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Fertilización en trigo con nitrógeno, fósforo y
azufre
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Autores: Ing. Agr. M. Sc. Luis A.
Ventimiglia, Lic. en Econ. y Adm. Agr. Lisandro Torrens Baudrix, Ing.
Zoot. Jonatan Camarasa
Año 2008
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La fertilización en el cultivo de trigo se
aplica en la mayoría de los lotes que se siembran en la región pampeana.
Normalmente el fósforo y nitrógeno son los fertilizantes más utilizados,
aunque en los últimos años otros nutrientes han comenzado a emplearse, dentro
de estos encontramos como principal nutriente aportado, luego del fósforo y
nitrógeno, al azufre.
Así como el fósforo se comercializa solo y
en mezcla con otros nutrientes, el azufre sigue el mismo camino. El azufre
elemental, muy poco aplicado en nuestra zona, aporta solamente azufre bajo una
forma, la cual debe ser transformada por acción microbiana a efectos de
llevarla a formas en donde las plantas lo puedan absorber. Otras formulaciones,
muchas más utilizadas son como sulfato de calcio, sulfato de amonio y en
mezclas más complejas. Dentro de estas últimas hay muchas de ellas formuladas
también en base a fósforo y algo de nitrógeno, lo que permite utilizarlas a
la siembra, ya sea para aplicar en cobertura total incorporada o en la banda o
línea de siembra.
Durante la campaña 2007/2008, el INTA 9 de
Julio realizó una experiencia en la cual se comprobaron los efectos que produce
la fertilización nitrógeno – fosforada, como así también cuanto puede
aportar el azufre, cuando se lo combina con el nitrógeno y fósforo, estudiando
por otro lado, diferentes productos azufrados combinados con distintas
concentraciones de nitrógeno y azufre.
El ensayo se efectuó en el campo del Sr.
Lizarralde en las proximidades de 9 de Julio, la fecha de siembra fue el 28 de
junio, empleándose la variedad ACA 901 a razón de 118 kg/ha, a una distancia
de 21 cm entre hileras. El ensayo contó con los siguientes tratamientos:
Testigo sin fertilizar
Urea 239 kg/ha + 100 kg/ha Superfosfato triple de calcio
Urea 239 kg/ha + 100 kg/ha Superfosfato triple de calcio +
111 kg/ha de Sulfato de calcio
Urea 198 kg/ha + 139 kg/ha de Mezcla A
Urea 209 kg/ha + 115 kg/ha de Mezcla B
Urea 202 kg/ha + 100 kg/ha Superfosfato triple de calcio +
83 kg/ha de Sulfato de amonio
La cantidad de nutrientes aplicados por cada
tratamiento fue la siguiente, cuadro 1.
Cuadro 1: Cantidad de nutrientes
aplicados por cada tratamiento
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Tratamientos |
Nutrientes
aportados (kg/ha) |
|
Nitrógeno |
Fósforo |
Azufre |
|
1 |
0 |
0 |
0 |
|
2 |
110 |
46 |
0 |
|
3 |
110 |
46 |
21 |
|
4 |
110 |
55 |
14 |
|
5 |
112 |
38 |
17 |
|
6 |
110 |
46 |
20 |
La urea para todos los tratamientos, el
sulfato de calcio (tratamiento 3) y el sulfato de amonio (tratamiento 6), se
aplicaron en cobertura total e incorporados con la última labor.
La fertilización fosforada con superfosfato
triple de calcio y las mezclas A y B, se aplicaron al costado de la línea de
siembra y debajo de la misma.
El ensayo contó con parcelas de 2 m de
ancho por 7 m de largo, con 4 repeticiones arregladas en un diseño de bloques
al azar.
Previo a la siembra se efectuó un análisis
de suelo el cual indicó lo siguiente:
Materia orgánica
(%)----------------------- 2,3
Fósforo asimilable (ppm)
----------------- 5,1
Nitrógeno de nitratos (ppm)
-------------- 7,8
Azufre de sulfatos (ppm)
------------------ 8,3
El ensayo se desarrolló normalmente, el
control de malezas se efectuó con sulfonilurea y en el estado de espigazón, se
aplicó fungicida a efectos de controlar mancha amarilla y roya de la hoja.
Posterior a la siembra se efectuó un conteo
de plantas, el mismo se realizó en todos los bloques y unidades experimentales.
El análisis estadístico no indicó ninguna diferencia entre los tratamientos
ensayados, siendo la diferencia entre el mayor valor y el menor valor de
plantas/m2 de solamente 10 plantas.
Al momento de cosecha se determinó el
número de espigas/m2, posterior a la cosecha y trilla del material,
se determinó el peso de 1.000 granos, granos/m2, rendimiento kg/ha,
cuadro 2 y calidad a través del análisis de proteína y gluten.
Cuadro 2: Espigas/m2,
peso de 1.000 granos (g) y rendimiento (kg/ha)
| Tratamientos |
Espigas/m2 |
Peso 1.000 granos (g) |
Granos/m2 |
Rendimiento (kg/ha) |
| 6 |
507 a |
40,6 a |
13.522 b |
5.491 a b |
| 4 |
474 a b |
38,6 a |
15.053 a |
5.809 a |
| 5 |
470 a b |
38,7 a |
14.670 a |
5.665 a |
| 3 |
436 b c |
40,3 a |
12.601 b |
5.080 b |
| 2 |
395
c |
40,6 a |
10.404 c |
4.227
c |
| 1 |
292
d |
40,1 a |
7.412
d |
2.977
d |
CV = 6,8 % CV = 4,0 % CV = 5,3 % CV = 6,2
%
DMS 5% = 44 DMS 5 % = 996 DMS 5 % = 456
Letras diferentes dentro de una misma
columna indican diferencias significativas por el test DMS ( p < 0,05)
A excepción del peso de 1.000 granos, el
cual no presentó diferencias entre los tratamientos ensayados, el resto de las
variedades analizadas fueron diferentes. En general, los tratamientos que
aportaron azufre presentaron un mejor comportamiento y dentro de ellos, las
mezclas A y B fueron las que presentaron mejor rendimiento que el tratamiento
con nitrógeno y fósforo, en tanto que, éste fue mejor que el testigo
absoluto, cuadro 3.
