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El
Balance Físico Económico en las Rotaciones Agrícolas
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| Dr. Néstor A. Darwich
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Se presenta a continuación una evaluación global y por hectárea del impacto
de un creciente consumo de nutrientes por los cultivos agrícolas sin una
adecuada reposición de los mismos. El balance de nutrientes en el suelo es como
una cuenta bancaria, no podemos girar permanentemente en descubierto.
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La intensificación de
la agricultura en la mayoría de las áreas cultivables del país, con la gran
expansión del cultivo de soja y del doble cultivo trigo–soja, así como el
aumento de los rendimientos en los cultivos de maíz y girasol ,han acentuado el
empobrecimiento en nutrientes en los suelos, con la consiguiente pérdida de
materia orgánica del horizonte superficial. Si bien es cierto que la adopción
de la siembra directa por parte de muchos agricultores en los últimos quince
años ha atenuado los procesos de degradación física de los suelos, la falta
de complementación con un adecuado programa de fertilización adaptado a los
mayores rendimientos que se están obteniendo, ha producido un marcado descenso
en los niveles de disponibilidad de Nitrógeno, Fósforo y Azufre dentro de las
principales áreas cultivadas del país. A modo de ejemplo, podemos observar en
las tablas 1 y 2 la extracción de nutrientes producida por la siembra y
cosecha de los principales cultivos anuales y la reposición de los mismos por
fertilización en algunos casos evaluados.
Tabla 1: Extracción
y reposición de Nutrientes para diferentes rendimientos
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Cultivo |
Rinde
(kg/ha) |
Extrac.N
(kg/ha) |
Fert
N kg/ha. |
Extrac.P
kg/ha |
Fert.P
kg/ha |
Extrac.S
kg/ha |
Fert
S kg/ha |
|
Soja |
3.500 |
210 |
0 |
24 |
12,0 |
16,5 |
8,0 |
|
Maíz |
8.000 |
120 |
70 |
24 |
18,0 |
14,5 |
0 |
|
Trigo |
4.000 |
80 |
55 |
15 |
14,0 |
4,4 |
3,0 |
|
Girasol |
2.500 |
68 |
30 |
10 |
8,0 |
4,75 |
0 |
|
Alfalfa |
10.000 |
250 |
0 |
25 |
16,0 |
35,0 |
0 |
Tabla 2 : Balance (Extracción por cosecha, menos Reposición por
fertilización)
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Cultivo |
Rinde
(kg/ha) |
N
(kg/ha) |
P
(kg/ha) |
S
(kg/ha) |
|
Soja |
3.500 |
-105 |
-11,60 |
-8,5 |
|
Maíz |
8.000 |
-50 |
-6,00 |
-14,5 |
|
Trigo |
4.000 |
-25 |
-1,00 |
-1,4 |
|
Girasol |
2.500 |
-38 |
-2,00 |
-4,75 |
|
Alfalfa |
10.000 |
-75 |
-9,00 |
-35,0 |
En la tabla 3
podemos observar claramente que en la totalidad de los casos evaluados no se
alcanza a reponer via fertilización la extracción de nutrientes producida por
las cosechas. Estos desbalances indican claramente que la mineralización de la
materia orgánica del suelo continua siendo la principal fuente de aporte de
nutrientes para los cultivos. Recordemos que una disminución del 1% en el
contenido de Materia orgánica del horizonte superficial 0-20 cm ,representa una
pérdida de 1.100 kg de Nitrógeno por hectárea,110 kg de Fósforo y 90 kg de
Azufre.
