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Estrategias
de inversión en genética y fertilización para incrementar la rentabilidad del
cultivo de maíz.
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Proyecto Regional
Agrícola, Desarrollo Rural INTA EEA Pergamino.
G. Ferraris(1) E. Lemos(2), J. Cavo(2)
y L. Couretot(1)
(1)
Desarrollo Rural INTA EEA Pergamino
(2)
UEEA Junín
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Introducción
En los últimos años,
la superficie sembrada con el cultivo de maíz se ha reducido considerablemente,
alcanzando en la campaña 2003/04 a sólo 760000 has en la provincia de Bs As
(Fuente: Grupo SIG, Desarrollo Rural INTA Pergamino), debido a los mayores
costos de producción y, en muchos casos, menor rentabilidad respecto de la
soja. Esto trajo aparejado un deterioro en la calidad de los suelos, merced al
decaimiento en los niveles de materia orgánica, disminución de la
disponibilidad de fósforo (P), pérdida de estabilidad estructural,
compactación y reducción en la cobertura del suelo, haciéndolo más
susceptible a la erosión.
La adquisición del
fertilizante y la semilla son los componentes más importantes del costo del
maíz. Para incrementar la eficiencia agronómica de estos insumos
estratégicos, todos los años se conducen en diversas regiones del país
ensayos que permiten desarrollar criterios para realizar una fertilización
eficiente, y elegir los genotipos de mejor comportamiento zonal. Sin embargo,
pocos trabajos han abordado el estudio de las interacciones existentes entre
genética y respuesta a la fertilización.
Por lo expuesto, se hace
necesario estudiar diferentes estrategias de producción del cultivo de maíz
que posibiliten una mejor competitividad con relación a la soja, para evitar
que el área de siembra en la zona núcleo siga disminuyendo, como ha ocurrido
con otros cultivos como lino, sorgo o girasol. Para abordar esta problemática,
se realizaron dos ensayos en las localidades de Junín y Wheelwright, durante
las campañas 2003/04 y 2004/05 respectivamente, con el objetivo de evaluar el
resultado físico y económico de diferentes estrategias de producción del
cultivo de maíz, que combinaban un rango de dinero invertido en genética y
fertilizante.
Materiales y métodos
Se condujeron dos
ensayos de campo durante dos campañas. El primero de ellos en la localidad de
Junín durante la campaña 2003/04, sobre un suelo serie Junín (Hapludol
típico), en siembra directa teniendo a trigo/soja como antecesor. El lote se
trabaja en agricultura continua desde hace 100 años. En la Tabla 1 se consignan
los datos de análisis de suelo a la siembra.
Tabla 1:
Análisis de suelo a la siembra (0-20 cm):
|
P
disponible |
Materia
Orgánica |
pH |
S-sulfatos |
N-nitratos |
|
ppm |
% |
agua 1:2,5 |
ppm |
ppm |
|
10 |
2 |
6,3 |
11 |
10 |
El ensayo fue realizado
empleando un diseño en bloques completos aleatorizados con dos repeticiones y
arreglo factorial de tratamientos, los cuales se describen a continuación:
Factor 1: Genotipos:
Híbrido inversión
baja: Hib, inversión U$S 40
Híbrido inversión media:
Him, inversión U$S 70
Híbrido inversión alta: Hia,
inversión U$S 90
Factor 2: Fertilización
Fertilización
inversión baja: Fib, 100 kg
ha-1 urea (0-46-0). Inversión U$S 27
Fertilización inversión media: Fim,
60 kg ha-1 arrancador (14-16-0-7S) + 100 kg ha-1 urea
(0-46-0). Inversión U$S 45
Fertilización inversión alta: Fia,
90 kg ha-1 arrancador (14-16-0-7S) + 200 kg ha-1 urea
(0-46-0). Inversión U$S 81
El segundo ensayo fue
realizado en la localidad de Wheelwright (General López, Santa Fe) durante el
ciclo 2004/05, sobre un suelo serie Hughes, Argiudol típico. El lote
experimental tiene una historia de más de 20 años de agricultura continua y
cinco años en siembra directa, siendo el antecesor la secuencia trigo/soja.
Tabla 2:
Análisis de suelo a la siembra (0-20 cm)
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pH |
Materia
Orgánica |
N
total |
P
disponible |
N-Nitratos |
S-Sulfatos |
|
agua 1:2,5 |
% |
ppm |
ppm |
Ppm |
|
6,1 |
2,96 |
0,150 |
14 |
8 |
9,3 |
Como en el caso de
Junín, se realizó un experimento factorial considerando genotipos (3) x
estrategias de fertilización (3) dispuestos en bloques al azar con tres
repeticiones:
Factor 1: Genotipos:
Híbrido inversión
baja: Hib, costo U$S 30
Híbrido inversión media:
Him, costo U$S 48
Híbrido inversión alta:
Hia, costo U$S 87
Factor 2: Fertilización
Fertilización para
9,5 t: F9,5t; 98 kg ha-1
de fosfato monoamónico (11-23-0) + 62 kg ha-1 de sulfato de amonio
(21-0-0-24S) + 133 kg ha-1 N (Suelo 0-60 cm + fertilizante).