Cuadro 3: Rendimiento kg/ha y
diferencia entre tratamientos
|
Tratamientos |
Rendimiento
(kg/ha) |
Diferencia
s/testigo
(kg/ha) |
|
Con azufre |
5.655 |
2.678 |
|
Sin azufre |
4.227 |
1.250 |
|
Testigo |
2.977 |
----- |
Los tratamientos con azufre presentaron un
rendimiento 90 % superior al testigo, en tanto que el tratamiento que aportó
nitrógeno y fósforo, logró 42 % más de rendimiento que el testigo.
La diferencia por el aporte de azufre fue
muy importante, 1.428 kg/ha, representando un incremento de 33,7 %.
Dentro de las fuentes azufradas utilizadas
se produjeron diferencias, las mezclas A y B superaron al sulfato de calcio, en
tanto que, entre el sulfato de amonio y sulfato de calcio, no hubo diferencias,
como así tampoco entre el sulfato de amonio y las mezclas.
Una diferencia entre los fertilizantes fue
la forma de aplicación, las mezclas se aplicaron al costado de la línea de
siembra, en tanto que, el sulfato de calcio y amonio, en cobertura total
incorporado, esto quizás pudo ser una variable a considerar. Con respecto al
fósforo, si bien el lote presentó un nivel inicial muy bajo, los mejores
rendimientos absolutos se alcanzaron con aquellos tratamientos que aplicaron la
mayor cantidad, 55 kg/ha P2O5 y la menor cantidad, 38
kg/ha P2O5, esto estaría indicando que al menos en estas
condiciones, esa cantidad de pentóxido de fósforo sería suficiente para los
rendimientos que el ambiente climático propició.
Analizando la calidad del grano producido
desde el punto de vista del contenido del proteína, el mismo fue indirectamente
proporcional al rendimiento alcanzado, cuadro 4.
Cuadro 4: Rendimiento (kg/ha); % de
proteína y kg/ha de proteína
|
Tratamiento |
Rendimiento
(kg/ha) |
Proteína
(%) |
kg/ha
Proteína |
Dif. s/testigo
kg/ha |
|
1 |
2.977 |
12,0 |
357,2 |
----- |
|
2 |
4.215 |
12,0 |
505,8 |
148,6 |
|
3 |
5.080 |
12,0 |
609,6 |
252,4 |
|
4 |
5.809 |
11,1 |
644,8 |
287,6 |
|
5 |
5.665 |
11,4 |
645,8 |
288,6 |
|
6 |
5.491 |
11,3 |
620,5 |
263,3 |
Como se aprecia, el contenido de proteína
permaneció estable para los 3 primeros tratamientos, el testigo al producir
menos, le alcanzó para llegar a 12 %, en tanto que el tratamiento que aportó
nitrógeno y fósforo (2) y nitrógeno, fósforo y sulfato de calcio (3), al
presentar mayor rendimiento, la cantidad de nutrientes absorbidos no alcanzó
para incrementar el porcentual de proteína.
Respecto a los tratamientos que presentaron
mayores rendimientos (tratamientos 4 – 5 y 6), se produjo seguramente una
dilución de la proteína, alcanzando valores menores, aunque en todos los casos
ubicándose por encima de la base de comercialización (11%) de proteína, de
todos modos, considerando también el rendimiento en grano, estos tratamientos
son los que produjeron la mayor cantidad de proteína por hectárea.
Comentarios finales
-
El testigo respondió, como habitualmente lo hace en
esta región, muy bien a la fertilización.
-
El agregado de fósforo y nitrógeno permitió
incrementar el rendimiento en 42%, si bien no pudo mejorar el porcentual de
proteína, sí lo hizo cuando se consideró la producción de proteína por
hectárea.
-
El agregado de azufre produjo incrementos de
rendimientos más que interesantes, 90% por encima del testigo y 33,7 % por
encima del nitrógeno y fósforo. Esto demuestra una vez más que es muy
importante hoy en día para los suelos de nuestra zona, además de trabajar
con fósforo y nitrógeno, adicionar pequeñas cantidades de azufre.
-
Las mezclas químicas que aportaron en un solo gránulo,
fósforo, nitrógeno y azufre, presentaron en general, un mejor
comportamiento que las fertilizaciones de mezclas físicas, urea más
superfosfato triple de calcio con sulfato de calcio o con sulfato de amonio.
-
Si bien las fertilizaciones azufradas presentaron menor
porcentual de proteínas, las mismas se ubicaron por encima de la base de
comercialización. El efecto fue una dilución en el contenido de la misma
en función del mayor rendimiento en grano logrado. De todas maneras, si se
analiza este mismo parámetro, considerando también el rendimiento, estos
tratamientos produjeron una mayor cantidad por hectárea que aquellos
tratamientos que permitieron un mayor porcentual de proteína.
Agradecimiento: Los autores agradecen
al Sr. Lizarralde, propietario del establecimiento donde se condujo la
experiencia. Un agradecimiento especial al laboratorio de semillas Cargill –
Chivilcoy, por la realización de los análisis de proteína de los diferentes
tratamientos.
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