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Guía rápida sobre Biocombustibles
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Shell International Limited
Vei-Bion 1; Published 2 November 2007
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Definición
Los biocombustibles son combustibles hechos a partir de
biomasa, esta es materia orgánica u organismos recientemente vivos y sus
subproductos. Por lo tanto, se pueden hacer de todas las clases de plantas o
animales y como de sus diversas partes. O también de partes que utilizamos para
producir alimentos o los desperdicios que retornan al campo.
¿Por qué se cuestionan los Biocombustibles?
Los Biocombustibles no son nada nuevo, por milenios la
humanidad ha quemado madera, carbón vegetal y secado los excrementos animales
para generar calor. Sin embargo, en los últimos siglos, se han extraído por
debajo de la superficie terrestre combustibles fósiles, aceite y gas natural.
Éstas son formas de biomasas densas, separadas convenientemente en formas
sólidas, líquido o gaseosas. El mundo industrializado ha construido sus
sistemas de calor, electricidad y transporte alrededor de ellas, ya que han sido
relativamente baratas. El petróleo ha sido el principal combustible para el
transporte, porque es un líquido con gran capacidad energética, siendo que hoy
los automóviles consumen la mitad de la producción del petróleo crudo del
mundo. Hay interés en los biocombustibles, ya que podrían ser una alternativa
energética para el transporte y hacer accesible el petróleo en el largo plazo.
Los biocombustibles disminuirían la dependencia del petróleo y podrían
producirse en el país de consumo.
El cambio climático
El aspecto más importante de los biocombustibles sería que
podrían capturar el CO2 del aire. El medio ambiente está sufriendo
un impacto por la quema de combustibles fósiles, que aumentan los niveles de CO2
en la atmósfera. El transporte consume alrededor de un cuarto de la
energía (automóviles el 10%), y la demanda sigue en aumento. Siendo que de los
actuales 900 millones de vehículos en el mundo, la cifra podría incrementarse
a 2 mil millones a mitad de este siglo.
Combustibles convencionales o la primera generación de
Biocombustibles
Cuando se elegió el material orgánico o materia base para
la generación de Biocombustibles, la primera mirada fue hacia los cultivos que
tienen alta energía y se pueden producirse regularmente en cantidades grandes.
El biocombustible más popular es el etanol, que es normalmente extraído a
partir del tallo de la caña de azúcar, maíz o trigo. Estas plantas poseen una
cantidad importante de almidón o azúcar, la cual se convertirá en etanol vía
fermentación básica. El segundo Biocombustible más difundido es el EMAG ó
FAME (ésteres metílicos del ácido graso), que se extrae a partir de la
canola, palma o de la soja. Por medio de un proceso básico llamado
transesterification, el aceite de estas plantas se convierte en una clase de
combustible diesel.
Mezclando con gasolina y diesel
En teoría, etanol y FAME se pueden utilizar en la forma
pura para el combustible del transporte, pero en la actualidad la mayoría de
los motores no están diseñados para utilizarlos. También, tienen algunos
defectos como combustible (e.g. el etanol absorbe el agua, pudiendo causar
corrosión en el motor; mientras que el FAME tiene una tendencia a congelar en
condiciones ásperas o rugosas. Sin embargo, el etanol se puede mezclar en
concentraciones bajas con gasolina y FAME con el diesel. Los motores estandart
pueden funcionar sin problema con una mezcla de entre el 5% y el 10%. (B5 o
E10). Para concretar esto y que los consumidores no vieran la diferencia., los
surtidores de combustible necesitan de una infraestructura especial para poder
mezclar ambos tipos de combustible (especialmente tanques y bombas).
Los vehículos de avanzada
Muchas automotrices han modificado sus diseños en favor del
funcionamiento con mayor cantidad de mezclas con biocombustibles. Sin embargo
aún en altas concentraciones, el etanol posee un contenido en energía más
bajo. Esto significa una menor autonomía o distancia por litro. No obstante,
las ventas de estos vehículos mejorados se han incrementado y las compañías
de combustible están instalando bombas especiales para E85 o B100, con sistemas
paralelos del almacenaje y distribución.
