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Introducción
En las últimas décadas la agricultura argentina sufrió un
proceso de transformación pasando de sistemas productivos basados en planteos
mixtos a una agricultura intensiva. Ello trajo aparejado el reemplazo de
cultivos tradicionales tales como el maíz por otros de mayor atractivo
económico como la soja que además posibilitaba su combinación con el ciclo
del trigo de tal forma de obtener dos cosechas en un año (Casas, 2000,
Díaz-Zorita y col, 2003). Esto produjo una elevada tasa de extracción de
nutrientes que no fue repuesta en igual magnitud, generando procesos de
degradación y agotamiento que pone en peligro la sustentabilidad de los
sistemas productivos Casas, 2000. Martínez, 2002)
Asimismo, el proceso de acidificación de los suelos en la
Región Pampeana se está generalizando en función de la intensificación de la
agricultura con germoplasma de alto potencial de rendimiento y el uso de
fertilizantes nitrogenados de reacción ácida.
La finalidad del presente trabajo es presentar una
evaluación areal de la exportación de nutrientes de los principales cultivos,
el balance con la reposición por fertilización y la susceptibilidad al
empobrecimiento de nutrientes en los suelos.
Materiales y Métodos
Se generó un sistema de información geográfica para el
manejo de los datos de atributos y cartográficos.
En base a una búsqueda bibliográfica de trabajos referidos
a la extracción de nutrientes en granos, se calcularon las cantidades promedio
de nutrientes exportados por los cultivos. Para ello se utilizó información de
la campaña agrícola 2001/2002 suministrada por el Sistema Integrado de
Información Agropecuaria, Estimaciones Agrícolas de la Secretaria de
Agricultura Ganadería, Pesca y Alimentación.
Con los datos correspondientes a la producción de soja,
trigo, maíz, girasol y sorgo por partido, se calculó la exportación total de
nutrientes en los granos por departamento y referidos a la superficie sembrada.
Para evaluar la susceptibilidad a la degradación por
pérdida de nutrientes se utilizó un índice relativo que se elaboró a partir
de la magnitud de la extracción del elemento por hectárea sembrada y una
estimación de la disponibilidad del elemento en los suelos. De manera que la
susceptibilidad al empobrecimiento será mayor en las áreas de mayor
extracción y menor disponibilidad.
Para estimar el contenido del elemento en los suelos se
utilizaron mapas de disponibilidad, de acidez y características simples de los
suelos más representativos que afectan a la fertilidad, utilizándose el mapa
de suelos E 1:500.000 de la República Argentina (INTA, 1990), e integrando toda
la información en mapas que se superpusieron con los de extracción de
nutrientes.
Para el elemento fósforo se utilizaron mapas de
disponibilidad de fósforo y fósforo total (Darwich, 1983, Morrás, 1993)
asignando el índice menor a los lugares de mayor disponibilidad. Este índice
se multiplica por el valor de exportación de P por hectárea dando por
resultado un número que indicará mayor susceptibilidad en el valor más alto.
Según Díaz-Zorita (2000), Ratto y Diggs (1990), Diggs
(1997) y Colacelli (1997), los suelos que tienen textura más gruesa y son bien
drenados son los que presentan menores contenidos de Boro. Por lo que se
utilizó el contenido de arena de los suelos para evaluar la susceptibilidad al
empobrecimiento de Boro.
Para evaluar la susceptibilidad a la degradación del azufre
se utilizó un índice relacionado al contenido de materia orgánica de los
suelos, por ser el contenido de materia orgánica el parámetro de los suelos
más estrechamente relacionado al contenido de azufre de los suelos (
Diaz-Zorita, 2000, AAPRESID, 2000; Salvagiotti y col, 2002; Cordone y Martínez,
2000; Galantini y col., 2002 y 2003) Para la susceptibilidad a la acidez se
utilizó un mapa de acidez de los suelos de la República Argentina, adjudicando
un índice a cada región y se relacionó con la extracción de calcio por los
cultivos.(Agromail, 2003b; Colacelli, 1997; González y Gambaudo, 2003).
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