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Disponibilidad de Nitrógeno
y Rendimiento de Trigo en la Pampa Ondulada
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Roberto Alvarez 1, Haydée S.
Steinbach1, Susana Grigera1, Roberto García2
1.Laboratorio de Radioisótopos, Facultad de Agronomía,
Universidad de Buenos Aires. Av. San Martín 4453 (1417) Buenos Aires,
Argentina. E-mail: ralvarez@mail.agro.uba.ar.
2. EEA INTA, Pergamino
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Si bien existen numerosas metodologías de diagnóstico disponibles para evaluar
las necesidades de fertilización nitrogenada en el cultivo de trigo, muchas
veces las mismas resultan aún poco prácticas. Asimismo, la adopción de la
siembra directa ha modificado el ambiente de producción haciendo que muchos
modelos predictivos no sean válidos para las condiciones de actuales. En este
informe se presenta una metodología de diagnóstico sencilla para estimar las
necesidades de fertilización nitrogenada en el cultivo, aún bajo distintos
cultivos antecesores y distintos sistemas de labranza.
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Introducción
Los estudios realizados en la Pampa Ondulada
muestran que el rendimiento del cultivo de trigo está regulado
en gran medida por la disponibilidad de agua y nitrógeno. En la
mayor parte de los casos estos estudios se han realizado en
sistemas manejados bajo labranza con reja y vertedera o cincel.
Pero en los últimos años la siembra directa ha comenzado a
difundirse en esta región. Por ello se evaluó el efecto de la
disponibilidad de agua y nitrógeno sobre el rendimiento de
cultivos de trigo manejados bajo distintos sistemas de labranza y
con diferentes antecesores, para abarcar situaciones
representativas de las condiciones actuales de producción en la
Pampa Ondulada. Por otra parte se desarrolló un criterio que
permite determinar el requerimiento de fertilización nitrogenada
del cultivo y la evaluación económica de la práctica.
¿Cómo fue la metodología de trabajo?
Durante los años 1997, 98 y 99 se seleccionaron 56 lotes de
producción de trigo en los partidos de Pergamino y Chivilcoy,
norte de la Provincia de Buenos Aires, sobre Argiudoles Típicos.
Los lotes representaban una amplia gama de condiciones edáficas,
30 de ellos manejados bajo labranza con reja y vertedera, cincel
o disco y el resto bajo siembra directa. En 26 casos el antecesor
era soja y en 30 maíz. Las variedades de trigo fueron en todos
los casos de ciclo corto. Algunos lotes recibieron fertilización
a la siembra con fosfato diamónico o urea, otros fueron
fertilizados con urea pocos días luego de la siembra. En el
estado de 2-4 hojas del cultivo (mediados de agosto) se
determinó el nitrógeno disponible, (amonio + nitrato) de 0-60
cm de profundidad. En madurez fisiológica se cosechó
manualmente el trigo en microparcelas y se determinó el
rendimiento. El mismo se expresó como materia seca y no con un
contenido de 14% de humedad, para compensar las pérdidas que se
producen normalmente durante la cosecha mecánica que en nuestro
caso con la recolección manual no ocurrieron. La precipitación
fue registrada en los sitios experimentales.
Rendimiento, disponibilidad de agua y de
nitrógeno
El efecto de la disponibilidad de agua y de
nitrógeno sobre el rendimiento se analizó dividiendo la
población de lotes en función de los valores medianos de las
precipitaciones del período junio, julio y agosto. Esta mediana
fue de 74 mm para las situaciones consideradas. El rendimiento de
las dos sub-poblaciones obtenidas, con baja y alta
precipitación, se relacionó con el nitrógeno disponible al
estado de 2-4 hojas. En los lotes donde llovió menos de 74 mm no
se observó ninguna relación entre la disponibilidad de
nitrógeno en el suelo y el rendimiento del cultivo. Por el
contrario, cuando las precipitaciones fueron mayores a 74 mm el
rendimiento se asoció positivamente con la disponibilidad de
nitrógeno (Figura 1). El ajuste obtenido entre la disponibilidad
de nitrógeno y el rendimiento en la sub-población con alta
disponibilidad hídrica fue independiente del sistema de labranza
y antecesor.
Tomando una serie histórica de
precipitaciones de 30 años (1970-2000) para el período junio,
julio y agosto se determinó que en 2/3 de los años estas son
superiores a 74 mm. Por lo tanto en dos de cada tres años es
esperable que la relación entre el rendimiento y el nitrógeno
disponible sea similar a la presentada en la Figura 1 con más de
74 mm de precipitación.