Inversión U$S 145.
Fertilización para 11 t: F11t;
98 kg ha-1 de fosfato monoamónico (11-23-0) + 62 kg ha-1 de
sulfato de amonio (21-0-0-24S) + 162 kg ha-1 N (Suelo 0-60 cm +
fertilizante). Inversión U$S 156.
Fertilización reposición: Frep;
150 kg ha-1 de fosfato monoamónico (11-23-0) + 83 kg ha-1 de
sulfato de amonio (21-0-0-24S) + 242 kg ha-1 N (fertilizante).
Inversión U$S 248.
Los criterios de
fertilización para la obtención de 9,5 y 11 t ha-1 han sido
definidos por Salvagiotti et al., (2004), y contemplan reunir, respectivamente,
una disponibilidad de 133 y 162 kg Nitrógeno ha-1 sumando el
disponible a la siembra (kg ha-1 0-60 cm) y el agregado con los
fertilizantes, en ausencia de deficiencias de P y Azufre (S). Estas estrategias
se hacen con criterio de suficiencia, y fueron comparadas con la reposición al
suelo vía fertilización de todos los nutrientes exportados con el granos.
Resultados y discusión:
Ensayo Junín 2003/04
No se determinó
interacción Genotipo x Fertilización (P=0,8), es decir, todos los materiales
genéticos respondieron de manera similar a la fertilización. No existieron
diferencias significativas entre los diferentes híbridos (P>0,05, Figura 1).
En cambio, una mayor inversión en fertilización incrementó significativamente
los rendimientos (P=0,003, Figura 2).
Figura 1: Rendimientos
como resultado de la inversión en híbridos de diferente nivel de precio.
Figura 2: Rendimientos
como resultado de la inversión en diferentes niveles de fertilización.
Figura 3: Costo
(U$S ha-1, expresado en valores negativos) y márgen bruto (U$S ha-1)
de diferentes estrategias de inversión en genética y fertilización.
En la Figura 3 se
muestran los resultados económicos de las diferentes estrategias de
producción. En general, la inversión en fertilización tuvo una respuesta
lineal. La rentabilidad se incrementó al invertir más dinero en fertilizante.
El resultado podría ser superior aún, si se considera que el fertilizante
fosforado agregado tiene una alta probabilidad de incrementar los rendimientos
de los próximos cultivos que se implanten en el lote. En cuanto a la genética,
la mayor diferencia entre híbridos se expresó en la condición de alta
fertilización. La situación de mayor inversión total fue también la de mayor
rentabilidad, confirmando al cultivo como de alta sensibilidad a la aplicación
de tecnología.
Ensayo Wheelwright
2004/05
No se determinó
interacción genotipo x fertilización (P=0,83), pero sí efecto de genotipo
(P=0,003, Figura 5) y de estrategia de fertilización (P=0,0629, Figura 6) sobre
los rendimientos.
Figura 5: Rendimientos
como resultado de la inversión en híbridos de diferente nivel de precio.
Figura 6: Rendimientos
como resultado de la inversión aplicando diferentes estrategias de
fertilización.
Figura 7: Costo
(U$S ha-1, expresado en valores negativos) y márgen bruto (U$S ha-1)
de diferentes estrategias de inversión en genética y fertilización.
A diferencia de lo
ocurrido en Junín, en el presente ensayo la genética tuvo mayor impacto que la
fertilización en incrementar los rendimientos. Resulta destacable que los
tratamientos de fertilización permitieron alcanzar rendimientos superiores a
los planteados como objetivo (10,6 en lugar de 9,5 t y 11,7 en lugar de 11 t,
respectivamente, Figura 7). Las condiciones favorables de la campaña habrían
favorecido la mineralización de N, y con ello la obtención de rendimientos
mayores a los esperados. Esto permitiría además, expresar la capacidad de
rendimiento al híbrido de mayor potencial, superando a aquellos materiales más
estables y de menor potencial.
Si bien los rendimientos
máximos correspondieron al tratamiento con reposición de nutrientes, la
estrategia de fertilización para rendimientos de 11 t ha-1 permitió
alcanzar la mayor rentabilidad. Esto constituye una evidencia de que, al menos
en lo que concierne al N, la fertilización debe hacerse con un criterio de
suficiencia y en función objetivos de rendimiento. La estrategia podría ser
diferente para nutrientes que al ser agregados vía fertilización, produzcan
efectos residuales hacia años subsiguientes, como P o Potasio (K).
Figura 9:
Relación entre Margen bruto y dinero invertido producto de la combinación de
diferentes estrategias de inversión en genética y fertilización. Las rectas
de regresión representan la función ajustada para el Ensayo Junín 2003
(línea azul) o el conjunto de los dos sitios exceptuando los tratamientos con
reposición de nutrientes (línea naranja).
