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Fertilizantes
y Soluciones Concentradas
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| Equipo del Proyecto Fertilizar INTA
Pergamino
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Los fertilizantes pueden
clasificarse de acuerdo a diversos criterios, pero en principio para ser
adecuados a la fertirrigación deben ser solubles. En cuanto se refiere al uso
con el riego, se clasificaran en dos clases:
-
Fertilizantes
líquidos abastecidos en forma de soluciones saturadas listas para usar sin
necesidad de tratamientos previos. Si bien estos en general contienen menor
concentración de nutrientes aumentando el costo de transporte y
almacenamiento, su manejo en fertirriego es mas cómoda que con los
fertilizantes sólidos.
-
Fertilizantes
sólidos, fácilmente solubles que deben disolverse antes de comenzar la
fertilización; el factor de solubilidad es distinto para cada tipo y
composición, y generalmente aumenta con la temperatura.
Los dos tipos pueden ser
simples o compuestos, desde el punto de vista de la composición de los
nutrientes. Los fertilizantes simples contienen un solo nutriente y los
compuestos contienen al menos dos o varios elementos nutritivos, a veces
también microelementos. Estos últimos muchas veces están formulados para
distintos etapas del desarrollo de un cultivo. El proveedor elige los grados
variando las proporciones de N-P-K, de forma de preparar un programa de
fertilización, es decir distintas formulaciones sincronizadas con las
necesidades del cultivo.
De un fertilizante
sólido interesa saber en primer lugar su solubilidad que como se dijo depende
de la temperatura (Tabla 1) no sólo en su porcentaje máximo, sino que
temperatura genera a una determinada concentración. Muchos fertilizantes al
disolverse aumentan la temperatura de la solución (Reacción exotérmica) y
otras la disminuyen (Reacción endotérmica). Con esta información al
prepararse una solución multinutrientes deben disolverse los de reacción
exotérmica para facilitar la disolución de los segundos.
Tabla 1. Variación de
la solubilidad de varios fertilizantes al variar la temperatura.
| |
TEMPERATURA
(ºC) |
| |
0 |
5 |
10 |
20 |
25 |
30 |
| Fertilizante |
...........................................g/L........................................... |
| Urea |
680 |
780 |
850 |
1060 |
1200 |
1330 |
| Sulfato
de amonio |
700 |
715 |
730 |
750 |
770 |
780 |
| Sulfato
de potasio |
70 |
80 |
90 |
110 |
120 |
130 |
| Cloruro
de potasio |
280 |
290 |
310 |
340 |
350 |
370 |
| Nitrato
de potasio |
130 |
180 |
210 |
320 |
370 |
460 |
Se debe conocer
también, como afecta el pH del agua de riego, y la conductividad eléctrica al
final de la solución. Es muy importante contar con productos que sean de bajo
equivalente salino. Esto es, debido a que los iones acompañantes de algunos
productos no son absorbidos en altas cantidades, dejan residuos que elevan la
salinidad del suelo, por ejemplo el cloruro de potasio ó nitrato de sodio.
En la actualidad es
común atribuir a los fertilizantes solubles la característica de
hidrosolubles, si bien los primeros son eficaces para aplicación directa al
suelo, los segundos son los productos más idóneos para la inyección en todo
tipo de sistemas de riego. Este tipo de fertilizantes se disuelve totalmente sin
precipitados y forman una solución cristalina sin turbiedad.
Además de los objetivos
de maximizar la cantidad y calidad de la producción, la composición óptima de
fertilización debe resultar en una mínima polución del agua freática y de
superficie, minimizar los riesgos de corrosión y taponamiento de los emisores
de los sistemas de riego y distribución de agua, y por último minimizar los
costos y gastos de fertilizantes y sistemas de aplicación de estos. Si bien la
polución del agua aún dista de considerarse un problema es cada día mayor la
preocupación en todos los ámbitos sobre este tema. El aumento de área bajo
cultivos protegidos sobre las napas freáticas cercanas y utilizables como aguas
potables incrementarán el problema. El segundo aspecto es importante ya que la
formación de precipitados de calcio puede tener un impacto considerable en la
amortización y el mantenimiento de sistemas de riego por goteo y
micro-aspersión.
