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Fertilización
Foliar con Urea en Limoneros
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Ings. Agrs. Carlos Hernández y Humberto
Vinciguerra
EEA Obispo Colombres, Tucumán
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La fertilización foliar es una antigua práctica, pero en general se aplican
cantidades relativamente exiguas en relación a las de suelo, en particular de
macronutrientes. Sin embargo varios antecedentes internacionales demuestran que
el empleo de urea bajo de biuret permite reducir las dosis de fertilizantes
aplicados al suelo, sin pérdida de rendimiento, tamaño y calidad de fruta.
Estudios realizados en Tucumán demuestran que las aplicaciones foliares de urea
en bajas cantidades resultan tan efectivas como las aplicaciones al suelo. Esto
convalida una la practica de aplicar fertilizantes junto con las aplicaciones de
otros agroquímicos como complemento de un programa de fertilización eficiente.
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En mayor o en menor
grado, todas las partes verdes de los citrus son capaces de absorber nutrientes
tales como fosfatos y nitratos, sin embargo las hojas jóvenes son las más
activas. Se ha demostrado que las hojas de los vegetales absorben N en
cantidades apreciables y en algunos casos con gran velocidad. En citrus,
aproximadamente un 30 % del N aplicado como urea vía foliar es absorbido en 2
horas, y todo el fertilizante se absorbe completamente en poco mas de un día.
Con la aplicación de
urea vía foliar se ha logrado mantener altos niveles de N en hojas,
observándose que las mismas son más eficaces que la fertilización nitrogenada
normal y que transcurre menos tiempo para evidenciarse el aumento de N en las
hojas.
Según otros autores, se
indica que aplicaciones foliares de N pueden incrementar el cuaje de frutos en
naranjos Washington Navel. Tanto esta variedad como el limonero Lisboa, florecen
en respuesta a bajas temperaturas o un stress hídrico. Un aumento del contenido
de nitrógeno amoniacal (N-NH4) foliar podría aumentar los efectos
del estrés, promoviendo así una floración de mayor calidad es decir con mas
inflorescencias con hojas. El Dr. Lovett, de la Universidad de Florida, sugiere
que las aplicaciones de urea foliar provocan un aumento en el número de
inflorescencias con hojas, que son las que resultan en cuajes de frutos mas
seguros, en comparación con las inflorescencias sin hojas. Estas comprobaciones
las realizó al aplicar urea por vía foliar en naranjo Navel (5 años) bajo
estrés térmico; el número de inflorescencias sin hojas aumentó al doble, sin
embargo el número de inflorescencias con hojas se incrementó cuatro veces.
Consideraciones
prácticas
El Dr. Embleton de la
Universidad de California en Riverside destacaba que el empleo de urea con bajo
contenido de biuret permitía una reducción en las dosis de fertilizantes
nitrogenados aplicados al suelo, sin pérdida de rendimiento, tamaño y calidad
de fruta, y además reducía el contenido de nitratos en capas de agua
subterráneas. Otros trabajos con limoneros daban cuenta que las aplicaciones de
urea por vía foliar resultaron el doble de efectivas que aquellas aplicadas al
suelo, y se comprobó que prácticamente toda la dosis de N requerida puede ser
suministrada por vía foliar, incluso la misma puede ser mezclada tanto con
pesticidas como con emulsiones de aceites.
Si bien la eficiencia de
las aplicaciones foliares de urea de bajo biuret en cítricos está ampliamente
comprobada, el éxito en el empleo de esta práctica está influido por un
número de variables a tener en cuenta. En ese aspecto tal vez lo más
importante sea la época de aplicación para lograr el máximo beneficio.
En Tucumán, las aplicaciones invernales podrían resultar beneficiosas debido a
que las raíces tienen poca actividad, mientras que por el contrario la parte
aérea sufre mayores variaciones de temperatura, factor que regula la velocidad
de absorción de nutrientes por vía foliar. Por lo tanto la aplicación de urea
a las hojas sería más ventajosa que la práctica convencional (aplicación
terrestre) durante esta estación, ya que la temperatura del aire aumenta mas
rápidamente que la del suelo. En Riverside (California - USA) han señalado que
la mejor época de aplicación es desde finales de enero (invierno en el H.
Norte) hasta principios de la brotación de primavera.
En Tucumán, los
inconvenientes de las aplicaciones de urea al suelo aumentan en los meses de
alta pluviosidad debido a las pérdidas por lixiviación en suelos profundos y
de texturas ligeras, o por escurrimiento en suelos pesados y de relieve
ondulado.
