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Elegir entre alimento o combustible: No tenemos
campo en la Tierra para ambos (Parte I)
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Dennis T Avery,
Hudson Institute
Conferencia de fertilizantes en América latina
Coral Gables, Florida, 8 de enero del 2008
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Durante los próximos 50 años, la sociedad y las ciencias
relacionadas con la producción agraria, tendrán que hacer frente al desafío
más grande de la historia:
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Primero, los productores del mundo deberán alimentar
una población máxima de quizás 8 mil millones, en su mayoría humanos y
también sus mascotas, sin tener en cuenta al resto de los habitantes
naturales de la tierra. Esto significaría que el duplicar las producciones
y el rendimiento por hectárea o acre de los cultivos de granos, para suplir
ese alimento y proteger el resto de los hábitad salvajes o tierras
naturales existentes.
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También, se espera que los productores liberen al mundo
de su "adicción por los combustibles fósiles", produciendo mil
millones de galones de biocombustibles. Esto es absolutamente un desafío,
cuando el etanol del maíz produce apenas el equivalente a 50 galones de
gasolina por acre por año y la demanda de gasolina por los Estados Unidos
supera los 135 mil millones galones por año. De esta manera, se podrían
destruir todos los sitios naturales restantes del planeta en un esfuerzo
vano por solucionar esta adicción a los combustibles.
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Por último, los productores aseguran que en forma
orgánica y eficiente solo conseguirán la mitad de los rendimientos por
superficie, que utilizando los sistemas de agricultura convencional. Esto es
debido a que la agricultura orgánica, prohibe el uso de 80 millones de
toneladas de "nitrógeno industrial" que utiliza cada año para
"alimentar" a la población mundial sin aumentar del 40 al 80% el
área cultivada.
Satisfacer todas estas demandas juntas es imposible, siendo
que el origen de estos dilemas surgen de la "Fe" por los éxitos de la
agricultura en los últimos años. En los años 60, la ciencia y la tecnología
superaron el desafío de alimentar a mil millones asiáticos muertos de hambre.
En el proceso se ahorró 16 millones de millas cuadradas de bosques, que iban a
ser arados para utilizar cultivos de bajo rinde; por esto el Dr. Norman Borlaug
ganó el Premio Nobel de la Paz. Sin embargo, hoy el mundo está en riesgo de
perder esos millones de millas cuadradas que fueron ahorradas por la revolución
verde, incluso pudiendo perder el ímpetu de la investigación agrícola que
hizo posible esa revolución verde.
El desafío para la humanidad y el planeta nunca había sido
tan alto. Los opositores de la Globalización "sustentable", quieren
depender cada vez más de las producciones locales.
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El mundo demandará el doble de alimentos dentro los
próximos 50 años. Esto pondrá ciertos premios a las ventajas comparativas
regionales en agricultura, como: la capacidad del Corn Belt para aumentar
las rendimientos por superficie; la eficiencia de la producción de caña de
azúcar en Brasil; los altos rendimientos de trigo en Francia; las llanuras
para el pastoreo de ganado. Una pequeña producción de alimentos será de
"productores locales" cercano a las ciudades, sencillamente porque
la tierra y el trabajo en los "suburbios" son demasiado costosos y
las ciudades son demasiado grandes.
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Las fuentes de energía para generar alimento alrededor
del globo, serán una buena inversión. Ya que las necesidades energéticas
por tonelada de alimento aumentarán, debido a que los transportes serán
más pequeños que la energía requerida para producir alimento en
circunstancias de bajo rendimiento. La clave para solucionar este problema,
podría venir de la energía atómica, que no produce ninguna emisión del
CO2.
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Desafortunadamente debido al temor del calentamiento
global, los gobiernos del mundo están delegando estas cantidades de
energía a los biocombustibles, provenientes del campo. Esto demostrará ser
una pérdida costosa de dos bienes escasos en el mundo, tierra y agua.
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Simultáneamente, los consumidores del primer mundo
están exigiendo que los productores del mundo obtengan cultivares con
rendimientos altos, ahorrado así unos 16 millones de millas cuadradas del
bosque. Pero demandando lo orgánico y "natural" en los sistemas
de producción, las bajas producciones de estos sistemas significarán en
última instancia, la falta de estrategia para satisfacer el hambre de la
gente o la destrucción de la mayoría de bosques restante del mundo por
conseguir mayores tierras para cultivar.