NITROGENADOS
El Nitrógeno es el
principal nutriente que debe considerarse en la provisión por el riego, es el
más fácil de manejar en fertirriego ya que hay muchas fuentes solubles y
baratas. Las concentraciones más frecuentemente mencionadas como óptimas en la
solución de suelo, son 200 a 250 ppm (mg/L) de N, y regulan las recomendaciones
de fertilización en ese nivel. Comenzando el ciclo de cultivo con
concentraciones menores, de 100 ppm, éstas se incrementan a medida que el
cultivo crece, entra en floración y producción hasta 200 a 250 según los
niveles de extracción. Este aumento se debe al aumento en las tasas de
absorción del cultivo a medida que este crece y se desarrolla. Las cantidades
totales a agregar por cultivo, dependen de los factores analizados antes; es
decir, etapa de crecimiento del cultivo, modalidad de cosecha o gustos del
mercado, variedad, etc.
Lo mas corriente es
suministrar el nitrógeno como nitrato de potasio, de calcio y de magnesio,
complementando con nitrato de amonio o urea. Es importante considerar la
proporción de nitrato (NO3) y de amonio (NH4). La
abundancia relativa de cada forma iónica tiene efectos considerables sobre la
rizósfera. Una abundancia relativa de NO3 aumenta el pH y a la
inversa, una de NH4 la acidifica. Esto trae consecuencias sobre los
productos de solubilidad en los otros nutrientes, principalmente Ca, P y Mg.
Debido a que los cationes, K, Ca y Mg son suministrados usualmente como
nitratos, parte de estos cationes deberían ser aportados como sulfatos,
aumentando la proporción de nitrato de amonio para cubrir la demanda de
N y satisfacer la relación amonio y nitrato mencionada. De esta manera se
supliría también azufre a las fórmulas, de las que las recomendaciones
corrientes generalmente carecen.
La urea posee las
ventajas de su solubilidad, su precio y su disponibilidad generalizada. Sin
embargo debe adquirirse aquella específicamente formulada para fertirriego, ya
que la corriente posee un "anticaking" que una vez disuelto puede
tapar goteros. La principal desventaja es que necesita de mas días para
transformarse en amonio en el suelo y condiciones más restrictivas para
nitrificarse. Cuando las condiciones para una óptima nitrificación (altas
temperaturas y bajo acidez) no ocurren, hay acumulación en exceso de amonio,
creando condiciones desfavorables para la nutrición nitrogenada. En condiciones
de condiciones pobres para fotosíntesis pobres (Luz, CO2,
temperatura), la acumulación de NH4 es tóxica en la planta. Otra
desventaja adicional es su alta solubilidad, ya que al igual que el nitrato
de amonio, tiende a moverse con el agua hacia el frente de humedecimiento, y
así perderse por lavado. Con equipos de riego de baja eficiencia puede causar
deficiencias de aporte de N en exceso de agua.
El nitrato de amonio
es quizá el fertilizante más popular para fertirriego. La concentración a
emplear de este abono en el agua de riego debe ser como máximo de 1 g/L (1 kg/m3).
Con esta concentración aumenta la conductividad eléctrica del agua en 1 mS/cm
(dS/m ó mmho/cm) . En concentraciones superiores dan lugar a una conductividad
eléctrica peligrosas. Otra característica es que no presenta elementos
tóxicos ni deja residuos en el suelo; baja el pH del agua de riego.
El UAN es una
mezcla líquida al 30 % de N de urea mas nitrato de amonio (50 % del N como
urea, 25 % del N como amonio y 25 % del N como nitrato), y es de uso directo en
fertirriego, y de hecho muy popular para esta forma de aplicación, tanto en
cultivos intensivos con riego por goteo o micro-aspersión, o en cultivos
extensivos con equipos de pivote o avance lateral.
El ácido nítrico
se utiliza como corrector de pH de la solución nutritiva madre variando la
dosis en función del volumen de solución y el pH que se desea obtener. Como
tratamiento preventivo para evitar el riesgo de precipitaciones calcáreas, se
utiliza el ácido nítrico en casos de aguas muy duras y en todos los riegos.
Para fertirrigar con abonos no ácidos se lo utiliza a dosis que oscilan entre
75 a 300 cc/m3 de agua.
El nitrato de
magnesio y el de calcio se utilizan mas bien para el aporte de calcio
y magnesio. Tienen alta solubilidad y pasan inmediatamente a la solución del
suelo, tanto el N como el Ca ó el Mg.
