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Fertilización de Trigo 2004
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Autor: Ing.
Agr. Ph.D. Ricardo Melgar
INTA - Fertilizar
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Al avecinarse una nueva
campaña surgen para los que toman decisiones las preguntas de siempre, como y
cuanto aplicar. El escenario de mercados de granos y fertilizantes de esta
campaña tiene algunos elementos conocidos y otros no tanto.
Algunos datos deben
tomarse con precaución ya que son totalmente subjetivos. En este sentido
figuran los resultados de la última campaña, muy positivos en rindes y en
precios. Es subjetivo el hecho que los buenos rendimientos fueron resultado en
gran parte por la tecnología aplicada, sí, pero también por las condiciones
climáticas que resultaron en adecuadas precipitaciones en tiempo y forma, y en
baja humedad relativa durante los periodos reproductivos que favorecieron una
baja incidencia de enfermedades, ambos factores favorables, que no
necesariamente vayan a repetirse en esta campaña. En tal sentido, y
considerando también que los precios del cereal disponible no necesariamente
sean los que vayan a producirse a cosecha, es conveniente moverse por los
indicadores que dan los precios a futuro.
Los precios de los fertilizantes
Los fertilizantes han
acusado una aguda trepada con respecto a los del año anterior, tanto
nitrogenados como fosfatados, estos últimos potenciados por el factor del
amoniaco de su proceso de fabricación (nos referimos a los fosfatos mono y
diamónicos) y ambos por la suba en los fletes marítimos internacionales. La
figura muestra la evolución de éstos tomando como base mercados testigos de
Trinidad y Tampa para la urea granulada y el FDA.
Fuente: Fertilizer
Markets
La trepada de los
precios FOB, es paralela con los de los fletes marítimos, que en definitiva
están llevando el precio C&F del fosfato diamónico a cerca de US $ 260,
comenzó a fines de octubre del año pasado y llegó a su pico en febrero. Así,
el escalón de US$ 40 para el DAP (FOB), y cerca de US$ 25 para los fletes
promedio (Florida-Buenos Aires), explica aproximadamente el salto de 290 a 355
en el mercado local desde la campaña anterior a esta. La figura muestra una
tendencia al descenso en los precios internacionales, pero con las posiciones
tomadas por los importadores, no será fácil ver un descenso de los valores en
plaza. Es posible sin embargo, dada la liquidez derivada de los excelentes
precios de la soja y la ausencia casi total de financiación, hacer rendir el
efectivo con consultas entre los distintos importadores. La plaza local muestra
variaciones entre US $ 15 y 20 según los distintos importadores y con compras
con fletes completos desde puerto las urgencias por salir de las posiciones de
los distribuidores pueden resultar en ahorros significativos para el productor o
grupo de productores que decidan las compras en grupo. Tampoco es posible prever
que la baja continúe, Brasil está próximo a comenzar sus compras y
presionará sobre una oferta muy cartelizada. En el caso de la urea los
fabricantes locales despachan a precios de paridad internacionales; aún a pesar
del ajuste de tarifas del gas, su materia prima, tienen contratos directos con
los proveedores locales que le evitaran problemas de abastecimiento.
Relaciones de precios
Los precios de los
granos y fertilizantes y sus relaciones son buenos indicadores de su nivel o
intención de uso. También, la memoria de una buena o mala campaña pasada
determina cambios en la actitud de los productores, irracionalmente sin duda ya
que no es posible saber si las condiciones climáticas se repetirán. La
relación de precios fertilizantes a granos también impacta en el uso de la
tierra, favoreciendo una mayor siembra de soja para la campaña 2004/05, no solo
incorporando nuevas tierras a la producción sin también desplazando áreas
destinadas a trigo, maíz y girasol.
Según se muestra en la
figura, la tendencia de los últimos años es decreciente, sin embargo,
comparada con el año pasado, se aprecia una leve desmejora en la relación para
los fertilizantes mas comunes con respecto a la campaña anterior, siempre
comparando los precios usando el del grano según el contrato mes de cosecha del
año siguiente (enero para trigo). Esta relación sugiere mantener las dosis
óptimas económicas equivalentes a las utilizadas en la campaña anterior, y no
aumentarlas como surgiría de considerar el buen resultado del año pasado y los
precios del disponible.