Otro especto relevante
para asegurar el éxito de la práctica de la fertilización foliar es la concentración
de N en la aplicación. Trabajos realizados en Riverside, indican que la dosis
más conveniente para el asperjado foliar en los cítricos es de 600 a 900 g de
urea por cada 100 litros de agua (0,6 a 0,9 %), mojando todo el follaje del
árbol. No obstante trabajos realizados en Israel señalan que se podría
trabajar con concentraciones superiores, del orden del 1,5 al 2%, aunque en
estos casos debe conocerse el contenido de biuret del material con el cual se
trabaja. En las experiencias que relatamos realizadas en Tucumán se trabajó
con soluciones concentradas al 2% de urea y se detectaron diferencias de
tolerancia a biuret entre las copas; aparentemente el limonero Genovés sería
mas afectado que el limonero Lisboa Limoneira 8ª, siendo este mas tolerante a
medida que avanza en edad.
Las condiciones
climáticas también son muy importantes a la hora de aplicar urea por vía
foliar. Días con altas temperaturas y luminosidad deben ser evitados
especialmente cuando se trabaja con urea cuyo contenido de biuret supera el 0,4
%.
La experiencia local
Con el objetivo de
determinar la influencia de diferentes dosis de N sobre la producción y el
crecimiento vegetal en limoneros, se ensayaron seis alternativas de aplicación
del N que incluyen tres tratamientos foliares y tres al suelo, en diferentes
dosis y épocas de aplicación (Tabla 1). Las pruebas de fertilización se
realizaron en tres localidades de la provincia de Tucumán: Los Nogales, El
Timbó y Cocha Molle. En los tres sitios se trabajó con copas de Lisboa
Limoneira 8 A. En Los Nogales las copas fueron injertadas sobre pie convencional
C. Troyer, mientras que en las localidades restantes fueron injertadas sobre P.
Trifoliata Flying Dragon, un portainjerto enanizante. Si bien el comportamiento
en los tres sitios fue similar, los datos obtenidos en la localidad de Los
Nogales muestran una tendencia mas definida; es por ello que en este artículo
se optó por mostrar los resultados de este sitio.
Tabla 1: Dosis, forma
y momento de aplicación de urea en limoneros.
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Fuente |
Dosis |
Concentración |
Epoca de
Aplicación |
|
Urea al suelo |
50 g N/pl |
|
Septiembre,
noviembre y enero |
|
Urea al suelo |
75 g N/pl |
|
Septiembre,
noviembre y enero |
|
Urea al suelo |
100 g N/pl |
|
Septiembre,
noviembre y enero |
|
Urea foliar |
50 g N/pl |
1 % |
Junio, julio,
agosto, enero y febrero |
|
Urea foliar |
75 g N/pl |
2 % |
Junio, julio,
enero y febrero |
|
Urea suelo +
foliar |
100 g N/pl* |
1 % |
Septiembre y enero
(terrestre) Junio, julio y agosto |
* 50 g terrestre + 50
g foliar.
Las aplicaciones
foliares fueron tan eficientes como las realizadas al suelo
En la campaña
2000-2001, las aplicaciones con urea foliar resultaron más efectivas que las
aplicaciones realizadas al suelo a la misma dosis (Tabla 2), destacándose el
tratamiento con urea foliar al 2% el que obtuvo el mayor volumen de cosecha.
Al finalizar el año
2001 se obtuvieron los rendimientos acumulados correspondientes a tres cosechas,
incluida la principal (Tabla 3), conjuntamente con volumen de copa y eficiencia
productiva. El efecto de la aplicación de 75 g de N por vía terrestre o foliar
sobre el desarrollo del volumen de copa fue similar, sin embargo el rendimiento
y la eficiencia productiva fue mayor con el último modo de aplicación.
En la segunda campaña
(2001-2002) los tratamientos foliares fueron incompletos ya que la aplicación
correspondiente a enero no fue realizada. No hubo diferencias marcadas entre los
tratamientos foliares respecto de las dosis mayores de N (100 y 75 g/ha)
aplicadas al suelo, aunque se nota un sustancial repunte del ultimo tratamiento
modificado (100 g /ha de N). Las plantas que recibieron 50 g de N al suelo
presentaron nuevamente volúmenes de cosecha inferiores al resto.
Tabla 2: Efecto de
diferentes tratamientos de fertilización sobre el rendimiento de la cosecha
principal y concentración de N foliar en limoneros. Los Nogales, 2000-2002.
