N (0 y
75 kg/ha) y dos de S (0 y 15/23 kg/ha). Los niveles de P, que ocupan las
parcelas principales, están constituidas por a) una aplicación anual
equivalente a la dosis de reposición para el cultivo de esa campaña estimada
en base al rendimiento esperado, y b) una aplicación de P al comienzo de cada
ciclo de rotación con una dosis equivalente a la extracción estimada de los 4
cultivos de la secuencia. Se usó superfosfato triple incorporado en presiembra.
Los tratamientos de N (urea) y S (sulfato de amonio o yeso) su ubican en las
subparcelas. El N solo sólo se aplica en maíz y trigo, y la dosis de S aumenta
a 23 kg S/ha y se aplica al trigo.
La fertilización fosfatada correspondiente a los dos
tratamientos se realizó dos semanas antes de la siembra. La dosis aplicadas
fueron de 24 y 76 kg/ha de P para los tratamientos anual y rotación
respectivamente.
La soja de primera (ADM 50048) se sembró el 9 de enero en
surcos espaciados a 0,52 m y 31 semillas/m.. Las semillas fueron inoculadas
antes de la siembra. En la misma operación de siembra, se aplicaron el
tratamiento de azufre como fuente sulfato de amonio.
Resultados
Debido a la fecha de siembra tardía, y las condiciones de
sequia registradas en la zona, los rendimientos obtenidos se asemejan a los de
una soja de segunda (Figura 1).
Figura 1. Efecto de los tratamientos de P y de S en
el rendimiento promedio de soja. Cada dato es el promedio de dos parcelas, con
y sin N. en el esquema original.
No se registraron diferencias significativas entre los
tratamientos, si bien se registraron diferentas visuales en las etapas iniciales
del cultivo. La ausencia de diferencias de rendimiento entre los tratamientos de
fósforo era esperable en base a los altos valores de P disponible en el suelo,
superiores al nivel crítico de 13 ppm encontrado en la región.
Tampoco hubo las diferencias debidas al agregado de S, que
no pueden relacionarse a los niveles de S en el suelo ya que se realizaron
análisis de S-sulfatos en el suelo.
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