FOSFATADOS
El fósforo puede
aplicarse con éxito con el sistema convencional incorporando al suelo las
fuentes comunes antes del trasplante. Tiende a acumularse en el suelo,
detectándose valores muy altos en sitios con mas de dos años consecutivos de
cultivo. Un factor muy importante a considerar con el agregado de fósforo es su
muy baja movilidad; una vez aplicado al suelo, se mueve a las raíces por
difusión y no por flujo acuoso de masa. Por lo tanto, difícilmente puedan
detectarse altas concentraciones de P apenas a algunos cm de deposición del
emisor. Esto es importante en aquellos sistemas de riego de emisores muy
espaciados (más de 40 cm) y microaspersores, ya que estos aplican el agua en la
superficie, normalmente mas seca entre períodos de riego y con menos
concentración de raíces. Por este motivo se está popularizando los métodos
de riego que entierran la línea de goteros por debajo de la superficie del
suelo. Así los emisores depositan el P y otros nutrientes donde la
concentración de raíces es mayor. Originalmente el riego por goteo había
comenzado enterrando las líneas de goteros, y por problemas de penetración de
las raíces dentro de los goteros se lo descartó como método. La evolución en
el mejor diseño de los goteros y evitó el problema de la invasión de raíces,
y en algunas experiencias se detectan mejoras en al absorción de fósforo con
este método.
Para la mayoría de los
cultivos de 1 a 4 ppm en la solución de suelo es suficiente para el
crecimiento, desarrollo y fructificación normales. Por procesos de fijación y
adsorción, el agua de riego debe ser mucho más concentrada en P, en el orden
de 10 a 50 ppm. Sin lugar a dudas, el método más eficiente para el suministro
de fósforo por fertirrigación es por medio del agregado de ácido
fosfórico. Posee la ventaja de su alta solubilidad y concentración.
Generalmente se agrega en relación de 10:1 - 10:3 con el Nitrógeno. El ácido
fosfórico es el fertilizante mas utilizado en riego por goteo tanto por su
aporte de fósforo como por su acción desincrustante y de prevención de
precipitados. El ácido fosfórico es incompatible con los abonos que aporten
calcio y magnesio y las sales de hierro, tanto orgánicas como inorgánicas, ya
que forma precipitados insolubles. Si no es posible formular el fósforo en la
solución de fertirrigación, es posible ofrecer golpes de ácido fosfórico, al
final de la operación de fertirrigar tal como se explicó anteriormente, como
una acción de limpieza de los precipitados de Ca y Mg en los emisores. Algunas
observaciones sugieren sin embargo, que esta práctica acorta la vida útil del
diafragma en los goteros auto compensados. Otra desventaja derivada de este uso,
indica que la acidez generada desde el emisor disuelve el calcio y lo arrastra
hacia el frente de humedecimiento, mas allá de la zona de concentración de
raíces, diminuyendo la disponibilidad de calcio y aumentando la incidencia de
podredumbre apical
Como fuentes
alternativas se ofrecen en el mercado, el fosfato monoamónico, el diamónico
cristalinos y el fosfato monopotásico. Poseen las ventaja de una alta
solubilidad y una alta proporción de cationes nutrientes, lo que le ofrece un
bajo potencial salino. Los fosfatos monoamónico y diamónico son
otros fertilizante fosfatado de uso menos difundido que el ácido fosfórico,
aunque son los sólido mas utilizados en riego por goteo. No deben confundirse
con los productos granulados usados para cultivos en general, ya que son
productos cristalinos, con contenido algo mayor de nutrientes y mucho mayor
solubilidad que los granulados. No son fertilizantes que generen salinidad. En
cuanto al pH la reacción que producen es totalmente ácida.
El fosfato
monopotásico es otro fertilizante de alta concentración por unidad de peso
y aporta dos nutrientes en forma altamente soluble, de modo que no genera
salinidad; es de reacción ácida.
POTÁSICOS
El potasio posee
también poca movilidad en el suelo, ya que es mantenido con éxito en los
sitios de intercambio. Sin embargo se moviliza mas que el fósforo y mucho menos
que el nitrato o la urea. La concentración de K en el suelo en la
vecindad del emisor, dependerá del poder regulador, en función de la cantidad
y calidad del contenido de arcilla y materia orgánica. Las cantidades usuales
en la solución de riego, oscilan entre 80 y 120 ppm al comienzo del desarrollo
del cultivo para incrementarse progresivamente hasta alcanzar 300 y 350 ppm en
el pico de la producción. Otras recomendaciones son algo mas conservadoras,
llegando a máximos del orden de 250 ppm.
