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Fertilización
en Cultivos Hortícolas
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| Equipo del Proyecto Fertilizar
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Dentro de los cultivos intensivos en la Argentina, que abarcan en esa categoría
cultivos de hortalizas, frutas y flores, las hortalizas de hoja poseen gran
importancia dentro del volumen total producido de especies hortícolas,
cubriendo casi 20 mil has en los principales cinturones hortícolas que rodean
las grandes ciudades. Solo de lechuga y apio se producen mas de 200 mil t
anuales. El nitrógeno es fundamental para lograr crecimiento, pero no puede
prescindirse del fósforo, del potasio o de los micronutrientes. Se resumen los
aspectos más relevantes de la nutrición de estas especies, fundamentales para
realizar recomendaciones de fertilización racionales.
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Superficie cultivada con
verduras de Hoja en algunos cinturones verdes (ha). Incluye Lechuga, Escarola,
Apio, Acelga repollos, alcaucil, cebolla de verdeo e hinojo. SAGPyA. Censos
Hortícolas 1993/94, 1994/95 y 1998.
Nutrición y
fertilización del cultivo de lechuga
Desde el punto de vista
de la absorción de los nutrientes, el ciclo de la lechuga puede dividirse en
dos fases fenológicas: la primera que comienza con la emergencia de la planta y
se prolonga hasta la formación de las primeras hojas internas. La otra fase, se
extiende desde la aparición de las primeras hojas internas hasta el final del
ciclo. Esta última etapa abarca los últimos 30 días del ciclo de cultivo. Si
bien no existen recomendaciones uniformes para el abonado de este cultivo, hay
que tener en cuenta ciertas variables y una de las más importante es la
extracción de nutrientes a lo largo del ciclo (cuadro 1)
Cuadro 1: Extracción de
macronutrientes de la lechuga
| Variedad |
Rendimiento |
N |
P |
K |
|
t/ha |
....................kg/ha.................... |
| Reina de mayo |
62 |
113 |
57 |
235 |
| Maravilla de invierno |
58 |
133 |
51 |
288 |
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| Adaptado
de Balcaza, 1997. |
De las dos etapas
mencionadas, en la segunda fase del cultivo (últimos 30 días antes de la
cosecha), la lechuga absorbe el 50% de los nutrientes totales requeridos, y es
en ese mismo momento en que tiene lugar la mayor producción de materia seca.
Las necesidades de
nitrógeno (N) aproximadas durante todo el ciclo son de 90-100 kg./ha. Estas
cantidades se deben suministrar durante todo el ciclo del cultivo y nunca en una
sola oportunidad en dosis superiores a los 60 kg/ha de N. Para el diseño del
plan de fertilización nitrogenado, se debe tener en cuenta el aporte de N-NO3
del suelo, determinado a través de un muestreo y posterior análisis de
laboratorio. La estrategia de fertilización debe cubrir aquella cantidad de N
que la oferta edáfica no es capaz de proveer.
Con respecto al potasio
(K), su absorción se encuentra relacionada con el nivel de magnesio (Mg) y
calcio (Ca), ya que un exceso de aquel, reduce la absorción de Ca y Mg. Los
aportes de K en cultivos al aire libre se pueden fraccionar, pero no deben
superar dosis de 200 kg./ha por aplicación. En cultivos de lechuga en
invernáculo, con producciones entre 60 a 65 t/ha, se requieren alrededor de 200
a 350 kg./ha de K2O. El criterio de fertilización potásica es
distinto al del N, debido a la menor movilidad de este nutriente en el suelo. Es
difícil acceder a umbrales que se adapten a la gran variación de condiciones
de manejo y ambientes de producción hortícola. En el caso de efectuar
abonaduras con estiércoles u otros compuestos de origen orgánico, es
importante considerar el aporte de nutrientes, que si bien es bajo en relación
a las cantidades usualmente empleadas (25 a 30 t/ha) forma parte de la oferta de
nutrientes al sistema.