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2000-2001 |
2001-2002 |
| Tratamientos |
Dosis |
N Foliar |
Rendimiento |
N Foliar |
Rendimiento |
| |
g de N /planta |
% |
Kg/planta |
% |
Kg/planta |
| Urea al
suelo |
50 |
2,19 |
68 c |
1,91 |
107 b |
| Urea al
suelo |
75 |
2,34 |
82 b |
2,03 |
119 a |
| Urea al
suelo |
100 |
2,14 |
79 b |
2,04 |
118 a |
| Urea
foliar |
50 |
2,39 |
84 b |
2,19 |
117 a |
| Urea
foliar |
75 |
2,43 |
102 a |
2,21 |
121 a |
| Urea
suelo + foliar |
100 (50+ 50) |
2,19 |
79 b |
2,27 |
125 a |
Letras diferentes
indican diferencias significativas al 5%.
Tabla 3: Efecto de
diferentes tratamientos de fertilización sobre el volumen de copa,
rendimiento acumulado de las tres cosechas de frutos y eficiencia productiva
en limonero. Los Nogales 2001.
| Tratamientos |
Dosis |
Volumen Copa
|
Rendimiento
|
Efic. Prod. |
| |
g de N /planta |
m3 |
kg/planta |
kg/m3 |
| Urea al
suelo |
50 |
20 |
94 |
4,8 |
| Urea al
suelo |
75 |
21 |
105 |
5,0 |
| Urea al
suelo |
100 |
19 |
109 |
5,7 |
| Urea
foliar |
50 |
18 |
108 |
5,8 |
| Urea
foliar |
75 |
20 |
129 |
6,3 |
| Urea suelo
+ foliar |
100
(50+ 50) |
19 |
100 |
5,2 |
Cuando se realizaron
análisis foliares se encontró que la concentración de N mostró un esperado
alto grado de asociación con el rendimiento, (r = 0.88) tal como se muestra en
la figura 1.
Figura 1. Asociación
entre el rendimiento de frutos y la concentración de N foliar en las dos
campañas.
En la localidad de
Timbó Viejo, con portainjertos enanizante, el mejor comportamiento se reflejó
en el tratamiento con fertilización foliar al 1 %, tanto en producción como en
volumen de copa (Tabla 4). En Cocha Molle, también con portainjertos
enanizante, los niveles de producción alcanzados con la fertilización foliar
fueron algo inferiores a los obtenidos con la fertilización terrestre, pero los
volúmenes de copas fueron mayores en el tratamiento al 1 %.
En estos limoneros con
portainjerto enanizante (2-3 años) los resultados parecen diferir algo en
virtud de que estas plantas hacen menos copa que en los patrones convencionales
y por lo tanto pueden recibir menores dosis de N. Es por eso que deben recibir
fertilización todos los meses encareciendo los tratamientos y aumentando los
síntomas de fitotoxicidad por biuret, especialmente en concentraciones
superiores al 1%.
Tabla 4: Volúmenes de
copa (m3) obtenidos en Limonero Lisboa Limoneira 8ª injertados
sobre pie enanizante.
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Urea
al suelo
50 g/pl |
Urea
al suelo
75 g/pl |
Urea
al suelo
100 g/pl |
Urea
foliar
1 % |
Urea
foliar
2 % |
Urea
suelo + foliar
100 g/pl |
| El Timbó
Viejo |
1,48 |
1,88 |
2,03 |
2,21 |
1,90 |
1,91 |
| Los
Cochamolles |
2,19 |
2,25 |
2,53 |
2,68 |
2,18 |
2,40 |
Consideraciones finales
Las aplicaciones
foliares de urea resultaron claramente más efectivas que las aplicaciones
terrestres de esta misma fuente. Los contenidos de N foliar mostraron un grado
de asociación elevado con el rendimiento.
Cuando los limoneros
están injertados sobre patrones convencionales, el crecimiento de copas
vigorosas (como Limoneira 8 A) permite la recepción de importantes cantidades
de N por vía foliar, lo que constituye una ventaja sobre los portainjertos
enanizantes. Este concepto es de vital importancia en los primeros años en
virtud a que debe privilegiarse el crecimiento vegetativo sobre la producción.
Las aplicaciones
foliares de urea resultan una buena alternativa cuando las condiciones de clima
y suelo no permiten lograr una adecuada eficiencia agronómica de aplicaciones
al suelo, y permitiría disminuir el ritmo de acidificación.
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