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Características y Fertilización del Cultivo de Banano

articulos
María Mercedes Figueroa y Ana María Lupi
  
La devaluación del peso y los cambios en el rumbo económico en nuestro país, originaron una vuelta al consumo de productos nacionales. El caso de la banana, la fruta de mayor consumo per cápita, es paradigmático. Luego de plantar mas de 15 mil hectáreas hace unos años, la mayor competencia con el producto importado redujo el área a no más de 3 mil, para abastecer solo el consumo del norte del país. Actualmente la situación se ha revertido y si bien todavía la calidad de los importados es superior al producto nacional, la producción es mucho más competitiva, Los precios promedio reflejan la calidad del origen, mientras que por la banana nacional se obtiene alrededor de 0,40 $/kg, la importada se paga alrededor de 1 $/kg (Ecuador: 1,13; Brasil 0.91 ó Bolivia 0,84) en el Mercado Central de Buenos Aires. Esto obliga a los productores locales a esmerarse por conseguir una calidad similar, para lo cual la adopción de practicas, como la fertilización en tiempo y forma, tendientes a mejorar el cultivo son para tener en cuenta.

Las estadísticas mundiales referidas a la producción de frutas indican que el banano ocupa el segundo lugar en importancia, siendo la India el país de mayor producción con unas 16 millones de T/año. Es la fruta de mayor consumo per capita en Argentina y en EE.UU. El banano tiene un alto contenido de vitaminas (A, B6 y C) y minerales (Ca, P), pero es particularmente conocido por su altísimo contenido de potasio (K) (370 mg/100 g de pulpa) haciendo del consumo de esta fruta una forma muy agradable de satisfacer los requerimientos diarios de K en la dieta humana (2000 – 6000 mg K/día).

Existen mas de 500 variedades de banano pero el Caveandish es el que más se cultiva. El cultivo se realiza con éxito en diferentes ambientes, tanto semi-áridos como subtropicales. En Europa por ejemplo, se cultiva de este a oeste del Mediterráneo. En los trópicos el cultivo se ve más favorecido debido a los regímenes de temperatura óptimos, de alrededor de 24 ºC, y a la abundancia y distribución uniforme de las lluvias. En Argentina las zonas productoras están en el norte del país, mayoritariamente en las provincias de Salta, Formosa y Jujuy.

La obtención de altos rendimientos depende del mantenimiento del vigor de las plantas durante todo el desarrollo. Entre los factores que más influyen en el desarrollo del cultivo están la temperatura, nivel nutricional del suelo, humedad y duración del día. La producción de banana está directamente relacionada con el peso del racimo y con el número de plantas por unidad de área; e inversamente relacionada con la longitud del tiempo requerido para la formación de los frutos. El tamaño del racimo o cacho esta relacionado al número de manos, número de dedos o bananas por mano y por el tamaño de cada fruta.

El tamaño de las plantas y el peso de los racimos se ha relacionado al número y tamaño de las hojas funcionales. Las mayores producciones se producen cuando a la floración hay 10 a 12 hojas funcionales con un adecuado suministro de nitrógeno. El peso máximo de los racimos se alcanza antes del invierno donde los días son mas cortos.

 

Requerimiento de nutrientes minerales

Cuando en el suelo no existen limitantes nutricionales el rendimiento potencial del banano está estrechamente relacionado con la disponibilidad de agua y con la densidad de plantación. Un estudio de 7 años realizado en Hawai demostró que con el aporte de N y K en plantaciones densas con suelos irrigados y naturalmente bien provistos de Mg, Ca y P; los rendimientos alcanzan las 100 tn/ha/año .

Como en todos los cultivos se ha demostrado la importancia de la correcta nutrición durante el desarrollo de la planta, haciendo particular énfasis en el K, cuyos síntomas de deficiencias son más evidentes antes de la floración.).

Determinar el estado nutricional actual del lote mediante un análisis de suelos sirve como base de conocimiento de los nutrientes minerales presentes y su grado de disponibilidad para el cultivo. Para ello es recomendable realizar esta práctica antes de la implantación del cultivo y repetirlo todos los años. El análisis foliar es otra herramienta de suma utilidad para establecer el estado nutricional. A modo de referencia, en la Tabla 1 se indican los niveles críticos para algunos nutrientes en tejidos.

  

Tabla 1: Niveles críticos tentativos de algunos nutrientes en plantas completamente desarrolladas, para la variedad Caveandish Enano.

