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Efectos de Aplicaciones Foliares de Urea o Nutriphite
en el Florecimiento y Producción de Naranjas de Valencia
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L. Gene Albrigo
Universidad de Florida
Centro de educación e investigación del Citrus
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Resumen: Las producciones de
Naranja de Valencia se han relacionado con el número de flores logradas en
primavera, siendo el número de los brotes inducidos, determinado por factores
climáticos de stress como el frío y la sequía. Los vapores foliares de urea
en invierno, se han difundido por incrementar el número de brotes florales,
flores por inflorescencia y del rendimiento en las condiciones de producción de
California. Pulverizaciones de urea (28-31 kilogramos N/ha) o de Nutriphite (6.1
I/ha 0-28-26 de producto) fueron aplicados en árboles maduros de naranjos de
Valencia, en dos localidades del sur Florida entre 1994-95. La urea o Nutriphite
aplicado entre el 25 de diciembre y 11 de enero aumentó el número de flores.
Con el tratamiento anual continuo por 4 años de Nutriphite, se incrementó la
producción si estaba aplicado durante el invierno o en momentos antes de plena
floración. Los vapores de la urea de invierno en los mismos sistemas por 4
años consecutivos, aumentaron perceptiblemente las producciones. Los sólidos
solubles del jugo de naranja por ha fueron mayores en ambos tratamientos cuando
estaban comparados con el testigo. Se discutirán los posibles mecanismos para
estas respuestas en la producción.
Palabras claves: Ácido fosfórico, inducción
floral, fijación de fruta, sólidos solubles.
Los rendimientos en Naranjos cv. Valencia pueden estar
directamente relacionados con el total de botones florales producidos, aunque la
mayoría de las flores no se fijen, siendo que el rendimiento esté determinado
al finalizar la cosecha (Moss, 1971). Factores climáticos de stress, como frío
y la sequía (Davies y Albrigo, 1994: Davenport, 1990) son inductores naturales
de floración en cítricos. Las pulverizaciones foliares de urea se han
demostrado como estimuladores para aumentar el número de brotes florales, de
flores por inflorescencia y del rendimiento en las condiciones de invierno en
California (Lovatt et el al., 1988; Ali y Lovatt, 1992). Aún no está claro si
el estrés producido en el corto plazo, debido a la concentración de amonio o
urea genera la fitotoxicidad (Krogmeier et al., 1989) en los brotes o las hojas,
o es debido a factores de demanda nutricional. (Lovatt et el al., 1988). La
competencia por carbohidratos puede también limitar la formación de brotes
florales (Moss 1971; Ruiz y Guardiola 1994: Spiegal-Rov y Goldschnidt, 1996).
Después del comienzo de la diferenciación floral en los brotes, los árboles
no pueden traslocar los suficientes nutrientes (N, P, K) para cubrir las
necesidades de 50.000 hasta 100.000 flores/árbol (Erickson y Brannaman, 1960).
La nutrición podía influenciar el número de flores y de la fruta final.
Trabajos en España han demostrado un agotamiento de N, P y K en las hojas más
viejas durante floración y durante la fijación de la fruta, un mayor aumento
de nutrientes en hojas nuevas y frutos (Sanz et al..1987: Ruiz y Guardiola,
1994). No se sabe si la competencia por nutrientes ocurre antes de floración,
durante el período de la diferenciación o durante la expansión de brote
florales.
Formas comerciales de N (Lea-Cox y Syvertsen, 1995) y K
(Albrigo, datos inéditos) son fácilmente absorbidos por las hojas y pueden
estar disponibles para aumentar los niveles nutricionales de hojas y frutos poco
después de la pulverización. Se han divulgado sobre las fuentes fosforadas
más convenientes para obtener cosechas con mayor contenido de aceite (Barel y
Black, 1979), aunque no se ha determinado específicamente para cítricos. El
ácido fosfórico (H2(HPO3)) absorbido por las plantas
(Smillie et al., 1989), es altamente móvil (d'Arey-Lameta y Rompeix, 1991) y si
está protegido con KOH o KCO3 es una fuente de K. El HPO3-2
es fitotóxico (MacIntire et al., 1950; Forster et al., 1998; Lucas et
al., 1979) y después de la aplicación en el suelo, puede generar un menor
crecimiento vegetal durante el primer año (MacInlire et al., 1950) y luego se
convierte lentamente en PO4 (Adams y Conrad, 1953). El fosfito parece
interferir también con el metabolismo de PO4 (Griffith et el al.,
1990; Carswell et al., 1996). Mientras que el PO3 y sus derivados
(Aliette), en concentraciones elevadas, pueden ser fitotóxico en cítricos
(Albrigo y Grosser, 1996), actuar como un fungicida activo y alterar varias
fases del metabolismo de hongos o de la planta (Smillie et al., 1989;
Saindrenant et al, 1988).
