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Fertilización en Maíz - Campaña 2005/06
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Secretaría de Agricultura, Ganadería,
Pesca y Alimentos
Subsecretaría de Agricultura, Ganadería y Forestación
Dirección Nacional de Producción Agropecuaria y Forestal
DIRECCION DE AGRICULTURA
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Síntesis
La superficie sembrada en la campaña 2005/06 fue de 3.180.000
ha (Total País), y la superficie encuestada fue de 2.639.242 ha (83%
de la superficie sembrada).
La superficie fertilizada en la campaña 2005/06
representa el 82,78% de la superficie encuestada. De la superficie fertilizada,
el 99,15% recibe una primera aplicación de fertilizantes mientras que la
superficie que recibe una segunda aplicación es el 56,29% de la superficie
fertilizada.
En cuanto al momento en los que se realizan estas
aplicaciones de fertilizantes podemos decir que: la primera aplicación coincide
con la siembra del cultivo, mientras que la segunda aplicación se realiza en el
estadio de V6.
Refiriéndonos a las fuentes utilizadas, en la primera
aplicación se realizan aplicaciones de fertilizantes fosforados, nitrogenados,
mezclas físicas, mezclas de nutrientes y aplicación de azufrados (yeso).
Dentro de las fuentes fosforadas empleadas en la primera
aplicación, la más utilizada es el Fosfato Di Amónico.
La fuente nitrogenada más utilizada en la primera
aplicación la fuente utilizada es la UREA.
Entre las mezclas físicas que se utilizan se aplican una
amplia gama de variantes que combinan productos fosforados y nitrogenados,
fosforados y azufrados, nitrogenados y azufrados.
Diferente es la situación en la segunda aplicación donde
se realizan aplicaciones de fertilizantes nitrogenados principalmente y una muy
baja aplicación de mezclas.
La principal fuente utilizada, dentro de las nitrogenadas,
es la UREA seguido por escasa diferencia por el fertilizante líquido UAN.
En cuanto a las dosis utilizadas, varían mucho
según provincia, producto y momento de aplicación.
El maíz es un cultivo clave dentro de las rotaciones, como
lo son otras gramíneas como el trigo, debido a la mejora que producen en el
balance de Carbono de los suelos y en su estructura.
La aplicación de fertilizantes es, junto con otras, una de
las herramientas más importantes para optimizar el rendimiento. Se le debe
proveer al cultivo una adecuada disponibilidad de nutrientes a partir del
momento en que éstos son requeridos en mayores cantidades, esto ocurre a partir
de las 5-6 hojas desarrolladas, momento en el que se inicia la etapa de rápido
crecimiento del cultivo.
En el cuadro a continuación pueden verse los requerimientos
del cultivo de maíz para los principales nutrientes (macro).
Cuadro Nº 1: Requerimiento y extracción en grano
de nutriente para producir 1 tonelada de grano de maíz.
| Nutriente |
Requerimiento
(Kg/tn) |
Indice
de Cosecha |
Extracción
(Kg/tn) |
| N |
22 |
0,66 |
14,5 |
| P |
4 |
0,75 |
3 |
| K |
19 |
0,21 |
4 |
| Ca |
3 |
0,07 |
0,2 |
| Mg |
3 |
0,28 |
0,8 |
| S |
4 |
0,45 |
1,8 |
FUENTE: Fertilidad de Suelos y
Fertilización de Cultivos. Ediciones INTA, Balcarce.
En nuestro país para alcanzar altos rendimientos, el
Nitrógeno y el Fósforo son los nutrientes que se presentan como deficientes
con mayor frecuencia. En los últimos años en algunas zonas se han comenzado a
presentar deficiencias de Azufre (S), encontrándose en la región pampeana
(oeste de Buenos Aires- este de La Pampa, centro-sur de Santa Fe y norte de
Buenos Aires) respuestas favorables de rendimiento a la fertilización azufrada
en cultivos de maíz, soja y trigo.
Para determinar o diagnosticar las necesidades de
fertilización de un cultivo, es necesario conocer la oferta y la demanda de
nutrientes. La demanda la componen los requerimientos nutricionales del cultivo,
los cuales varían en función del rendimiento esperado y la oferta el contenido
de nutrientes que contiene el suelo.