Nutriente

Lámina
(Hoja 3)

Nervadura central (hoja 3)

Pecíolo (Hoja 7)

N (%)

2.6

0.65

0.4

P (%)

0.2

0.08

0.07

K (%)

3.0

3

2.1

Ca (%)

0.5

0.5

0.5

Mg (%)

0.3

0.3

0.3

S (%)

0.23

-

0.36

Mn (ppm)

25

80

70

Fe (ppm)

80

50

30

Zn (ppm)

18

12

8

B (ppm)

11

10

8

Cu (ppm)

9

7

5

(Datos de Lahav y Turner, 1992, tomados y adaptados de Espinoza y Mite (2002))

Habitualmente los muestreos se realizan cuando las plantas están recién florecidas o próximas a hacerlo, tomando una muestra de la sección central de la hoja 3 (en orden descendente). Se puede tomar también como tejido de muestreo la sección central de la vena de la hoja 3 o el pecíolo de la hoja 7. La muestra del limbo debe ser una franja de 10 cm de ancho por 10 cm de largo a ambos lados de la nervadura central. El pecíolo o nervadura es una sección de 10 cm del centro de la hoja 3.. Para obtener una muestra representativa se recomienda recolectar entre 10 a 15 submuestras. La necesidad de contar con información confiable hace recomendable tomar muestras dos veces al año, en diferentes estaciones.

El contenido de nutrientes hasta la maduración total de las plantas es razonablemente constante y a modo de ejemplo la Tabla 2 se muestran los datos obtenidos por Waimanalo en plantaciones de Hawai.

 

Tabla 2: Contenidos de nutrientes en la planta y en el racimo de banano 

Nutrientes

Planta

Racimos

% fruto/total

  kg/ha/año   

N

265

132

49.8

P

36

18

50

K

760

357

46.9

S

16

4

25

Ca

109

12

11

Mg

189

28

14.8

  

No quedan dudas sobre las grandes cantidades de nutrientes que este cultivo acumula en la biomasa. La secuencia K > N > Mg > Ca > P > S indica que del total de la planta, el 74 % solo incluyen el K y el N. Resulta más notorio aún lo ocurrido en los racimos. Respecto de la cantidad total contenida allí, el K y el N comprenden mas del 80 % de los nutrientes exportados. Para cada uno de ellos se estima que solamente las pérdidas por remoción pueden ser de 400 kg de K/ha/año y 125 Kg de N/ha/año para una producción de 70 toneladas de fruta.

  

Dosis usuales de fertilización

El estado nutricional en los estadios tempranos de desarrollo, especialmente de K, es muy importante ya que determinará el rendimiento de los frutos. La alta tasa de remoción del K en la fruta del banano requiere de un buen suplemento aun cuando el suelo tenga niveles que podrían considerarse altos.

Estudios realizados en 19 países productores de banana permitieron conocer que las dosis de fertilizantes recomendadas alcanzarían a 211 kg N/ha/año, 35 kg P/ha/año y 323 kg K/ha/año. Se sugiere que para lograr máximos rendimientos, se deberían duplicar estas dosis.

El estado nutricional en los estadios tempranos de desarrollo, especialmente de K, es muy importante ya que determinará el rendimiento de los frutos. La alta tasa de remoción del K en la fruta del banano requiere de un buen suplemento aun cuando el suelo tenga niveles que podrían considerarse altos. Esta alta demanda de K va asociada a variaciones de sitio con respuestas y recomendaciones variables y especificas. Así, se recomiendan desde un mínimo de 500 kg/ha de K2O cuando el nivel de este nutriente en el suelo es de alrededor de 0.5 meq/100 g o bien, como los resultados de los trabajos realizados en Costa Rica donde la mejor respuesta económica se consigue con dosis que varían entre 600 y 675 kg de K2O/ha/año, aun en suelos con relativo alto contenido de K.

Para el caso del N, en la producción de banano alrededor del mundo se utilizan dosis entre 100 y 600 kg N/ha/año, dependiendo de las condiciones de suelo y las condiciones climáticas de cada zona. En la mayoría de las zonas bananeras de América Latina se utilizan dosis de alrededor de 300 kg N/ha/año. En la tabla 3 se sugieren las dosis para distintas categorías de análisis de suelos. Para la interpretación de los valores de cationes se recomienda combinar los factores cantidad e intensidad, es decir los datos en unidades de carga catiónica (1 meq/100 g = 1 cmolc/kg) y % de saturación respecto del total.

  

Tabla 3. Dosis de fertilización de banana sobre la base de recomendación de análisis de suelos. (Adaptada de López y Espinosa, 2000).