Alimentar al Mundo en forma Orgánica,
preservando la flora y fauna
La agricultura es en gran medida el mayor impacto de la
humanidad en el planeta y sus ecosistemas. El área cultivada alcanza quizás,
la mitad de la superficie de la tierra no cubierta con hielo o el desierto.
También más de dos tercios del agua de consumo humano, está siendo utilizada
en agricultura. Desafortunadamente, el mundo tiene objetivos simultáneos y
opuestos: a) preservar los sitios naturales y su hábitad ecológicos
históricos; b) la población está siendo más longeva, con vidas más sanas y
más prósperas; c) el primer mundo está experimentando una oposición hacia la
ciencia.
Una investigación reciente indica que no más de 17 por
ciento del área de la tierra ha escapado hasta ahora del impacto directo del
hombre. Podría existir una administración sustentable, para manejar el
ecosistema y el progreso de la población simultáneamente. Podría verse
entonces los útimos 45 años:
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Se utiliza un poco más de superficie, para proveer a
más de dos veces la población del mundo de 1950, con dietas de mayor
calidad.
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El fertilizante nitrogenado ha superado el cuello de
botella planteado hasta 1908, siendo que muchos de los problemas quedaron
sujetos a impedimentos triviales.
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La labranza conservacionista y el uso de herbicidas para
el control de las malezas, ha disminuido la erosión del suelo en millones
de hectáreas del planeta, duplicando la humedad del suelo para aumentar los
rendimientos.
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La transformación de los alimentos post cosecha, tales
como acondicionamiento aséptico, ha disminuido radicalmente las pérdidas
de los productos provenientes de las producciones agropecuarias del mundo.
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Los sistemas de alimentación confinada, protegen a los
consumidores del mundo contra nuevas mutaciones de las enfermedades del
ganado y aves de corral, que han surgido históricamente cuando la gente y
los animales convivían cerca. En este sentido, La Organización Mundial de
la Salud está impulsando en Asia, la prevención de nuevos brotes globales
de gripe en aves de corral, que podrían atacar millones de pájaros
(domésticos y salvajes) y a millones de personas.
La demanda de alimentos orgánicos fue estimulada por
subsidios en Europa, con la esperanza de que los campos orgánicos de bajo
rendimiento redujeran los excesivos costos que los sistemas de alto rendimiento
no poseen. A pesar que la publicidad generada respecto de lo orgánico, existe
cierto peligro en especial para el ambiente. Las producciones orgánicas
alcanzan apenas la mitad de los rendimientos generados en los sistemas de alto
rendimiento. Debido a que los sistemas orgánicos sufren más pérdidas por las
malezas, enfermedades y plagas, llegan entre el 15 a 40% más bajo que los
sistemas convencionales. Pero lo más grave sería el rechazo a utilizar
fertilizantes nitrogenados, siendo la única fuente el abono orgánico o abonos
verdes, que requieren tierra y generan pérdidas en el sistema.
Así, países como Dinamarca tendrán que utilizar toda su
superficie como para abastecer la demanda de abonos orgánicos por sus propios
productores. Mientras que los Estados Unidos necesitarían la producción de
abono orgánico para mil millones de ganado adicional, en quizás 5 acres de
forraje por cabeza.
Vaclav Smil estima que a partir del nitrógeno industrial
tomado del aire, se podría suplir el abono para fertilizar pasturas que
soporten entre 5 y 7 mil millones de cabezas de ganado adicional en todo el
mundo.
En julio de 2007, la universidad de Michigan anunció que el
"cultivar orgánico puede alimentar el mundo". Ya que las producciones
orgánicas eran casi tan eficientes como producciones convencionales en los
países desarrollados, y que las producciones orgánicas intensivas podrían
duplicar o triplicar los rendimientos utilizando como fertilizantes solamente
abonos verdes. Las Naciones Unidas creen esta falacia y la O.N.U se lanzó en
contra de la FAO, desmintiendo que los sistemas orgánicos pueden alimentar al
mundo de hoy con seis mil millones personas y nueve mil millones en el 2050 sin
el uso adecuado de fertilizantes químicos.