Nutrición y
fertilización del cultivo de apio
La absorción de
nutrientes de este cultivo, al igual que para lechuga, tiene dos fases bien
diferenciadas. Una que comienza en el transplante y se extiende hasta el inicio
del engrosamiento de los tallos, extendiéndose por 50-60 días aproximadamente.
La segunda fase abarca desde el comienzo del engrosamiento de los tallos hasta
el fin del cultivo. En el cuadro 2 se presentan los requerimientos aproximados
de nutrientes para alcanzar una producción de 80t/ha.
Cuadro 2: extracciones
de macronutrientes del cultivo de apio
| Rendimiento |
N |
P |
K |
|
t/ha |
...........................kg/ha........................... |
|
80 |
200-250 |
130-150 |
400-500 |
En cuento a los
criterios de fertilización nitrogenada y potásica caben las mismas
consideraciones realizadas para la lechuga. En cuento al P, tanto en apio como
lechuga, el requerimiento es bastante menos importante cuantitativamente que
para el N y K, y son poco frecuentes los casos de deficiencias de este elemento
esencial bajo condiciones normales de manejo.
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Problemas en
lechuga por exceso de N
El manejo de la
fertilización nitrogenada debe plantearse cuidadosamente dado que en
caso de excesos de N se induce al desarrollo de diversos problemas en el
cultivo, tales como ataques de enfermedades (Botritis, bacteriosis,
etc.) y la acumulación de nitratos en las hojas. Además, su exceso
actúa sobre la planta retardando la formación de cabezas, causa
necrosis marginal y formación de hojas poco consistentes.
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Para tomar nota1
- Para producir una tonelada de
materia verde de apio se necesita 3-5 kg. de N, 1.5 de P2O5,
7.5 de K2O.
- Para alcanzar producciones de
30 t/ha en cultivos de lechuga al aire libre debe proveer al cultivo
los siguientes niveles de nutrientes:
- 65 kg. N /ha
- 30 kg./ha de P2O5
- 135 kg./ha de K2O
- En sistemas bajo cubierta,
los mayores rendimientos exigen incrementar el agregado de
nutrientes esenciales. Para alcanzar niveles de producción de
lechuga de 60-65 t/ha, el cultivo consume alrededor de:
- 200-250 kg./ha de K.
- 113 kg/ha de N
- 57 kg/ha de P
1:
cifras orientativas Pueden variar según la fuente bibliográfica
consultada. Se recomienda obtener los niveles de extracción de
nutrientes propios mediante análisis de plantas. Conociendo el
rendimiento esperado y el aporte de N del suelo vía análisis de
laboratorio, se pueden realizar planes racionales de fertilización. |
No olvidar que con los
estiércoles y abonos orgánicos se agregan nutrientes
| Abono |
%N |
%P205 |
%K20 |
Reacción |
|
| Gallinaza |
1.1-4 |
0.5-3.2 |
0.5-1.9 |
B |
| Estiércol Vaca |
0.5-0.7 |
0.2-0.3 |
0.5-0.65 30 |
A |
| * Oveja |
1-2 |
0.75-1 |
0.5-0.65 30 |
A |
| * Caballo |
0.65-1 |
0.25-0.75 |
0.60-0.85 30 |
A |
| * Cabra |
2.77 |
1.78 |
2.88 |
A |
| * Conejo |
2 |
1.33 |
1.20 |
A |
| Compost de lombriz |
2-3 |
2-3 |
2-3 |
A |
Bibliografía
-
Balcaza, L. 1997.
Hortalizas de hoja. En: La fertilización de cultivos y pasturas. Editorial
Hemisferio Sur.207-210.
-
Maroto, J.V. 1990.
Elementos de horticultura general.. Ed. Mundi Prensa. 179 p
-
Maroto, J.V. 1989.
Horticultura herbácea especial. Tercera edición. Ed. Munidi-Prensa. 566 p.
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