En ambos experimentos,
el cultivo de Maíz aparece como una alternativa de alto retorno a la
inversión. En la Figura 9 se presenta una relación directa de alto ajuste
entre márgen bruto y dinero invertido. De acuerdo con la función ajustada, es
posible obtener U$S 0,64 de rentabilidad por U$S invertido (retorno a la
inversión: 1,64).
Para el ensayo Junin
2003 se observa una relación lineal entre Margen Bruto e inversión. Esta
relación no se mantuvo en Wheelwright 2004. Lo destacable es que los tres
puntos fuera de tendencia de este último sitio corresponden a la estrategia de
reposición de nutrientes (Figura 9). Si se retiran estos tres puntos, el
análisis conjunto de los dos ensayos (línea naranja) presenta un ajuste y
pendiente muy similares a los del primer año, a pesar de tratarse de ambientes
muy contrastantes, expresando el cultivo un fuerte retorno a la inversión (1,61
U$S / U$S invertido). Desde el punto de vista de la fertilización, estos
resultados marcan la tendencia que siguen los rendimientos al agregado de N, el
cual es el más influyente cuando se analiza en términos de una campaña. La
estrategia de reposición en cambio, podría mejorar su performance en un plazo
más largo de análisis, en caso de evidenciarse los beneficios de mantener
estable la disponibilidad de nutrientes que mantienen efectos residuales hacia
años subsiguientes, como sucede con el P. Por otra parte, queda de manifiesto
las bondades de utilizar criterios de diagnóstico debidamente ajustados para la
obtención de un rendimiento objetivo, y que el beneficio es mayor cuanto mas
alto sea ese objetivo de producción, siempre que se trate de un rendimiento
alcanzable de acuerdo con la potencialidad del sitio.
Respecto de los
híbridos, se puede afirmar que no existe un material genético o tipo de
material genético que sea superior en todos los ambientes. Cuando la calidad
del ambiente es muy favorable como en Wheelwright, los materiales de mayor
potencialidad expresan su capacidad de producción y la inversión en genética
es altamente rentable. Donde existen otras limitantes a la productividad, como
en el caso de Junín lo era la baja fertilidad del sitio, las diferencias entre
materiales fueron más discretas. Cordone et al, (2003), observaron resultados
concordantes con estos ensayos en una red conducida en el sur de Santa Fe. Así,
observaron una tendencia incremental en la rentabilidad al aumentar la
inversión en fertilización, y la misma tendencia en genética siempre que se
tratara de ambientes de alto potencial de rendimiento. Como en el presente
ensayo, todas las combinaciones de tratamientos permitieron obtener una
rentabilidad positiva, demostrando que el cultivo de maíz es una alternativa
rentable, al menos cuando no se debe asumir el costo de un arrendamiento.
Conclusiones
Existen diferentes
estrategias de producción de maíz que permiten obtener una rentabilidad de
entre 220 y 343 U$S ha-1 para el ensayo Junín 2003, y en un rango de
242 a 387 U$S ha-1 para Wheelwright 2004. Dentro de este rango, la
mayor rentabilidad se obtuvo como resultado de una mayor inversión. La
estrategia de mayor fertilización en Junín 2003, y la fertilización de
suficiencia para la obtención 11 t ha-1 en Wheelwright 2004 se
destacaron por su resultado económico positivo, de la misma manera que la
genética de mayor costo, especialmente con alta fertilización y en el sitio de
mayor productividad. Como la rentabilidad se incrementó en forma lineal al
aumentar la inversión, el retorno a la misma se mantuvo constante a través de
un rango de inversión total en tecnología, a excepción de aquellos
tratamientos que contemplaban reposición de nutrientes. Dicho retorno alcanzó
a 1,6 U$S / U$S invertido.
El cultivo de maíz,
además de su aporte a la sustentabilidad del sistema y del incremento probable
en los rendimientos del siguiente cultivo, demostró ser una opción de alto
retorno para obtener rentabilidad dentro de la producción agropecuaria.
Bibliografía
-
Cordone, G., F.
Salvagiotti, J. Capurro, F. Martínez, J. Méndez y R. Pagani. 2003. Respuesta
de dos híbridos de distinto potencial de rendimiento según el manejo de
nutrientes en diversos ambientes productivos del Centro-Sur de Santa Fe. En:
Maíz. Para mejorar la producción. INTA EEA Oliveros. 23: 49-53.
-
Salvagiotti, F., H.
Pedrol, J. Castellarín, G. Cordone, J. Capurro, J. Felizia, A. Gargicevich,
O. Gentili, F. Martínez, J. Méndez, G. Prieto y N. Trentino. 2004. Umbrales
de nitrógeno a la siembra para el diagnóstico de la fertilización
nitrogenada en maíz según el potencial de rendimiento. En: Maíz. Para
mejorar la producción. INTA EEA Oliveros. 26: 84-88.
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