Siempre recomendamos
ajustar la dosis de fertilización con el diagnóstico apropiado en base al
análisis de suelo, no recomendándose fertilizar por encima de 15 ppm de P y
fertilizando con N según el balance determinado por el rendimiento esperado y
contabilizando el N presente en el perfil. Como este normalmente oscila entre 25
y 75 kg/ha de N, un adecuado diagnóstico puede significar fácilmente un ahorro
de 100 kg/ha de urea para lograr el mismo rendimiento.
El costo por unidad de nutriente
También es oportuno
recordar el costo por unidad de nutrientes. Asumiendo que se necesitan por igual
tanto el fósforo como el nitrógeno y el azufre, los diferentes contenidos de
nutrientes en los distintos fertilizantes dan costos variables por unidad de
nutriente. Si como es el caso de numerosas localidades como el Sudeste de Buenos
Aires, Córdoba o Entre Ríos, en donde no se han detectado respuestas
significativas al azufre, el costo por unidad de N (Sulfato de amonio) o de P
(Superfosfato Simple) aumentan desproporcionadamente.
Es oportuno recordar que
existe una importante oferta de yeso nacional (sulfato de calcio), que en la
última campaña fue aplicado en miles de hectáreas sembradas con soja. El
precio de esta enmienda, es por lejos, muy accesible, alrededor de $ 150/ t ,
resultando un valor de 0.30 US $ /kg de S (con 17 % de S). A pesar de poseer una
solubilidad en agua varias veces inferior al sulfato de amonio, los resultados
agronómicos indican resultados totalmente equivalentes es este ultimo, o a
otras fuentes de S como sulfato.
La falta de métodos
apropiados de laboratorio para el diagnóstico de la necesidad de azufre, sumado
al bajo precio del yeso, hace que sea mas practico realizar una aplicación
anual de 80 a 100 kg/ha de esta enmienda, en particular en las zonas de conocida
deficiencia, como el Sur de Santa Fe, y Norte y oeste de Buenos Aires, que
evaluar alternativas de mezclas mas costosas a los populares urea y FDA.
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Producto |
US$/ton |
Nutrientes % |
US$/kg
Nutriente |
|
Fosfato Diamónico (FDA) |
350 |
64 |
0,55 |
|
Urea perlada |
255 |
46 |
0,55 |
|
Fosfato Monoamónico (FMA) |
350 |
63 |
0,56 |
|
SF Simple (0-20-0-12) |
180 |
32 |
0,56 |
|
Sulfato de amonio |
260 |
45 |
0,58 |
|
SF Simple (3-17-0-12) |
185 |
32 |
0,58 |
|
Urea granulada |
270 |
46 |
0,59 |
|
UAN |
190 |
32 |
0,59 |
|
Super Fosfato Triple |
280 |
46 |
0,61 |
|
Nitrato de amonio |
240 |
33 |
0,73 |
Esta consideración es
importante ya que la gran parte del doble cultivo trigo-soja de 2da, se siembra
en las zonas donde la deficiencia de azufre es mas marcada. Las recientes
investigaciones realizadas por los integrantes del proyecto Fertilizar, Ings. F.
Salvagiotti, F. Gerster, G. Ferraris, H. Echeverria y otros, sugieren que es
equivalente el agregado del S al trigo en cantidad suficiente para cubrir los
requerimientos de los dos cultivos, no siendo preciso fertilizar nuevamente la
soja de 2da. Esta consideración también vale para el fósforo.
En definitiva, sin
considerar estrategias que impliquen otros cultivos en la rotación, excepto a
la soja de 2da, las recomendaciones no sugieren demasiadas variantes respecto de
otros años.
Los mejores precios
futuros del trigo se contraponen con un aumento importante del precio de los
fertilizantes, sugiriendo no aumentar las dosis de fertilización.
La búsqueda de la mejor
cotización de plaza, es una forma efectiva para mejorar la rentabilidad de los
fertilizantes, debido a la gran liquidez y a un mercado local muy competitivo
formado de los numerosos importadores, a los que deben agregarse algunos
eventuales.
Considerar al yeso
nacional como una fuente barata alternativa de azufre, y fundamentalmente los
precios por unidad de nutriente.
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