Objetivo de nitrógeno y relación de precios
La función de ajuste obtenida representa la
situación media de una población de lotes con amplia
variabilidad de rendimientos, algunos superiores y otros
inferiores al indicado por la ecuación, lo cual implicaría al
utilizarla asumir un importante riesgo económico al momento de
decidir la fertilización. Se estableció entonces, con los
valores mínimos de esta población, una curva de respuesta
mínima del rendimiento a la disponibilidad de nitrógeno. La
misma permite estimar cuál será el incremento de rendimiento
mínimo esperable por unidad adicional de nitrógeno disponible
en el suelo, para condiciones con altas precipitaciones.
Utilizando la función de mínima se calculó
el incremento de rendimiento, en kilos de grano que se producen
por cada unidad de nitrógeno adicional en el suelo (eficiencia
marginal) y se graficó en función del nitrógeno del suelo
(Figura 2). A medida que la disponibilidad de nitrógeno del
suelo es mayor la eficiencia marginal disminuye. Esto implica que
cuanto mayor es el contenido de nitrógeno mineral del suelo
menor es el efecto del incremento de una unidad de nitrógeno.
Conociendo el precio del kilo de trigo y el costo del kilo de
nitrógeno del fertilizante más el del flete y la aplicación se
puede calcular la relación de precios y hacer una evaluación
económica para estimar hasta que nivel de nitrógeno es
económico llevar la disponibilidad en el suelo. Por ejemplo: si
el precio del trigo fuera 0,1 $/kg trigo y el costo del kg de
nitrógeno aplicado de 0,5 $/kg N se requerirá 5 kg de trigo
para pagar 1 kg de nitrógeno. Con una relación de precios de 5
la Figura 2 indica que el objetivo de disponibilidad de
nitrógeno en el suelo es de 170 kg/ha. Llevando el contenido de
nitrógeno del suelo a 170 kg N/ha se obtiene la máxima ganancia
económica para esa relación de precios. Sin embargo, la
tendencia asintótica de la función de eficiencia marginal
muestra que aumentos o disminuciones importantes del objetivo de
nitrógeno tienen poco efecto a partir de una disponibilidad de
140 kg N/ha en el suelo. De esto se desprende que llevando el
objetivo de nitrógeno a 140 kg/ha de 0-60 cm se obtiene un
beneficio económico casi máximo disminuyendo considerablemente
la dosis a aplicar. Esto no afecta significativamente el retorno
económico pero permite reducir el gasto financiero de la
fertilización. La dosis de nitrógeno a aplicar es la diferencia
entre el objetivo y el contenido en el suelo. Si por ejemplo el
contenido de nitrógeno del suelo fuera de 70 kg N/ha en el
estado de 2-4 hojas la dosis de nitrógeno sería 70 kg N/ha.
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Para la aplicación del
criterio de diagnóstico descripto son necesarios los
siguientes pasos:
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Registrar las precipitaciones de junio, julio y
agosto. Si estas son menores de 74 mm no se puede
predecir una respuesta a la fertilización.
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Si son mayores se debe hacer un muestreo de suelo
de 0-60 cm y determinar el contenido de
nitrógeno disponible.
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Determinar el N disponible a utilizar como
objetivo a partir de la figura 2. Se entra por la
relación de precios entre el fertilizante y el
grano (Eficiencia marginal)
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La dosis óptima es la diferencia entre el
objetivo de nitrógeno y el contenido del suelo.
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Ejemplos de aplicación
En la tabla 1 se muestran las cantidades de N
a aplicar vía fertilizantes según tres contenidos de N en el
suelo (0-60 cm) en el estado de 2-4 hojas del trigo para tres
relaciones de precios.
Conociendo la relación de precios ($ /kg de
N : $kg /de grano) se entra en la figura 2 en el eje de
Eficiencia Marginal. Mediante la intersección gráfica de la
curva se obtiene el N disponible que corresponde a esa relación
de precios. La cantidad de N a aplicar con el ferilizante es la
diferencia entre el N objetivo tomado de la curva y el N en el
suelo en el estado de2-4 hojas
Tabla 1: Estimación de las cantidades de N a
aplicar según distintas relaciones de precios y disponibilidades
de N en el suelo (kg/ha)
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Relación de
precios
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N Disponible (0-60 cm) en 2-4 hojas
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--------- Kg/ha ---------
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50
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100
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150
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4
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130
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80
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30
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5
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120
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70
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20
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6
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90
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40
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0 (sin fertilizar)
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Figura 1: Rendimiento del
trigo y disponibilidad de nitrógeno de 0-60 cm para las
sub-poblaciones de lotes con precipitación del período
junio, julio y agosto menor a 74 mm y mayor a 74 mm. La
línea corresponde a la función de ajuste de todos los
puntos donde : Rendimiento (t/ha)= 0,77 * X0,33
con R2 = 0,48.
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Figura 2: Relación entre
la eficiencia marginal (kg de grano por cada kg de N
adicional en el suelo) y el nitrógeno disponible de 0-60
cm, para precipitación del período junio, julio y
agosto mayor a 74 mm.
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