|
¿Cuánto
fósforo aplico?
|
|
|
|
Ing. Agr. MSc. César E.
Quintero,
Lic. Edaf. Graciela N. Boschetti.
Facultad de Ciencias Agropecuarias UNER. E-mail:cquinter@arnet.com.ar
|
|
Habitualmente
recomendamos realizar un análisis de suelo previo a la siembra, para estimar
los requerimientos de fertilizante. Los índices químicos de disponibilidad de
fósforo (como Bray) fueron elaborados procurando que se correlacionen
adecuadamente con el P absorbido por las plantas o con el rendimiento de las
mismas, pero no con el requerimiento de fertilizantes. Los índices químicos
son eficientes para evaluar la disponibilidad o la capacidad de suministro de P
para las plantas por parte del suelo en términos relativos, pero no la cantidad
que el suelo puede fijar o retener en formas no disponibles y por lo tanto
cuánto de lo aplicado queda para la planta. Por esto es que la dosis requerida
depende más del suelo y de su capacidad de retención de P que de la
disponibilidad medida por medio de un extractante.
En el caso
del fósforo, la mayoría de los laboratorios en la región pampeana, evalúan
su disponibilidad por el método de Bray. Este método ha sido calibrado para
los cultivos mas importantes de la región, permitiéndonos hacer una
interpretación válida de los resultados. Así es que en términos generales,
podemos decir que valores por debajo de 5 mg/kg son muy bajos, entre 5 y 10
bajos, entre 10 y 20 medios y por encima de 20 adecuados. Los ensayos realizados
nos permiten sostener que, para la mayoría de los cultivos, existe una alta
probabilidad de respuesta a la fertilización cuando la disponibilidad de P-Bray
es inferior a 10-15 ppm. Sin embargo no disponemos de herramientas apropiadas
para el cálculo de la dosis a aplicar en cada caso. Así es que hemos resuelto
esto aplicando dosis más altas de fertilizante en los suelos con menor
disponibilidad de P, lo cual parece lógico. Pero, no deberíamos tener en
cuenta el poder de retención o de fijación de fósforo que tienen los suelos?
Son todos iguales los suelos que tiene el mismo valor de P
(Bray) ?
La capacidad
buffer de P o poder amortiguador del suelo tiene un efecto directo sobre la
cantidad de fertilizante que pasará a formas no disponibles para las plantas.
En suelos de media a alta capacidad buffer, como los suelos rojos de Misiones o
norte Corrientes, un 70% del P aplicado puede pasar rápidamente a formas no
lábiles y poco disponibles para las plantas. Suelos franco limosos a franco
arcillosos tienen baja capacidad de retención de P quedando un 40 a 50 % del P
aplicado fácilmente disponible para las plantas, mientras que en los suelos de
texturas gruesas, solo un 30 a 40 % pasa a formas no lábiles. Esto puede ser
fácilmente interpretado a partir de la figura 1. Allí se puede observar que,
dependiendo del tipo de suelo, la cantidad de fertilizante que hay que aplicar
para alcanzar un determinado valor de P disponible, es diferente.
Figura 1. Relación entre la
dosis de fósforo aplicado y el fósforo disponible por el método de Bray.
La inversa de
la pendiente de las rectas expresa los kilos de fertilizante que se requieren
para lograr un incremento en el fósforo disponible de una unidad, valor que
podríamos denominar como Dosis Equivalente (De). Indica cuanto aumenta en ppm,
un suelo ante el agregado de un kg de P/ha . Esta pendiente o dosis equivalente,
esta estrechamente relacionada con las características del suelo que hacen a su
poder de fijación (contenido de arcillas, óxidos libres, etc) o medidas del
poder regulador (buffer, Figura 2). El Indice de Retención de P es una medida
sencilla de el Poder regulador de un suelo.
Figura 2. Relación entre el
poder regulador (Buffer) del suelo y la dosis equivalente, para conjunto de
suelos de la Argentina.
A mas disponibilidad, requerimientos menores
Se ha
demostrado que la respuesta del cultivo al agregado de fertilizante disminuye
cuando el P disponible aumenta. Es decir que a medida que aumenta la
disponibilidad de P en el suelo, la eficiencia de utilización del fertilizante
por las plantas disminuye. En una experiencia realizada en la UBA, se encontró
que alrededor del 50 % del P absorbido por plantas de soja, creciendo en un
suelo muy deficiente, provenía del fertilizante; mientras que las que crecieron
en suelos bien provistos, más del 80 % del P absorbido provino del suelo. Sin
embargo las cantidades absorbidas proveniente del fertilizante, en términos
absolutos, fueron en todos los casos similares. Esto pone en evidencia también
que los estimadores de la disponibilidad de P en el suelo son muy eficientes
para evaluar la capacidad de aprovisionamiento desde el suelo a las plantas pero
no nos dicen nada del aprovechamiento del P proveniente del fertilizante.
Se puede
decir finalmente que los métodos de Bray u Olsen resultan apropiados para
valorar la disponibilidad de P para las plantas, pero no son eficientes por sí
solos para orientarnos acerca de cuánto fertilizante aplicar. Son métodos de
gran versatilidad mostrando muy buenas relaciones con el rendimiento y el P
absorbido por las plantas para un conjunto de suelos y rendimientos muy
diferentes. Sin embargo para hacer recomendaciones de fertilización requieren
de alguna determinación o índice que evalúe el poder de retención de
fósforo o capacidad amortiguadora del suelo.
Conociendo el
Indice de Retención de Fósforo podemos estimar la dosis equivalente. Por lo
tanto, la dosis a aplicar de P en kg/ha, será igual a la diferencia entre el P
considerado como meta u óptimo (valore esperado) y el disponible a la siembra
(Valor actual) , multiplicada por los kg/ha requeridos para aumentar 1 ppm (ó
mg/kg) de P Bray (Dosis equivalente).
Dosis a
aplicar = (Valor esperado - Valor actual) x Dosis equivalente
Por ejemplo,
si el cultivo a implantar requiere de una disponibilidad de fósforo de 25 ppm
(alfalfa) para obtener un buen rendimiento, y analizando el suelo a la siembra,
obtenemos un valor de fósforo disponible de 10 ppm y un valor del índice de
retención de P de 150; podemos estimar la dosis equivalente (que es 3,2 kg
P/ha). Es decir que la cantidad de P requerida para que ese suelo llegue a 25
ppm es de (25-10) x 3,2 = 48 kg/ha, esto representa unos 240 kg/ha de fosfato
diamónico o superfosfato. Esta cantidad permite que toda la masa del suelo en
sus primeros 15 cm llegue a 25 ppm de disponibilidad y presupone una aplicación
al voleo incorporando el fertilizante. Si la aplicación es en bandas, en la
línea de siembra o al costado, la cantidad a aplicar se podría reducir a la
mitad en términos generales, debido a que se reduce el contacto del
fertilizante con el suelo, pero también hay que considera que el volumen de
suelo que aumenta su disponibilidad de P es menor que en el caso que se aplique
al voleo. Esto es especialmente recomendado cuando el nivel de fertilidad es
bajo y el poder de retención del suelo es medio a alto.
Este
procedimiento permite la estimación de la dosis a aplicar teniendo en cuenta la
disponibilidad del nutriente en el suelo junto con la naturaleza de los
sedimentos que lo constituyen. De esta manera es probable que realicemos
recomendaciones mas acertadas y que podamos responder mejor a la pregunta de
titulo ¿Cuanto fósforo aplico?.
|
|