Cualquier fuente de
potasio es igualmente efectiva para proveer este nutriente. Sin embargo, es
importante la solubilidad y el anión acompañante, que debería ser absorbido
como nutriente y no elevar innecesariamente la salinidad del medio.
La fuente más popular
para formular fertilizantes líquidos es el nitrato de potasio. Presenta
ventajas de solubilidad, alta concentración de potasio y además aporta
nitratos en cantidades razonables, para suplir una buena parte de los
requerimientos de nitrógeno. El grado de solubilidad varia fuertemente con la
temperatura. Por ello en aguas de riego con alto nivel de bicarbonatos y calcio
se deben bajar las dosis o bien acidular con ácidos nítrico o fosfórico.
Desde el punto de vista de la salinidad conviene utilizar concentraciones
menores a 1 g/L. En fertirrigación por goteo se aconseja no superar
concentraciones de 0,5 g/L o sea 500 g/m3.
Igualmente efectivo y
conveniente es el uso de fosfato monopotásico, aunque no está tan
popularizado. El cloruro de potasio es la fuente más barata, es
conveniente usarlo 1) donde no hay problemas de salinidad o alta conductividad
de la solución, o cultivos sensibles al cloro 2) donde puede realizarse drenaje
para no facilitar la acumulación del cloruro del suelo, aunque en regiones
húmedas esto no es un problema. Tiene también la ventaja de su mayor
solubilidad que le nitrato de potasio a temperaturas relativamente bajas
El sulfato de potasio
cristalino es un fertilizante que a diferentes concentraciones, no influye
en la temperatura final de la solución. En cuanto al pH, el sulfato de potasio
genera una reacción alcalina. La salinidad que genera el sulfato de potasio a
partir de una solución de 1 g/L es un poco superior a la generada por el
nitrato. Entre sus ventajas suministra azufre en cantidades suficientes,
necesarios para aquellos suelos de bajo contenido de materia orgánica, ausencia
de agregado de estiércol o de otros fertilizantes con azufre en su fórmula.
Debe utilizarse en dosis pequeñas y continuas; también puede combinarse con
ácidos nítrico o fosfórico.
INDICE SALINO
Uno de los requisitos
indispensables para lograr eficiencia en el sistema agua-suelo-planta es una
baja salinidad, medida por la conductividad eléctrica (CE) de la solución
fertilizante o solución de suelo. Lograrla, es también una preocupación de
los productores, quienes a través de cultivos sucesivos en el mismo sitio
incrementan los riesgos de acumulación de sales. En las regiones húmedas,
cuando las coberturas plásticas son removidas temporariamente, el peligro de
salinización disminuye por la acción de lavado de las aguas de lluvia.
A pesar del riesgo de
una alta salinidad, ésta es mejor tolerada en períodos de alta intensidad
lumínica. Los cultivos son mas tolerantes a niveles altos de CE (3.5 a 4.0
dS/m) bajo estas condiciones que con intensidad lumínica baja (hasta 2.5 a 3.0
dS/m). Por otra parte, una mayor salinidad es favorable para el desarrollo de
sabor durante el período de maduración de los frutos, especialmente cuando
esta es alcanzada levantando los niveles de K. Es peligroso sin embargo, regular
el exceso de salinidad restringiendo los volúmenes de agua regados, ya que
puede provocar entre otros problemas, una mayor incidencia de podredumbre
apical.
Los fertilizantes son
sales que contribuyen al aumento de la salinidad el agua de riego. La salinidad
afecta principalmente la presión osmótica con que el agua es absorbida,
requiriendo consecuentemente mayor energía para la planta. Los rangos usuales
requeridos para el agua de riego no deberían exceder 3 dS/m. Cuando el agua de
riego posee una conductividad eléctrica entre 0,25 y 0,75 dS/m, representa un
moderado a alto peligro de salinización del suelo.
