La tecnología de fertilización variable es una propuesta
alternativa para aumentar la eficiencia en el uso de los nutrientes. Numerosas
evidencias muestran para el maíz una relación inversa entre las dosis de
fertilización y la eficiencia de uso del nitrógeno, adonde las mayores
eficiencias se observan con las dosis más bajas y a medida que aumentan el
rendimiento, esa eficiencia disminuye. Dada la heterogeneidad en el terreno,
distintas áreas presentan distinto potencial de rendimiento y por lo tanto
precisan distintos niveles de nitrógeno para alcanzar el óptimo económico.
Así, una aplicación con una dosis uniforme de N para todo el lote supondrá
que algunas áreas tendrán un exceso de N porque el cultivo no podría
aprovecharlo, y otras no dispondrán de N suficiente para aprovechar el
potencial de ese sitio, porque tenga por ejemplo, mas agua disponible.
En base a esta heterogeneidad se propone la tecnología de
aplicación de dosis variable de nitrógeno como una alternativa para aumentar
la eficiencia agronómico del N, maximizar el beneficio económico del uso de
fertilizantes nitrogenados, y a la vez reducir el riesgo de aumento de los
nitratos en los acuíferos por lixiviación ante dosis superiores a la óptima.
Normalmente las zonas más productivas de un lote
determinado exigen aplicaciones mayores de fertilizantes nitrogenados para
optimizar el uso del N, y a la inversa, se deben disminuir las mismas en las
zonas de menor productividad. De tal modo, se podría incrementar la eficiencia
de uso del nitrógeno en el lote entero, que normalmente posee zonas de mayor y
de menor potencial.
Estas zonas de distinto potencial muchas veces están
relacionadas a la economía del agua. Para implementar prácticas de manejo que
mejoren la productividad, deben interactuar los principales componentes,
particularmente la eficiencia de utilización y absorción de N y de agua. Ambas
eficiencias se definen como la cantidad producida de granos por unidad de N
disponible para el cultivo y por unidad de agua consumida respectivamente.
Como la disponibilidad de agua del suelo es crítica para
una producción eficiente de maíz, al aumentar la eficiencia de uso de agua
afectará la del uso del N en forma conjunta, logrando así aumentar más que
proporcionalmente la productividad del cultivo.
El objetivo del trabajo fue evaluar la eficiencia de uso del
agua y nitrógeno del maíz según zonas de manejo con tecnología de
fertilización de dosis variable y uniforme de nitrógeno.
Materiales y Métodos
En un establecimiento ubicado en Vedia, Prov. Bs. As. se
seleccionaron 4 lotes de producción de maíz (campaña 2008-2009). En cada lote
se discriminaron zonas de manejo (ZM) en base a mapas de suelos (escala 1:6000)
y mapas de rendimiento propios del establecimiento (últimos 6 años) e
imágenes satelitales. El experimento constó de 5 tratamientos y 4
repeticiones, cada una de estas últimas era el lote objeto del estudio. Además
se estableció una franja testigo sin aplicación de N.
Los tratamientos fueron una combinación de la posición
topográfica, densidad de siembra y fertilización (Tabla 1). La dosis de N de
la media-loma corresponde a la expectativa de rendimiento y N disponible
promedio del lote. Se denominó "dosis uniforme" a la dosis de N
correspondiente al promedio del lote e igual en Loma, Media Loma y Bajo. Se
denominó "dosis variable" a los tratamientos que recibieron la dosis
de N según criterio de fertilización variable. Este criterio fue de reducir la
dosis uniforme en un 40 % en las lomas, o zonas de baja productividad. Al
contrario, en los bajos o zonas de alta productividad se aumento la dosis en un
25%. Las dosis de N de todos los tratamientos se estimaron por el método del
balance de N.
Para la aplicación de las dosis establecidas de
fertilización se utilizó una fertilizadora adaptada para la dosificación
variable con DGPS. La distribución de la urea usada como fertilizante fue al
voleo. Previo a la siembra además se uso superfosfato triple la siembra. El
híbrido utilizado fue DK747 MGRR2, el cultivo antecesor fue soja de segunda
sembrada en siembra directa (últimos 9 años).