El propósito de este trabajo, fue examinar si las flores y
la producción de Naranjas de Valencia en Florida puede aumentar por el uso
inductivo de las pulverizaciones de urea o el HPO4 protegido, durante
el período de inducción floral.
Materiales y Métodos
Los árboles fueron seleccionados en dos localidades en
zonas de suelos bajos de Florida. El testigo fue un cultivar de Naranjo de
Valencia de rendimiento medio. Siendo cuatro bloques de árboles en Immokalee
Florida, subdividido en tres grupos. Las parcelas fueron elegidas al azar y los
tratamientos recibieron pulverizaciones de urea, Nutriphite y un testigo o
control sin aplicar. En un segundo establecimiento en el sur del Lake Pacid, se
diagramaron seis bloques de árboles seleccionados en dos áreas separadas, para
dos repeticiones adicionales de los tres tratamientos. Los bloques de árboles
para cada repetición fueron seleccionados en base a la proximidad, uniformidad
del tamaño, rendimiento anterior, edad similar y cantidad de raíces. El
diseño consistió en un factorial de tres tratamientos en seis bloques durante
4 años. Los árboles recibieron el primer tratamiento a finales de diciembre
1993 o a principios de enero 1994, con 31 Kg/ha de N como urea o con 4,8 lts/ha
de 0-40-0 de ácido fosfórico con un buffer de KOH (solución con ph: 7). En el
segundo año se aplicó Nutriphite (6,1 lts/ha de 0-28-26) cuando estaba entre
5-10 % de floración. En el tercer y cuarto año, la sincronización de la
floración de Nutriphite fue continuada en los cuatro bloques (lmmokalee), pero
la sincronización de invierno fue reemplazada en los dos bloques del sitio de
Lake Pacid. A continuación se muestran los detalles en cada localidad, tamaño
de bloque y tratamientos.
La floración y fruta final fue contada en marcos de ¼ m2
desde el centro del árbol. Seis marcos fueron contados en tres pares, en lados
opuestos de los árboles, para el manejo de cada cuarto se dispusieron bandejas
espaciadas uniformemente (24 mediciones/ clasificados en árboles sanos medios).
Las mediciones fueron hechas dentro del marco, a dos tercios de altura del
tronco del árbol. Esta posición representa aproximadamente la distribución
media de la fruta en el árbol (Albrigoetal, 1975; Albrigo, datos inéditos). El
conteo por marco fue acumulado por bandeja y analizado estadísticamente
jerarquizado como cuatro muestras por diseño factorial, tres tratamientos, seis
bloques y todo durante 4 años. Se pesó el rendimiento total y los sólidos
solubles por hectárea fueron obtenidos para el diseño de Lake Placid. Para las
comparaciones apropiadas, todos los datos fueron analizados con ANOVAR, por un
paquete estadístico del SAS con regresión múltiple de Duncan. (SAS VMS,
Instituto SAS, Cary, NC 27511 USA). Los años individuales fueron observados en
dos maneras de para el ANOVA, con los datos jerarquizados para las mediciones de
los marcos.
Resultados y Discusión
En 1994-95 para la localidad de Immokalee, los tratamientos
con Urea y Nutriphite aumentaron significativamente el número de flores (Tabla
1). El rendimiento en cajas por hectárea, para Nutriphite fue mayor que el
control pero no fue significativamente superior al tratamiento con Urea. El
conteo de flores para los tratamientos fue superior para la segunda localidad
comparada con el control, pero no se obtuvieron diferencias significativas (no
se muestran).
Tabla 1. Total de flores y frutos (luego del raleo
natural, caída de frutos pequeños o post-drop) en 6 marcos (un conteo de
bandeja) y rendimiento en 40,9 kg cajas/ha en naranjos cv Valencia cerca de
Immolakee, Florida para 1994-95 luego de las aplicaciones foliares de invierno
con Urea y Nutriphite ( 4 repeticiones).
