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Informe de los Ensayos de Calidad en Trigo en
Balcarce y Mar del Plata
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Ing. Agr. Hernán E. Echeverría
Módulo de Investigación Asociación Civil Fertilizar-INTA
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En la región pampeana, se ha producido durante los últimos
años un incremento en la superficie dedicada a la agricultura, junto con una
mayor tecnología aplicada en los cultivos. Esto ha provocado un intensivo uso
del suelo la fertilidad nativa por lo que frecuentemente se observan en la
región deficiencias de algunos nutrientes tales como el nitrógeno (N) en los
suelos de la región. Debido al elevado requerimiento de N por los cultivos de
trigo, se han observado respuestas generalizadas a la aplicación de N en la
mayoría de los sistemas productivos de la región pampeana. Por dicha razón,
se han realizado estudios tendientes a incrementar la eficiencia en la
utilización de los fertilizantes nitrogenados.
La metodología más difundida de diagnóstico de N para el
cultivo de trigo, se basa en la medición del contenido de nitratos en suelos
(0-60 cm) al momento de la siembra. Se ha reportado que los cultivos bajo
labranza convencional no responden al agregado de N si el contenido de N-NO3-
más el aportado por el fertilizante es mayor a 100-110 kg/ha (Garcia et al.,
1998) o 125 kg/ ha (González Montaner et al., 1991). Para siembra
directa, Calviño et al. (2000) determinaron un umbral de 150 kg/ha de
N-NO3- por encima del cual el cultivo no respondió al
agregado de N. En los trabajos mencionados, la determinación de N-NO3-
se realizó antes de la siembra del cultivo y el N se aplicó al estadío de 2 o
3 hojas del mismo, práctica que no es habitual en los productores. Estos
realizan el análisis de suelo, y la aplicación de N generalmente antes de la
siembra o al macollaje del cultivo.
En Balcarce, Melaj et al (2000) determinaron que la
eficiencia de recuperación del N del fertilizante por el trigo fue del 46 y 56%
para la fertilización al momento de la siembra y al macollaje, respectivamente.
Además, el N aplicado al macollaje tuvo como principal destino el grano, lo que
permitió aumentar la proteína del mismo. Sin embargo, en el oeste de la
provincia de Buenos Aires, Díaz-Zorita (2000) reportó un mayor rendimiento y
eficiencia de uso del N cuando el mismo fue aplicado al momento de la siembra,
respecto de la aplicación al macollaje del cultivo, comportamiento atribuido a
una menor disponibilidad de agua luego de dicho estadío. En Chivilcoy, García et
al. (2001) determinaron incrementos de rendimiento y calidad de trigo bajo
siembra directa por aplicaciones fraccionadas de N (en macollaje, y foliar), sin
embargo, la magnitud de la respuesta varío con los cultivares.
Si bien ha sido ampliamente reportado que la fertilización
nitrogenada entre siembra y macollaje incrementa el rendimiento, su efecto sobre
la concentración de proteína en grano es variable y asociado a la
disponibilidad hídrica para el cultivo (Tanoni et al., 1998). Algunos
trabajos indican que, la fertilización nitrogenada en el período cercano a la
antesis, mientras que no afecta el rendimiento en grano, provoca una mayor
concentración de N en los granos. Como consecuencia, se ha registrado una
disminución en el porcentaje de granos panza blanca, incrementos en la
concentración de proteína en grano y en el porcentaje de vitriocidad de los
mismos (Echeverría y Studdert, 1998; Bergh et al., 2000). También, se
ha reportado que esta práctica mejora algunos parámetros relacionados con la
calidad panadera de las harinas (Gooding y Davies, 1992).
A los efectos de maximizar el rendimiento y la calidad de
los granos en trigo resulta necesario evaluar alternativas de fertilización
nitrogenada, en lo que respecta a la eficiencia de aplicaciones al macollaje en
relación a aplicaciones fraccionadas en estadios tardíos. En ensayos
realizados durante la campaña 2003 en cultivos de trigo en el sudeste
bonaerense bajo labranza convencional, se determinó que los mayores
rendimientos se obtuvieron por aplicaciones de dosis elevadas de N (200 kg/N ha)
en forma fraccionada. Si bien el aumento de las dosis de N aplicadas al
macollaje provocaron significativos incrementos en rendimiento de grano, los
incrementos en el contenido de proteínas y trabajo alveográfico fueron
menores. Por el contrario, al incrementar las dosis de N en antesis del cultivo
si bien el rendimiento no fue incrementado, se registraron aumentos en los
valores de proteína y trabajo alveográfico.
Resulta necesario confirmar los resultados obtenidos en la
campaña anterior para situaciones bajo siembra directa. Por lo tanto, los
objetivos de estos ensayos han sido:
a) Evaluar alternativas de fertilización nitrogenada
en trigo tendientes a maximizar la calidad de los granos.
b) Evaluar metodologías de monitoreo del estatus
nitrogenado del cultivo como diagnóstico de requerimiento de aplicaciones
demoradas de nitrógeno.
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