Tabla 1: Tratamientos de fertilización y densidad
de siembra del maíz por posición topográfica.
| Tratamiento |
Zona
de Manejo |
Densidad
siembra |
Dosis
N |
| |
|
pl m-2 |
kg N ha-1 |
| Dosis variable |
Loma |
5,5 |
60 |
| Dosis uniforme |
Loma |
5,5 |
99 |
| Dosis uniforme |
Media-loma |
7,2 |
99 |
| Dosis variable |
Bajo |
8,1 |
124 |
| Dosis uniforme |
Bajo |
8,1 |
99 |
El muestreo de suelo y cultivo fue por zonas de manejo. Se
extrajeron muestras de suelo hasta 1,5 m de profundidad a intervalos de 30cm
previo a la fertilización y luego de la cosecha del maíz para determinar el
contenido de N disponible a la siembra y el residual. Se cuantificó la biomasa
aérea (rastrojo + grano) del maíz y se determinó el contenido de N en cada
componente
El N disponible para el maíz estaba compuesto por el N del
fertilizante y el N mineralizado durante el ciclo del cultivo. La eficiencia de
uso del N en grano es el producto de las eficiencias de utilización y de
absorción del N. La eficiencia de utilización de N es el cociente entre el
rendimiento en grano y el N absorbido por el cultivo (rastrojo + grano) y la
eficiencia de absorción es el cociente entre el N absorbido por el cultivo y el
N disponible. La eficiencia en el uso del agua es el cociente de la biomasa
total producida por el maíz y la lámina de agua total (mm). La lámina de agua
total fue obtenida por la diferencia de la lámina de agua a la siembra y a
cosecha (0-1,5 m), más las precipitaciones totales ocurridas durante el ciclo
del cultivo.
Resultados
El rendimiento de maíz con dosis variable en la loma fue
superior que con la dosis uniforme, que fue mayor, contrariamente a lo reportado
por otros autores en estudios similares. En el bajo, los rendimientos con dosis
variables fueron mayores que con la dosis uniforme, conforme a lo esperado ya
que la dosis aplicada de N fue mayor. El N inicial resultó similar entre dosis
variable y uniforme, mientras que el N disponible fue mayor en dosis uniforme
que en dosis variable en las lomas LDV. En los bajos, no hubo diferencias
significativas en el N inicial y disponible entre las tecnologías de
fertilización. En las lomas, el N residual y N en grano fueron similares entre
tecnologías de fertilización. En los bajos, el N en grano fue mayor en dosis
variable que en uniforme (Tabla 2).
Figura 1. Rendimientos de maíz y N absorbidos por
el cultivo (grano y rastrojo) para cada tratamiento. Cada valor es el promedio
de cuatro repeticiones (lotes).
Tabla 2. Nitrógeno inicial, disponible, y residual
en el suelo, y nitrógeno acumulado en rastrojo y grano del maíz según
tratamiento.
| |
Suelo |
Cultivo |
| Tratamientos |
N
inicial |
N
disponible |
N
residual |
N
rastrojo |
N
grano |
| kg
N-NO3/ha |
kg
N/ha |
| Loma dosis variable |
59 |
152 |
39 |
26,8 |
105,3 |
| Loma dosis uniforme |
76 |
208 |
58 |
32,8 |
113,2 |
| Media loma |
83 |
322 |
76 |
69 |
167,5 |
| Bajo dosis variable |
108 |
399 |
59 |
73,6 |
169,9 |
| Bajo dosis uniforme |
115 |
380 |
65 |
70 |
133,8 |
En las zonas de baja productividad, las eficiencias de
utilización, absorción y uso del N en grano resultaron mayores con la
tecnología de dosis variable respecto a la de dosis uniforme. La Eficiencia de
uso de N en el grano estuvo inversamente relacionada a la dosis aplicada de N.