Pensar en estos aumentos de las producciones orgánicas es
falso, ya que existe un claro aumento en el uso de pecticidas en general,
herbicidas, organismos genéticamente modificados (ej: semillas) y fertilizantes
industriales. Es por ello que certificar producciones orgánicas, implicaría
repensar en legitimar sobre un significado más amplio que el utilizado hasta el
momento. Por otro lado, los investigadores del USDA han pasado diez años sin
poder crear un sistema de labranza mínima para los productores, y de esta
manera frenar la erosión.
Es por ello que la Universidad de Michigan cayó en un grave
error, al demandar producciones que son inviables y solo tienen fines
políticos. Siendo que el fertilizante industrial, sigue siendo la diferencia
fundamental entre los rendimientos de los sistemas orgánicos y convencionales.
Sin embargo, aún existen algunos que piensan en que el nitrógeno industrial
"envenena" los suelos, a pesar de que se ha sido utilizando por un
siglo sin problemas visibles. Desafortunadamente, el mundo tiene solamente cerca
de un cuarto del abono animal necesario como para proveer N para las cosechas
del mundo. Pero según Badgley y Perfecto, existen agroecosistemas templados y
tropicales que demuestran producciones de leguminosas crecidas entre los
períodos normales del cultivo, que podrían fijar el nitrógeno sintético
actualmente demandado a nivel mundial. Desafortunadamente, ése es un ejercicio
de papel y poco real las producciones mundiales.
Los Biocombustibles y el Medio Ambiente
A pesar de que no se hayan demostrado ninguna correlación
con las emisiones humanas de CO2, los movimientos Ecológicos han
difundido que la quema de combustibles fósiles "sobrecalientan el
planeta". El calentamiento global de la tierra desde 1850 es sólo apenas
0.7 grados, y el 70 por ciento de ese aumento de temperatura fue antes de 1940,
cuando las industrias y automóviles comenzaron seriamente a emitir el CO2.
La realidad es que el calentamiento neto desde 1940 es de apenas de apenas 0.2
ºC. Una opción, para disminuir las emisiones de gases de invernadero, sería
obtener la energía a través de fuentes nucleares en plantas atómicas, que los
ecologistas todavía rechazan.
La alternativa de los Biocombustibles, son una trampa
potencial para la agricultura, ya que la producción neta de etanol a partir del
maíz, apenas llegaría a 50 galones por acre por año, a lo que deberíamos
restarle los costos de producción necesarios que demandan energías (tractor,
cosechadora, fertilizantes, etc.). En Brasil, la caña de azúcar produce tres
veces más combustible que el maíz, ya que no necesita tantas labranzas o
fertilizantes, dejando gran parte del rastrojo en el lote. Así, el cultivo de
caña de azúcar en Brasil rinde 3.6 unidades de energía por cada unidad de
energía invertida en su producción, mientras que el etanol de maíz en Estados
Unidos sólo alcanza 1.25 unidades.
Utilizando estos biocombustibles de baja energía, el mundo
supone sustituir el 85 % de la energía actual, abasteciéndolo a medida que el
confort y el consumo generen para el 2052 una demanda cercana a unos 10 a 30
trillones de kilovatios/hora adicionales. Eso significaría en Brasil, pasar de
producir de los años 80 unos mil millones a centenares de miles millones de
galones de etanol a partir de la caña de azúcar, reemplazando billones de
acres de cultivos de sojas, aceite de palma, trigo y de cualquier otro tipo de
producción.
Entre todos los países, solamente Brasil posee la mayor
cantidad tierras con aptitudes para generar alimentos para la creciente demanda
mundial. Mientras que en Indonesia, el aceite de palma exportado a Europa como
Biodiesel, está costando la vida de miles de orangutanes que ya no cuentan con
ese alimento.
En Estados Unidos, enormes zonas del bosque en Ozarks y
superficies irrigadas en Flint Hills, Kansas serán aradas para la producción
de maíz. Muchas otras zonas con potencial y que hasta ahora habrían
sobrevivido a este cultivo, serán puestas en producción. Ejemplo de ello es la
Zona Muerta en el Delta del Mississippi, que puede convertirse en una zona de
importante producción, aumentando la degradación por la erosión y extracción
de nutrientes. Y todo esto ocurre, mientras los intereses de China, India, USA y
Australia han estado utilizando reservas mineras de carbón y existiendo grandes
reservas de gas y petróleo, bajo estos países y sus continentes.