Tabla 3: Balance
de nutrientes para la Región Pampeana Argentina ciclo agrícola 2002-03
| Cultivo |
Area
sembrada ha x 1000 |
Rendimiento
kg/ha |
Producción
tn. x 1000 |
Extracción
de nutrientes
Miles de toneladas
N P K S |
|
Trigo |
6.300 |
2.035 |
12.300 |
246 |
46 |
40 |
14 |
|
Soja |
12.670 |
2.760 |
35.000 |
630* |
236 |
682 |
165 |
|
Maíz |
3.080 |
6.520 |
15.000 |
225 |
45 |
60 |
27 |
|
Girasol |
2.360 |
1.610 |
3.800 |
105 |
15 |
27 |
8 |
|
Sorgo gr. |
590 |
4.720 |
2.800 |
44 |
8 |
11 |
6 |
|
Total |
25.000 |
|
68.900 |
1.250 |
350 |
820 |
220 |
Numerosos estudios
realizados en los suelos de la región pampeana (Hepper et al 1996, Darwich
1997, García 2001,Vázquez 2002 y Studdert y Echeverría 2002) han demostrado
pérdidas importantes de P y de las fracciones orgánicas labiles. El proceso de
extracción de nutrientes de los suelos junto con la pérdida de materia
orgánica, se ha incrementado con la expansión de la soja, debido a los altos
requerimientos de nutrientes, baja cantidad de residuos y a la escasa
fertilización que recibe esta leguminosa (Berardo 2003). Estimaciones recientes
sobre el consumo de nutrientes y fertilizantes por los cultivos (García 2002)
han confirmado que los balances (extracción por cosecha de granos o forrajes
vs. reposición por fertilización) continúan siendo negativos, tal como fuera
publicado 14 años atrás (Darwich 1989). Frente a esta situación resulta
imprescindible producir cambios fundamentalmente en la programación y manejo de
la fertilización insertándola eficientemente en la rotación y adecuando las
dosis a los niveles de extracción, producidos por las cosechas. Si no
fertilizamos la soja por que es un cultivo que no siempre responde a la
fertilización, fertilicemos el maíz que la precede, con dosis generosas
pensando que la soja hará un uso eficaz de los nutrientes residuales dejados
por el maíz. Lo mismo ocurre con el trigo-soja de segunda, cuando realicemos
los cálculos de fertilización para el trigo, pensemos que ha sido ampliamente
probado que la soja se nutre más eficazmente de los nutrientes residuales
dejados por las aplicaciones al trigo que de la fertilización directa.
Es frecuente escuchar o
ver cifras sobre el "boom" exportador de la soja, por ejemplo una
cosecha como la actual que arrojó 35 millones de toneladas provocó un
movimiento productivo cercano a los 5.250 millones de dólares sin contar el
valor agregado por la transformación en aceite. Si consideramos que para la
cosecha pasada el margen bruto del cultivo en promedio fue de 100-150 U$S /ha,
podemos decir que algunos propietarios de la tierra recuperaron sea por renta
(arrendamiento), por porcentaje o por haber realizado el cultivo, entre 100 y
150 US$/ha, ahora bien si observamos los datos de la tabla 4 vemos que
los suelos donde se cultivó la soja, perdieron 630.000 tn de Nitrógeno 236.000
tn, de Fósforo 682.000 tn, de Potasio y 165.000 tn de Azufre, si le ponemos
precio a estos nutrientes en función del costo de los fertilizantes. Los suelos
de la Región Pampeana y por ende sus propietarios perdieron, 1.130 Millones de
dólares del capital tierra, dado que este seria el costo de reponer los
nutrientes extraídos por los 35 millones de toneladas de soja recolectados en
la última cosecha, en los 12,6 millones de hectáreas cultivadas.
Este desbalance que por
hectárea sembrada puede estimarse en 50 kg de Nitrógeno, 19 kg de Fósforo, 54
kg de potasio y 13 kg de Azufre equivale a un monto cercano a 90 U$S/ha, que, si
hacemos bien los números deberían restarse de los resultados logrados por la
soja, ya sea en siembras realizadas en campos propios o arrendados.
No es ninguna novedad
que durante muchos años hicimos minería en nuestros suelos, pero por suerte
existen hoy productores que han comprendido la gravedad del proceso y están
tratando de frenarlo o revertirlo. Para aquellos que lo están intentando mis
felicitaciones, para los que no saben por donde empezar, les puedo decir que los
análisis de la capa superficial del suelo, son una herramienta útil, pero que
la comprensión global y acabada de cómo funciona el sistema: Clima – Suelo
– Cultivo, es la única manera de asegurar la Sustentabilidad y Rentabilidad
del sistema productivo en el largo plazo. Para aquellos productores que
arriendan sus campos deberían pensar en introducir cláusulas en los contratos
de arrendamiento que aseguren un cierto manejo sustentable por parte de los
arrendatarios, por ejemplo las dosis de fertilizantes a emplear, deberían tener
un peso importante en el valor del arrendamiento, dado que los propietarios, no
siempre podrán devolver a su suelo los nutrientes extraídos durante los años
de arrendamiento con la renta percibida.
Tabla 4: Extracción
vs. Reposición en la Región Pampeana Argentina ciclo 2002-2003
| Nutriente |
Extracción
Anual |
Reposición
Anual |
Balance
Anual |
|
|
---------------- miles de
toneladas --------------- |
|
Nitrógeno |
1250 |
350 |
-
900 |
|
Fósforo |
350 |
130 |
-
220 |
|
Potasio |
820 |
10 |
-
810 |
|
Azufre |
220 |
30 |
-
190 |
|
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