Carbonos neutrales
Los biocombustibles y combustibles fósiles emiten casi la
misma cantidad de CO2 cuando son utilizados en automotores. La
diferencia es que la materia prima orgánica utilizada para biocombustibles,
extrajo la misma cantidad de CO2 del aire durante su crecimiento, en
el caso de plantas a través del proceso de fotosíntesis. Esto dejaría un
balance neutro en el ambiente. La materia orgánica de los combustibles
fósiles, originalmente de también absorbieron CO2 hace millones de
años y están muy lejos de balancear las emisiones de hoy.
La rueda de CO2
La reducción de CO2 depende exclusivamente de la
materia prima orgánica que esté capturando del medio antes de quemada como
biocombustible. Algunos factores a considerar para medir la vida y ciclo del
carbono, serán medir también las emisiones incluidas por la quema de
combustibles para generar fertilizantes, secar y moler los granos, maquinaria
agrícola y los diferentes transportes del para abastecer el mismo
biocombustible.
La situación del CO2 hoy
Aunque no exista un acuerdo para calcular las emisiones de
CO2, la metodología que se utiliza es en base a la utilización de
la rueda. Se dice que una variedad de maíz típico, produce solo entre el 10% y
el 30% menos de emisiones que la gasolina, las variedades de trigo británicas
un poco más del 50% y las más eficientes son las variedades de caña de
azúcar del Brasil, que producen un 90% menos de emisiones de CO2 con
respecto a la gasolina. Algunas variedades de etanol y FAME son más
cuestionables con algunas estimaciones que la producción contribuye a generar
más CO2 en vez de menos, debido a los procesos intensivos requeridos
para obtención de la energía y una agricultura más intensa.
El esfuerzo colectivo
Si la gasolina admite el 10% de biocombustible, esta mezcla
disminuiría las emisiones de CO2 en los vehículos entre el 3% y 8%.
Con un vehículo mejorado el ahorro sería mayor a pesar de la menor autonomía
del combustible E85 (contenido de energía más bajo por el etanol). Esto
recordaría que la reducción de CO2 en el transporte no es apenas
una cuestión de combustible, sino también de tecnología automotriz y
comportamiento del consumidor. Para capturar en forma real el CO2
generado por el transporte, los surtidores debieran abastecerse de combustibles
bajos en carbono, las automotrices generar vehículos más eficientes y los
consumidores debieran conducir mejor y utilizar más los transportes públicos
(tranvías, trenes, colectivos, etc.).
Estandarizar la práctica
En muchas publicaciones los temas están vinculados a la
producción de etanol y FAME, particularmente en países en vías de desarrollo
y climas tropicales. Se necesitaría cierto resguardo para áreas de trabajo
infantil, transitorio, protección de los derechos humanos y sobre los derechos
a tierras genuinas de comunidades. Además de la importancia de los
biocombustibles, es necesaria la preservación biodiversidad ambiental sobre
habitats o especies en extinción, suelo y agua.
La competencia por alimento
La producción de los biocombustibles depende de la
disponibilidad de las materias primas agrícolas que son utilizadas. La
producción de caña de azúcar, maíz, trigo, canola, palma y de soja no puede
subir tan fácilmente como para reunir la demanda de combustibles estimada para
el transporte global. Será así por lo menos sin incrementar en forma masiva el
área cultivada y expandir las fronteras agrícolas, especialmente en un momento
donde crece aceleradamente la demanda de alimentos.
La segunda generación o la próxima generación de biofticis
En un futuro los próximos biocombustibles serán aquellos
que las materias primas no sean utilizadas para producir alimentos, tengan un
potencial de ser generados en grandes volúmenes y eviten la competencia en
áreas agrícolas. El desafío técnico es generar y convertir estos materiales,
asegurarse de que la producción de CO2 disminuya, proveer y
distribuir una gran cantidad combustible comercialmente viable. La producción
de biocombustibles de nueva generación serán costosos, pero más difícil
será convencer a gente que pague por la ventaja ambiental que generen, la
reducción CO2. Finalmente esto demostrará una alternativa sobre los
combustibles convencionales.
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