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Fertilización
Foliar en Soja
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| Equipo del Proyecto Fertilizar - INTA
Pergamino
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La fertilizacion foliar es una practica común en agricultura intensiva como la
producción de hortalizas o de frutas. La desventaja de una limitada capacidad
de absorción por las hojas se compensa con la oportunidad de poder hacerlo en
estados tardíos pero críticos para lograr altos rendimientos, o bien para
aplicar eficientemente micronutrientes, que se requieren en dosis muy pequeñas.
A estas ventajas también se suma economía debido a las bajos cantidades de
producto que se requiere en relación a una fertilización de suelo. El
productor sojero está bien equipado para realizar pulverizaciones gracias a una
cultura antigua de uso de defensivos para control de malezas e insectos. Podría
ser una oportunidad también para aplicaciones especificas complementarias de
algunos nutrientes. Presentamos algunos antecedentes con los resultados
provisorios de una investigación que se inicia en la campaña pasada.
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La nutrición
nitrogenada de la soja presenta un problema complejo y algo paradójico a los
agrónomos. Aunque los requerimientos de N esté entre los mas altos de los
cultivos de campo, la fertilización no es recomendable ya que atenta contra la
capacidad de fijación biológica. La absorción mineral, tanto del nitrógeno
como la de los otros nutrientes no satisface las demandas del los granos durante
el llenado , contribuyendo los requerimientos del cultivo a expensas de la
translocación desde las hojas, tallos, y raíces, restando a su vez, capacidad
de trabajo fisiológico a las raíces y a los nódulos.
Así se ha propuesto a
la fertilización foliar durante el periodo reproductivo como un medio para
suplementar la provisión de nutrientes a las plantas durante el periodo critico
de llenado de granos. García y Hanway fueron investigadores de Iowa que
publicaron un clásico experimento donde con varias pulverizaciones con N, P, K
y S aumentaron los rindes entre 200 y 400 kg/ha. la mayor parte de este aumento
fue por el aumento en el numero de granos por vaina. La proporción 5:4:12:2 fue
la que mejor resultados le dio y explicaba que era la proporción de esto mismo
nutrientes en las semillas. También aumento el total de N absorbido por el
cultivo así como de los otros nutrientes, dando sustento a su hipótesis que
aludía a una disminución en la capacidad de suministro de nutrientes por las
raíces en decadencia durante el periodo de llenado de granos. Los autores
enfatizaron el aspecto que la inclusión de todos los nutrientes era esencial, y
cuando uno estaba ausente los resultados no eran los mismos.
Siguiendo estos
promisorios resultados Vasilas y otros colegas realizaron un estudio mas
detallado utilizado urea marcada para investigar el rol especifico del
nitrógeno durante el periodo reproductivo. Entre sus pruebas preliminares en
dos años compararon la aplicación foliar de productos sin y con N, este
último con urea marcada con 15N. El producto tenía una proporción NPKS de
5:4:12:2 y se realizaron cuatro aplicaciones entre R5 y R7 y dieron los
resultados mostrados en el cuadro de abajo
Aunque el promedio en
estos dos experimentos el tratamiento PKS era algo superior al de NPKS, las
diferencias no fueron significativas. Sin embargo la absorción total de N con
este ultimo tratamiento fue significativamente mayor. El trabajo de Vasilas
demostró que una gran parte del N aplicado vía foliar es transcolado a las
semillas. Sin embargo otros intentos no tuvieron el éxito que estos autores
pregonaron en sus experiencias, en particular lograr aumentos en el tamaño o
peso de las semillas.
Con todo el cuidado
Una cuestión de
primaria importancia en la fertilización foliar es la posibilidad de quemaduras
en el follaje, en particular con fertilizantes que tienen urea. Vasilas menciona
que en uno de los experimentos hubo un extensivo quemado del follaje que no
ocurrió en otro de los ensayos. Este quemado no es por un efecto salino sino
por los efectos fitotóxicos del amoniaco, que se libera dentro de la hoja una
vez que ésta absorbe intacta la urea. La falta de quemaduras en el 2do ensayo
se debió a que las aplicaciones se realizaron a la tarde en lugar de a la
mañana. No obstante el riesgo de quemaduras sugeriría evitar la utilización
de urea como tal, usando otras fuentes nitrogenadas.
Defensivos +
fertilización
Durante la campaña
pasada se realizaron en al región sojera núcleo algunos experimentos que si
bien podrían considerarse como exploratorios podrían resultar exitosos de
comprobarse a campo sus resultados. El efecto podría ser importante ya que como
tal, la fertilización foliar posee las ventajas que la región esta muy bien
equipada con maquinaria de pulverización, existe una cultura de hacerlo por el
control de insectos y de malezas, y en general los atributos de la
fertilización foliar, que maneja volúmenes de productos mucho menores que la
de suelos, admite también aplicaciones frecuentes para compensar la baja
capacidad de absorción de las hojas en relación a las raíces.
Justificar una
fertilización foliar desde el punto de vista económico es difícil ya que el
costo es relativamente bajo, se usan cantidades pequeñas en relación a la
fertilización de suelo, pero también lo aumentos esperado no son muy altos, lo
que nos exigió trabajar con alta precisión, con parcelas grandes, y seis
repeticiones, ese diseño facilitó lograr una alta precisión que detecto
diferencias estadísticas del orden de 1,5 q/ha.