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Los Estados Unidos aumentaron recientemente un 50% sus
reservas de crudo por huelgas hechas en el golfo de México. Un nuevo pozo
alcanzó un estrato nuevo y más profundo de roca, que proveerá una mayor
cantidad de crudo.
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En Brasil se acaba de descubrir, que en Tupí habría
5-8 mil millones barriles de crudo disponibles para la exportación, además
del etanol en base a caña de azúcar
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Debajo de las arenas de Athabasca, Canadá, existen 2.5
trillones de barriles de crudo pesado, que ahora empezaron a producir
utilizando el método de inyección por vapor.
Inicialmente los gobiernos y ecologistas, supusieron extraer
biocombustibles a partir de la celulosa o cualquier otro deshecho agrícola.
Pero la realidad indica que no se puede abastecer la demanda de energía con
esta fuente, debido a su costoso proceso de extracción y el precio incierto del
etanol producido a partir de esta fibra. Pensar en abastecer la demanda
energética con esta fuente, es semejante a la alternativa propuesta por los
paneles solares. Mientras tanto, el 24% de la cosecha de maíz en USA es
procesada para combustible de baja calidad, producido incluso con costos más
elevados que el actual precio record de la gasolina.
El precio de los granos en el mundo se ha duplicado,
esencialmente por la demanda de biocombustibles. Siendo que los Estados Unidos
están desplazando sus cultivos para aumentar su oferta hacia la producción de
maíz, generando un alza en el precio de la carne, leche y huevos. Y siendo que
las Naciones Unidas, ahora "carecen de financiamiento y deben ocuparse por
la emergencia global de combustibles". Por otra parte, es notable el
incremento de las exportaciones de soja y maíz en Brazil y Argentina.
Latinoamérica está siendo beneficiada por la enorme demanda de biocombustibles
por los USA, ganando la parte más lucrativa del mercado global de los granos y
dejando incertidumbre en los productores subsidiados por las políticas internas
del etanol, encaradas por USA.
En los próximos años Estados Unidos querrá abastecer el
mercado del etanol. Para lograr esto, deberá incrementar el cultivo de maíz
cada año en por lo menos 300 millones de acres. Esto demuestra que es imposible
abastecer el mercado del etanol sin ninguna otra fuente de materia prima. Si los
rendimientos de los cultivos continúan elevándose, la calidad de la tierras
donde se cultivan continuarán degradándose y la cantidad de fertilizante
lixiviado en la napas freáticas será mayor.
La Trampa de los Biocombustibles
Los Biocombustible son el resultado de una extraña
política de preservación ambiental, protección de bosques y fauna, y son una
potencial trampa para los productores y la industria de los fertilizantes.
En primer término, el panorama no podría ser peor para los
Estados Unidos, Europa y otros países adherentes a los biocombustibles, ya que
se ampliará la frontera agrícola y el uso fertilizantes. En los próximos
veinte años, se echará la culpa de la pérdida de especies y bosques a los
productores. Mientras que el fertilizante será mirado como el "malo de la
película" en el ecosistema global. Se observará el entusiasmo de lo
"orgánico" como aquella trampa que mató de hambre a billones de
personas e hizo retornar a los sistemas productivos convencionales.
El segundo lugar, de seguir con la demanda de etanol, el
mercado de los comodities se estrellaría. Debido a la oferta de productos fuera
de este mercado de menor costo que generan etanol y no necesitarían ser
transportado largas distancias. Ejemplo de estas fuentes serían cultivos
alternativos en grandes regiones marginales y virutas de madera provenientes de
especies de crecimiento rápido en regiones templadas. Mientras que el maíz es
un competidor poco eficaz del etanol, ya que requiere ciertas necesidades que se
encuentran en suelos no labrados y/o protegidos para evitar su erosión. Siendo
muy diferentes los costos de producción si es cultivado en USA o en la
Argentina.
Y por último, el panorama de los Biocombustibles es el
mejor para el mundo y para la humanidad, pero podría generarse un colapso
productivo. Este escenario que parece inverosímil, puede ser bastante real e ir
junto al temor del calentamiento global.
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