La Eficiencia de uso del agua con dosis variable superó en un 21 % a la de
dosis uniforme; y en los bajos, la tecnología de dosis variable resultó mayor
en un 14 % a la de dosis uniforme para esa zona de manejo. Sin embargo, en los
bajos, la Eficiencia de uso de N no presentaron diferencias significativas entre
las tecnologías de fertilización (Tabla 3).
Tabla 3: Eficiencia de utilización de N en grano,
eficiencia de absorción de N, y eficiencia de uso del N en grano y del agua
por el maíz según tratamientos
| Tratamiento |
Absorción
N |
Eficiencias
Utilización N |
Uso
N |
Uso
Agua |
| |
Kg
N planta kg/Nd
|
Kg
grano kg/Nd
|
kg /ha /mm
|
| Loma dosis variable |
0,76 |
64,4 |
48,9 |
31,3 |
| Loma dosis uniforme |
0,59 |
50,6 |
29,5 |
25,8 |
| Media loma |
0,9 |
51,1 |
46,5 |
46,1 |
| Bajo dosis variable |
0,73 |
56,8 |
41,5 |
48 |
| Bajo dosis uniforme |
0,62 |
55,7 |
34,7 |
42,1 |
En las zonas de bajo potencial productivo (lomas), la
eficiencia de uso promedio resultó un 66 % mayor en la fertilización con dosis
variable respecto a la de dosis uniforme. Estos resultados son explicados por
las diferencias detectadas en sus componentes entre las tecnologías de
fertilización, la eficiencia de utilización y de absorción en dosis variable
en la loma superó en promedio un 27 % y un 29 % a la obtenida en dosis uniforme
en la misma zona de manejo respectivamente. Paralelamente, en las lomas, el
rendimiento presentó una relación lineal positiva con la eficiencia de uso de
N. Esto podría explicar la menor respuesta en el rendimiento del cultivo en las
lomas con dosis variable, dada la relación negativa entre eficiencia de uso y
dosis aplicada de N. Es decir, que en las zonas de manejo con restricciones en
la oferta hídrica, ante un mayor Nd generado por la mayor dosis de N aplicado
con tecnología DU, el cultivo no logró traducirlo en incrementos en la
producción de granos. A su vez, la eficiencia de uso del agua en la loma
resultó mayor en con dosis variable que con dosis uniforme. Esto concordó con
lo esperado en cuanto a que la interacción entre el uso del agua y N es
positiva para el rendimiento de maíz. En los bajos, con mayor oferta hídrica,
el aumento de la dosis de N en 25 kg/ ha con dosis variable respecto a la
uniforme, se tradujo en un aumento en el rendimiento promedio, con una mayor
partición del N hacia los granos y mayor eficiencia de uso del agua promedio.
Conclusión
Para el caso estudiado, en las zonas de baja productividad
(loma), la tecnología de dosis variable de nitrógeno produjo mayores
rendimientos que con dosis uniforme, acompañado por los incrementos en la
eficiencia en el uso del agua y del nitrógeno. La tecnología de dosis variable
de N (ajustando las dosis de N al potencial de rendimiento) logró aumentar el
rendimiento (15 %), la eficiencia en el uso del agua (21 %) y del N (66 %)
respecto al uso de una dosis uniforme.
Es decir, que en las zonas donde el cultivo de maíz
presentó limitaciones en la oferta de agua, al aumentar el contenido de
nitratos disponible en el suelo con la tecnología de dosis uniforme, la
eficiencia de uso del N en grano resultó menor, debido en parte, a que el
cultivo no pudo expresar su potencial ante el agregado de N.
En las zonas de alta productividad (bajo) con la tecnología
de dosis variable de nitrógeno, se obtuvo un mayor rendimiento de maíz
también con un aumento de eficiencia en el uso del agua, respecto de la dosis
uniforme. En estas zonas de alta productividad, con la fertilización variable
se logró incrementar en un 23 % el rendimiento y un 14 % la eficiencia en el
uso del agua, respecto a la fertilización con dosis uniforme.