Cuando la soja es joven
Se evaluaron dos
estrategias de fertilización foliar, una de ellas, con pulverizaciones en
estado vegetativo con un producto a base de fósforo principalmente , cuyo uso
incluso podría hacerse coincidir con las aplicaciones complementarias de
glifosato. Este experimento se realizó con soja de segunda, y con un objetivo
primario de atender los requerimientos de los nódulos en formación antes que
los de la planta propiamente dicha. Para ellos se aplicaron dosis crecientes (0,
1, 2, 2.5, 3 y 4 % ) de ureafosfato ( o fosfourea) (Magnum-P44) en 200 lt (lo
que resultó en dosis de 0, 2 ,4 5, 6 y 8 kg/ha). La ureafosfato es un producto
cristalino formado por la mezcla de urea y ácido fosfórico u otros materiales
fosfatados, que se usa principalmente en fertirriego en cultivos intensivos. Las
aplicaciones se realizaron al atardecer, en V-3 en soja RG del grupo 6 o 5,4 en
Murphy, Urquiza y Arequito. A la floración se realizó un conteo y pesado de
nódulos en 5 plantas por tratamiento en cada sitio. En cada parcela se evaluó
además del rendimiento de grano y de biomasa total, los principales componentes
de rinde: Vainas/m2, granos/vaina y peso de 100 granos.
Los resultados indicaron
ganancias cercanas al 21 % en promedio logradas con la dosis de 3 %, que
representó cerca de 5 q/ha promediando todos los sitios. Desde ya, el verano
anterior las precipitaciones fueron muy despareja lo que motivó cultivos de
soja de 2da desde menos de 20 q/ha hasta algún caso con mas de 35 q/ha, pero
los incrementos fueron consistentes ya que el rinde de soja aumentó casi
linearmente hasta la dosis indicada (Fig.Nº1).
El análisis detallado
reveló que gran parte de esta ganancia fue lograda por una mejor nodulación.
Es probable que la aplicación por vía foliar de fósforo se transloque
inmediata y directamente a los nódulos fijadores. Esta hipótesis se sustenta
porque la soja tratadas con las dosis mas altas tenían mayor numero de nódulos
y de mayor peso (mas grandes) que las no tratadas o con dosis mas bajas. La
mejor nodulación resultó en una mejor nutrición nitrogenada, llegando a mas
Nº de granos por vainas, con escasa modificación del peso de nódulos o vainas
por m2.
Figura 1. Resultados de
la aplicación de fosfourea (Magnum –44) en V-3 en soja de segunda
Cuando van pintando las chauchas
Otra estrategia de la
fertilización foliar en soja fue seguir aquella sugerida por los investigadores
pioneros Hanway y García en Iowa, es decir realizar aplicaciones durante en el
periodo reproductivo. En este caso en cuatro sitios sembrados con soja de 1ra.
del grupo IV, que no habían recibido ninguna fertilización de suelo, se
pulverizaron con formulaciones (Rotem-Amfert ® de Israel), especializada en
productos fertilizantes altamente solubles para fertirriego y foliares. El
control, que no recibió ninguna fertilización se comparó con un tratamiento
que recibió una aplicación de N-P-K-S de grado equivalente a 5-45-30-0, al 2 %
al momento de inicio de la floración (R1). Otro tratamiento incluyó además
del mencionado, otra aplicación de 2 % de 0-25-40-9S al momento del inicio del
llenado de granos (R3). Estos resultados se grafican en la figura nº 2.
Figura 2. Resultados
de aplicaciones de NPKS en soja de 1ra. durante la floración y
fructificación en tres localidades.
Aparentemente no solo el
producto es importante sino también la concertación y sobre todo el momento de
aplicación. Otras serie de pruebas realizadas con 13-0-46 (Multi-K ® de Haifa
Chemicals), mostró que aplicaciones realizadas en R1 no eran tan efectivas como
las realizadas en R3, a no ser que la concentración aumente al doble. La menor
concentración dio aumentos de rinde equivalentes a la mayor cuando se aplicó
apropiadamente en R3, con casi 4 q/ha promediando los cuatro sitios (387 kg/ha).
Todos estos aumentos de rendimiento estuvieron correlacionadas casi
exclusivamente a un aumento del peso de granos, antes que a cualquier otro
componente de rendimientos (151 vs. 175 g/100 granos)
Haciendo las cuentas
Así, no obstante estos
promisorios resultados, resta la prueba de fuego de superar la conveniencia
económica. De repetirse los resultados a campo la ecuación económica será
altamente conveniente debido al costo relativamente menor del producto, aunque
queda sin embargo, contabilizar el costo de aplicación, que se sabe, oscila
entre 4 a 5 $/ha. No queda duda que para obviar el costo de aplicación sería
óptimo poder sincronizar estas aplicaciones de nutrientes con otros defensivos
como pesticidas para el control de oruga de la flor de aparición cada vez mas
frecuente en la floración temprana o para control de chinches, mas frecuentes
durante la etapa del llenado de granos.
Sin embargo a pesar de
esta conveniencia, no seria lo mas adecuado arriesgar una aplicación, definida
para logran un aumento de rinde y que aparenta ser muy dependiente de la
fenología del cultivo, a la eventual aparición de una plaga, cuyo oportunidad
de control radica mas en criterios de control de población. En ese sentido la
base de la decisión deberá ser el criterio del asesor, que integrará los
factores agronómicos, económicos como ambientales.
Figura 3. Efecto de 18-44-0
sobre el nº y peso de nódulos en soja de 2da.
Referencias:
-
Garcia R. and J. Hanway.
1976 Foliar fertilization of soybeans during the see filling period. Agr. Jr.
68: 653-57.
-
Vasilas, B.L., J.O. Legg
and D.C. Wolf. 1980. Foliar fertilization of Soybeans: Absorption and
translocation of 15N labeled urea. Agr. Jr.. 72:271-275
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