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Tratamiento |
Flores/
6 marcos |
Frutas/
6 marcos |
Rendimiento
Cajas/ha |
|
Control |
1438 a |
97 |
1146 a (464) |
|
Urea |
2092 b |
97 |
1225 ab (496) |
|
Nutriphite |
2345 b |
103 |
1334 b (540) |
Lovatt el al. (1988) reportaron que algunas inducciones
naturales se producen antes que se produzca el efecto de las aplicaciones
foliares con urea. Si la diferenciación de la mayoría de los brotes florales
comenzó antes de la pulverización, la urea solo podría beneficiar al
crecimiento del ovario a través de la nutrición de N, pudiendo fijar una fruta
más grande y de calidad para la cosecha (Albrigo, datos inéditos).
En 1994-95, el conteo de las repeticiones no dio un
incremento en la fruta final después del período de raleo natural de
Mayo-Junio (Tabla 1). En 1995-96, las dos localidades (seis repeticiones)
recibieron Nutriphite en floración y Urea aplicado aún cuando era invierno. El
conteo de flores y frutos no tuvo diferencias significativas en los tratamientos
para el segundo año (Tabla 2), como tampoco en el rendimiento final (Tabla 3).
Aunque en las respuestas no se encontraron diferencias significativas, es
importante ya se para Urea o Nutriphite el rendimiento en el segundo año no fue
inferior al control (Tabla 3). Sin embargo, los tratamientos tuvieron un
incremento en el rendimiento con respecto al año anterior, siendo más
significativo para Nutriphite.
Entre 1996-97 y 1997-98 la localidad de Immokalee, recibió
nuevamente el tratamiento con Nutriphite en floración, mientras que la otra
localidad recibió la aplicación del mismo tratamiento durante el invierno. No
se detectaron diferencias significativas para el número de flores o frutos
(Tabla 2). En los años evaluados existió un aumento significativo en ambos
tratamientos y mirando los años en forma individual para Nutriphite se muestra
significativamente mayor el conteo de flores o al menos de frutos.
Tabla 2. Conteo de flores y frutos luego del goteo
de Mayo-Junio (flores o frutas/6 marcos) para naranjos cv Valencia desde
1995-96 hasta 1997-98 en la localidad cercana al Sur de Florida después de la
pulverización con urea en el invierno o Nutriphite en el invierno o en
floración.
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Flores
/ Fruta contada por 6 marcos |
|
Tratamiento |
Control |
Urea |
Nutriphite |
|
95-96 Immolake |
1289/35 |
1195/37 |
1164/41 |
|
96-97 Immolake |
989/74 |
1103/37 |
1034/46 |
|
97-98 Immolake |
796/76 |
640/71 |
374/52 |
|
95-96 Lake Placid |
1114/16 |
1156/23 |
1048/27 |
|
96-97 Lake Placid |
965/37 |
1036/46 |
939/38 |
|
97-98 Lake Placid |
371/35 |
459/57 |
524/56 |
Aunque los tratamientos con Nutriphite no fueron aplicados
en el mismo momento para cada año, el total de los cuatro años para este y la
urea aplicada en invierno se mantuvo por encima del testigo o control (Tabla 3).
Ya que la sincronización para aplicar Nutriphite en una sola pulverización no
pareció crítica, ya sea en el invierno o primavera (no se muestran los
momentos). Los tratamientos con Urea y Nutriphite fueron significativamente
mayores al control en cada año, pero solo Nutriphite se tuvo en forma
individual para los años 1,3 y 4 con un comportamiento significativamente
mayor. Podrían verse ciertos efectos por las diferencias logradas por un menor
rendimiento de los años 2 y 4, pero los tratamientos resultaron igual o mayores
que el control para dichos años, indicando que los efectos de los mismos no
continuaran por 2 ciclos.
Tabla 3. Promedio rendimiento/año (40,9 Kg
Caja/ha) y promedio de rendimiento para los 4 años consecutivos para los
tratamientos en naranjos cv Valencia en el Sur de Florida en dos localidades
con seis repeticiones combinadas.