Existen diferentes metodologías para determinar el
nivel de fertilidad química del suelo, es decir el contenido de nutrientes, las
cuales se corresponden con distintas etapas en el desarrollo del cultivo que van
desde pre siembra a cosecha, y determinan el contenido de nutriente tanto en el
suelo como en el vegetal.
En pre-siembra se realiza el análisis de suelo, el dato que
se obtiene se utiliza en los Balances de N y los Modelos de Simulación. Permite
determinar el contenido de Fósforo, de N-nitratos, S-sulfatos y otros
nutrientes como Magnesio, Boro, Cobre y Zinc.
En el estado conocido como V6 (6 hojas desarrolladas), se
puede determinar el contenido de N-nitratos en el suelo. El contenido de
nitratos (N-NO3) en este estadio representa el balance neto entre los procesos
de producción (N mineral en el suelo a la siembra, mineralización de N desde
la MO, abonos y/o fertilizantes) y los procesos de pérdidas (lavado,
volatilización, desnitrificación, inmovilización) debido a que es muy
reducida la absorción de N antes de V6.También en este estado de desarrollo se
puede determinar Nitratos en savia en la base de los tallos.
En floración, se realizan análisis en la hoja de la espiga
o en la inferior a ésta para determinar la concentración total de nutrientes,
y llegando al estado de madurez fisiológica, es posible determinar el contenido
de nitratos en la base de los tallos. Por último en cosecha, se puede
determinar la concentración de nutrientes en grano.
De todos estos métodos para análisis del contenido de N,
el más difundido probablemente sea la determinación de nitratos a la siembra
si bien muchas de las recomendaciones se hacen según balance o experiencias
previas. Para el caso de P, se utiliza principalmente el método Bray – Kurtz
para determinar su contenido en el suelo.
Si tenemos en cuenta la dinámica de acumulación de
nutrientes, en el caso del N es máxima en el período que trascurre entre
el estadio de V5-6 y 15-20 días después de floración, ya que allí se inicia
la etapa de rápido crecimiento del cultivo. Esto indica que este nutriente debe
estar disponible para el cultivo después del estadio de V6 (se ha demostrado
que, aplicaciones en este estadio o inmediatamente previas, son las de mayor
eficiencia de uso de N). Dado el tamaño que el cultivo de maíz tiene en este
momento, no siempre es posible realizar esta aplicación, cuestiones operativas
suelen complicar estas aplicaciones, por eso se fertiliza a la siembra, si bien
esto no significa que éste sea el momento más apropiado o de mayor demanda del
cultivo.
En algunos casos también se realizan fertilizaciones
dosificadas, en el momento de la siembra y en V6. Debido a su escasa
movilidad y retención, dependiendo del tipo de suelo, los fertilizantes
fosfatados deben ser aplicados a la siembra o antes de ésta, para que el P este
disponible desde la implantación del cultivo.
En el caso del S, la dinámica en el suelo es muy similar a
la del N. Las deficiencias de S se asocian a situaciones de bajo contenido de
materia orgánica, ya sea por naturaleza del material originario o por
disminución luego de años de laboreo de los suelos con agricultura continua y
con cultivos de alta producción, altos rendimientos, suelos arenosos. Una vez
que se han cubierto las deficiencias de los otros nutrientes (N y P) se observan
respuestas al S.
Más del 90% del S disponible para las plantas proviene de
la Materia Orgánica (MO), con lo cual todas aquellas situaciones que lleven a
la disminución del contenido de MO se relacionan con deficiencias de S.
Si el fertilizante es incorporado, las respuestas a la
aplicación de Nitrógeno en maíz son independientes de la fuente utilizada. En
los casos que el fertilizante no es incorporado al suelo, puede diferir según
la fuente utilizada, por ejemplo la respuesta a la aplicación de UREA puede ser
menor por las pérdidas por volatilización.
Dentro de los fertilizantes fosforados, no habría efecto
diferencial de la fuente. Es decir que, la respuesta del maíz al agregado de
Fósforo es independiente a la fuente utilizada (MAP, DAP, SFT, SFS).
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