La operación de
fertirrigar, al agregar fertilizantes, aumenta la concentración salina del agua
de riego y también la de la solución del suelo, (Tabla 2). Experimentalmente
se tiene que 10 meq/l de solución es aproximadamente 1 mS (ó 1 dS/m) de
conductividad eléctrica de la solución. Un miliequivalente de sales solubles
corresponden a 64 mg. En base a esta relación es posible controlar la
fertilización por medio de la medición directa de la CE con un conductímetro,
determinando directamente la concentración de la solución de riego. En los
picos de máximos consumos de nutrientes en cultivos hortícolas de
invernáculo, la concentración aportada por los nutrientes en el agua puede
llegar a 15 a 20 meq/l, incrementando sensiblemente su salinidad en 1.5 a 2.0 mS
adicionales al agua de irrigación. Bajo esas condiciones, especialmente cuando
el agua excede 1.0 mS se deben extremar los cuidados en los iones acompañantes,
minimizando aquellos no absorbidos por ejemplo Cl- ó SO4-.
Tabla 2. Variación de
la CE al variar la concentración de nutrientes.
| |
CONDUCTIVIDAD
ELECTRICA (mS/cm) |
| |
2.0 |
3.0 |
4.0 |
5.0 |
| Nutrientes |
...............mg/L............... |
| Nitrógeno
(NO3) |
180 |
310 |
435 |
560 |
| Fósforo
(P) |
40 |
40 |
40 |
40 |
| Potasio
(K) |
300 |
500 |
700 |
900 |
| Calcio
(Ca) |
200 |
330 |
470 |
600 |
| Magnesio
(Mg) |
40 |
65 |
95 |
120 |
PRODUCTOS FORMULADOS.
Existe una amplia gama
de fertilizantes ternarios cristalinos solubles para aplicarlos en
fertirrigación con una composición de N, P, y K que poseen un alto grado de
solubilidad, además de generar un pH y una conductividad eléctrica adecuada.
La disponibilidad en el mercado es amplia y las formulaciones muy diversas.
Actualmente la tendencia del mercado es utilizar este tipo de productos,
especialmente elaborados para fertirriego y mucho mas fácil de usar. Se
entregan con información técnica adicional que orienta al productor y/o
técnico para dosificar la cantidad necesaria para cada cultivo y en cada etapa
de producción, evitando así subdosis o sobredosis.
Preparar mezclas
balanceadas supone conjugar una serie de factores relacionados a las fuentes
disponibles. Deben satisfacerse y optimizarse factores de precio por nutriente;
peligro de excesiva salinización, de acidez y por supuesto a los requerimientos
del cultivo. Un factor frecuentemente olvidado es la provisión de nutrientes
secundarios, calcio (Ca), magnesio (Mg), azufre (S) y micronutrientes
como zinc (Zn); hierro (Fe), manganeso (Mn), cobre (Cu) y boro (B).
Además, a veces es muy difícil encontrar stock disponibles en lugares
distantes de todas las fuentes posibles.
PREPARACION DE
SOLUCIONES NUTRITIVAS
En invernaderos, donde
se usa el método de dosificación cualitativa o proporcional, se prepara una
solución madre o stock concentrada en el cabezal de riego. En el método de
dosificación "cualitativa", el fertilizante se aplica en forma
proporcional a la lámina de agua. El agua de riego lleva una concentración
fija de nutrientes corrientemente expresadas en unidades de concentración (ppm)
y deriva de la inyección de cantidades precisas y en el momento exacto de una
solución concentrada o madre donde los fertilizantes están disueltos. Estas
soluciones nutritivas se preparan a partir de la dilución de soluciones madres
concentradas.
La solución madre debe
estar protegida de los factores ambientales que influyen en su composición como
la luz, humedad, altas temperaturas etc. Para la preparación de una solución
completa se deben preparar por separado por lo menos dos soluciones madre. Esto
se debe a que existe incompatibilidad de ciertos iones a permanecer en solución
a una elevada concentración, por ejemplo los iones fosfatos y sulfatos
precipitan en presencia del ion calcio en soluciones concentradas.
Otras combinaciones, p ej. sulfato de amonio y cloruro de potasio en el tanque
reduce significativamente la solubilidad de la mezcla debido a la formación de
sulfato de potasio. En aguas ricas en calcio y bicarbonatos, el sulfato de Ca
(yeso) precipitará y tapará los goteros. La inyección de soluciones con urea
inducirá la precipitación de carbonato de Ca debido al aumento del pH de la
solución por la urea.