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Cajas/ha |
|
Tratamiento |
Año 1 |
Año 2 |
Año 3 |
Año 4 |
Promedio/años |
|
Control |
1193 (483)a |
892(361) |
1000(495)a |
823(333)a |
978(396)a |
|
Urea |
1289(522)ab |
921(373) |
1107(448)ab |
981(397)ab |
1074(435)b |
|
Nutriphite |
1442(584)b |
968(392) |
1158(469)b |
1030(417)b |
1150(466)b |
P ara los 4 años en las 2 repeticiones de la
localidad de Lake Placid, los tratamientos con Urea y Nutriphite incrementaron
significativamente la cantidad de sólidos solubles/ha (SS/ha) con respecto al
control (Tabla 4). Los dos tratamientos no tuvieron diferencias significativas
en SS/ha, aunque Nutriphite produjo levemente una mayor cantidad de cajas/ha en
cada año. Las pequeñas diferencias en los tratamientos indicarían que el
total de carbohidratos disponibles para los sólidos de la fruta hayan estado
cerca del máximo para ambos tratamientos con respecto al control. La cantidad
de sólidos solubles por caja fue similar entre tratamientos (no se muestra).
Sin embargo la cantidad de cajas y fruta fue incrementada por el número de
fruta y no por el tamaño de la misma, siendo que a mayor tamaño de fruta/caja
menor sería la cantidad de sólidos solubles por caja.
Tabla 4. Rendimiento (en libras) de sólidos cv
Valencia en árboles de naranjos tratados con urea a fines de invierno o
Nutriphite a fines de invierno o en floración en Lake Placid.
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Kg
de Sólidos Solubles/ha o libras de solidos/acre( ) |
|
Tratamiento |
Año 1 |
Año 2 |
Año 3 |
Año 4 |
Promedio/años |
|
Control |
4027(3591) |
3252(2900) |
3772(3364) |
2749(2451) |
3450(3077)a |
|
Urea |
4309(3843) |
3555(3170) |
3648(3253) |
3490(3112) |
3751(3345)b |
|
Nutriphite |
4196(3742) |
3641(3247) |
3670(3273) |
4102(3658) |
3902(3480)b |
Los tratamientos con Nutriphite muestran un claro incremento
en el número de cajas/ha para las aplicaciones de invierno o floración. El
primer año podría haberse dado un estrés por fitotoxicidad, influyendo sobre
el proceso de diferenciación de brotes (Davenport, 1990). En los años
siguientes, las aplicaciones en floración no produjeron esta respuesta en el
rendimiento. Una reciente publicación sobre el uso del fosfito como
fertilizante, dio un pequeño indicio que el PO3 puede ser convertido
rápidamente en PO4 y estar disponible en el metabolismo del fósforo
dentro de la planta (Richard, 1989), siendo este concepto aún no refutado. Por
otro lado, PO3 podría generar un numero de efectos alternos como:
fungicida específico de Phytophtora (Smilie et al. 1989), interferir en el
metabolismo del PO4 (Carswell et al. 1996), alteración en el
metabolismo de la planta (Saindrenan et al., 1988), inhibición temporal del
crecimiento vegetativo (MacIntire et al., 1950; Lucas et al., 1979; Forster et
al., 1990). Este último efecto podría ser a favor de la fruta en la
distribución y competencia de carbohidratos durante la primavera (Ruiz y
Guardiola, 1994) como también en los nutrientes (Sanz et al., 1996). El HPO3-2
podría acumularse en las raíces (d´Arey-Lameta y rompéis, 1991) y
reducir el crecimiento de las mismas. Más carbohidratos y menor cantidad de
ácido gibereleico que puede estar disponible y favorecer la fruta final
(Spiedgal-Roy y Goldschmidt, 1996). Todos estos mecanismos fueron estudiados a
partir del modo de acción del PO3. Apoyando esto se destacaría el
incremento resultado por este efecto de los tratamientos con respecto al
testigo, durante los 4 años del experimento.
Conclusiones
Se puede considerar en las repeticiones de los 4 años, el
incremento significativo en los tratamientos con respecto al control. Estos
tratamientos parecieran ser efectivos en cv Valencia para las condiciones de
suelo de Florida. De acuerdo con Lovatt et al. (1988) para un efectivo uso de
Urea en el invierno, las pulverizaciones deberían ser aplicadas después que
haya ocurrido alguna de las inducciones naturales pero antes del comienzo de la
diferenciación. Existe la posibilidad de considerar un potencial beneficio para
el incremento de la fruta en los tratamientos, pero no deben ser considerado con
efectos climáticos adversos.
El incremento en el rendimiento, por la respuesta de los
tratamientos es consistente, particularmente para el PO3, siendo los
resultados para flores y frutas después del primer año poco consistentes. Fue
notorio que el rendimiento estuviera compuesto por fruta de similar tamaño y
que luego se incrementara el número de cajas/ha debido al mayor número de
fruta por hectárea.
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