 

Nivel de la disponibilidad en el suelo

Nutriente

Bajo Medio Alto

Nitrógeno

Variable según productividad

Kg N/ha/año

 

350 a 400

 

Fósforo (ppm)

< 10 10 a 20 > 20

Kg P2O5/ha/año

100 50 0

Potasio (cmolc/ kg)

< 0.2 0.2 a 0.5 > 0.5

% de Saturación con K

< 5 5 a 10 > 10

Kg K2O/ha/año

700 600 500

Magnesio ( cmolc/kg)

< 1 1 a 3 > 3

% de Saturación con Mg

< 10 10 a 20 > 20

Kg MgO/ha/año

200 100 0

Calcio (cmolc/kg)

< 3 3 a 6 > 6

% de Saturación con Ca

< 50 50 a 70 > 70

Kg CaO/ha/año

1200 600 0

  

  

Práctica de la fertilización

Se ha demostrado que la planta de banano aprovecha los nutrientes presentes en el suelo desde poco después del transplante entre 2 y 3 meses, hasta el inicio de la floración. Luego de la diferenciación floral, la planta sostiene su crecimiento y llena el racimo con los nutrientes almacenados. Por esta razón, en el manejo de fertilizantes se recomienda aplicar nutrientes hasta un poco antes de la floración, para luego concentrar los esfuerzos en el brote sucesión, comúnmente llamado "hija".

No se debería fertilizar el tallo una vez que ya ha emitido la floración, ya que en adelante el proceso de fructificación se alimentará con los nutrientes almacenados en la planta. En cambio, deben fertilizarse las hijas, en el área de forma de una medialuna hacia delante1, de un m de diámetro aproximadamente, que es donde se concentran la mayor densidad de raíces efectivas.

(1) Se dice que el banano "camina", es decir las hijas van apareciendo en una dirección determinada.

  

No hay restricciones en cuanto a los tipos de fertilizantes apropiados. Primando para su elección, criterios de costos por unidad de nutriente, y el balance apropiado en un programa que incluya a todos ellos, en particular los principales, N, K, P, S y Mg. Para ello, el uso de mezclas físicas y en particular adaptadas a cada sitio son las recomendadas. Ejemplos de formulas comunes en áreas bananeras son 14-2-25-26-7 o 14-4-29-11-6 (corresponden a N-P2O5-K2O, S y Mg). Los porcentajes de nutrientes de la fórmula pueden ajustarse de acuerdo a la recomendación de análisis de suelo / planta que permite algún grado de manejo de nutrientes por sitio específico.

La dosis total recomendada, puede dividirse durante el año y repartirse en varias aplicaciones para evitar el quemado de las raíces y pérdidas de nutrientes por volatilización (N) y lixiviación (N y K). Si el suelo tiene baja capacidad de retención de nutrientes (Baja Capacidad de intercambio catiónico, texturas gruesas, bajo porcentaje de materia orgánica), se recomiendan varias aplicaciones. Lo normal es entre 4 y 8 aplicaciones al año; pero depende del clima, tipo de suelo y disponibilidad de mano de obra. La ventaja de la división de la dosis, es la mayor eficiencia de uso y por consecuencia, mayor rentabilidad..

El N y el K pueden aplicarse simultáneamente con el turno de riego, evitando así posibles pérdidas por volatilización. La eficiencia de esta práctica puede alcanzar al 100 % hasta el 65 % para el K y del N aplicado, respectivamente.

  

Nuevas tecnologías: Plantaciones en alta densidad

La plantación en altas densidades constituye actualmente un nuevo concepto en la producción del banano. Si bien con esta nueva alternativa se sabe que el peso de los racimos disminuye al aumentar la densidad de las plantas, se ha demostrado que este efecto se compensa con la presencia de un mayor número de racimos por área (Tabla 3).

 

Tabla 3: Efecto de la siembra del banano en altas densidades, sobre el crecimiento y el rendimiento. (Belnacazar 2002).

  

Factores de crecimiento

Factores de rinde

Densidad

pl/ha

Altura

Circunf. Pseudo tallo

Duración del ciclo

Peso de racimos

Rend.

Plantas cosechadas

  

 

m

Cm

meses

Kg

T/ha

%

1

1666

3.5

49

15.5

15

23.1

92.6

2

3332

4.2

50

18

14.3

40.5

85

3

5000

4.3

51

20

13.3

51.9

78

  

El aspecto más relevantes ante este nuevo planteo de manejo constituye el cambio radical que significa pasar de un cultivo perenne a uno anual dado que se elimina la plantación una vez cosechados los racimos y se siembran nuevos cormos. Se ha demostrado que los rendimientos son considerablemente mas altos (125 a 224 %) y compensan los 3 a 5 meses extras que el agricultor tiene que esperar cuando usa densidades de siembra de 3300 a 5000 plantas por hectárea comparada con densidades normales de 1600 plantas por hectárea.

  

Referencias

  • Fox, R. L. 1989. Banana. Pag 337-354. En Detecting Mineral Nutrient Deficiencies in Tropical and Temperate Crops. D.L. Plucknett y H.B. Sprague (Ed.). Westview Press. Colorado. 

  • López A., Espinosa J. 2000. Manual on the nutrition and fertilization of banana. Potash & Phosphate Institute & Corporación Bananera Nacional. Costa Rica.

  

 


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