Si alguna sal presenta
impurezas como el nitrato de calcio, se debe disolver independientemente y
esperar la decantación para colocar el líquido sobrenadante en el tanque
correspondiente. En cuanto a los micronutrientes es usual preparar soluciones
muy concentradas usando alícuotas periódicamente. En las soluciones de hierro
realizadas con quelatos como el EDTA se debe cuidar que el pH no sea superior a
6, ya que el hierro precipita en forma insoluble.
Es muy difícil
generalizar sobre la óptima combinación de sales para dar una debida
concentración de nutrientes debido a que la solubilidad depende de un cierto
numero de factores siendo más importantes el pH, la concentración de las
soluciones y la temperatura. Cualquier concentración de mas de dos productos
reducirá la solubilidad de cada material por separado. La tabla 3 que se
presenta a continuación es una guía apropiada, pero la base de un sistema de
fertirrigación es el almacenamiento de dos soluciones madre, una conteniendo
los iones fosfatos y otra conteniendo los iones calcio y magnesio, el resto de
los nutrientes se agregan a estas soluciones madre.
PREPARACION
-
Se deben pesar las
sales individualmente, evitando en lo posible perdidas de material,
asegurando una variación de mas o menos 5 % en una escala en gramos.
-
Llenar el tanque con
agua en un 10 % de su totalidad.
-
Disolver cada sal
separadamente en recipientes grandes y llenos de agua, y volcarlos en el
tanque, repitiendo la operación hasta disolver totalmente la sal. Se puede
utilizar agua caliente en caso de una difícil disolución.
-
Disolver los
micronutrientes primero y luego los macro.
-
Cuando se trata de
volúmenes pequeños se puede mezclar los sulfatos en forma seca antes de
disolverse. Lo mismo con los nitratos y fosfatos.
-
Dejar circular unos
minutos la solución de nutrientes y medir el pH ajustándolo a 6 - 6,5, de
ser necesario con ácido sulfúrico o con hidróxido de potasio. Un pH alto
puede causar la precipitación del Fe, Mn, PO4, Ca y Mg que se
insolubilizan.
Tabla 3.
Compatibilidad entre fertilizantes solubles
Tabla 4. Fuentes,
concentración de nutrientes, índice salino y solubilidad de algunos
fertilizantes más comunes disponibles en el mercado.
| |
CONTENIDO
DE NUTRIENTES (%) |
| Fertilizante |
Solubilidad1 |
Indice
Salino 2 |
N |
P2O5 |
K2O |
Ca |
Mg |
S |
| ACIDO
FOSFORICO |
5285 |
-- |
-- |
72 |
-- |
-- |
-- |
-- |
| CLORURO
DE POTASIO |
347 |
116 |
-- |
-- |
60 |
-- |
-- |
-- |
| FOSFATO
MONOAMONICO |
282 |
30 |
11 |
52 |
-- |
-- |
-- |
-- |
| FOSFATO
DIAMONICO |
575 |
34 |
18 |
46 |
-- |
-- |
-- |
-- |
| FOSFATO
MONOPOTASICO |
260 |
-- |
-- |
52 |
34 |
-- |
-- |
-- |
| NITRATO
DE AMONIO |
1183 |
105 |
34 |
-- |
-- |
-- |
-- |
-- |
| NITRATO
DE CALCIO |
3410 |
53 |
-- |
17 |
-- |
-- |
24 |
-- |
| NITRATO
DE MAGNESIO |
423 |
-- |
11 |
-- |
-- |
-- |
10 |
-- |
| NITRATO
DE POTASIO |
316 |
74 |
13 |
-- |
44 |
-- |
-- |
-- |
| SULFATO
DE AMONIO |
760 |
69 |
21 |
-- |
-- |
-- |
-- |
23 |
| SULFATO
DE MAGNESIO |
260 |
44 |
-- |
-- |
-- |
-- |
16 |
13 |
| SULFATO
DE POTASIO |
110 |
46 |
-- |
-- |
50 |
-- |
-- |
18 |
| UREA |
1193 |
75 |
46 |
-- |
-- |
-- |
-- |
-- |
1
Solubilidad en gr./L (Kg/m3) a 20 ° C de la forma cristalina de la
sal, de aquellos fertilizantes mas usados para preparar soluciones de
fertirrigación.
2
El índice salino se calcula por el incremento en presión osmótica producido
por un peso igual de fertilizante relativo al nitrato de sodio (Indice Salino =
100).
|
|