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Algodón.
Manejo de la Cobertura, el Nitrógeno y las Labranzas
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Dr. Robert Hutchinson - Director Est.Exp
Northeast. Louisiana
Dr. Donald J. Boquet
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Con motivo de las Expodinámica de la
FERICHACO en la ciudad de Pcia. Roque Sáenz Peña, el pasado 10 de septiembre,
el Dr. Robert Hutchinson, especialmente invitado por el proyecto FERITILIZAR,
disertó ante un auditorio calificado de productores y técnicos sobre la base
de muchos años de experiencias personales en investigación sobre productividad
de algodón. La región productora de algodón en Louisiana, tiene algunas
similaridades con la región productora chaqueña de algodón en Argentina,
particularmente la mas semiárida. En estos ambientes es particularmente útil
considerar la economía del agua en los estadios iniciales, ya que es
condicionante de una buena emergencia. Por otra parte las cobertura con residuos
de cosecha o mas bien el uso de cultivos de cobertura tiene especial importancia
en el Norte Argentino donde el "sand burn", o los daños producidos
por los fuertes vientos cálidos de la primavera, que arrastran partículas de
arena destruyen los cotiledones o talluelos de las plántulas en emergencia,
reduciendo severamente la población del cultivo. El efecto benéfico de la
cobertura sobre el terreno es muy apreciado para mantener la población de
plantas deseada.
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El propósito de un
sistema de labranzas es principalmente destruir las malezas, hacer mas suelto el
suelo para facilitar la siembra y mejorar la emergencia de las plántulas, así
como mejorar la aireación y la infiltración Entre los propósitos secundarios
se mencionan la destrucción de los residuos de cultivo para mejorar la
operación de sembradoras y cultivadores, eventualmente en algunos casos control
de enfermedades e insectos (en particular, para el caso de Argentina, es
obligatoria por ley la destrucción del rastrojo para cortar el ciclo de la
lagarta rosada) así como quebrar los pisos densos debidos al trafico de
maquinaria sobre el suelo. La siembra directa como innovador sistema que no
disturba el suelo puede significar un avance importante para la economía del
agua del sistema.
El ambiente edáfico
bajo SD es vastamente diferente de aquel bajo labranza convencional. Por otra
parte, la presencia de residuos densos de un cultivo antecesor sobre el suelo,
si bien beneficioso para el mantenimiento de la humedad y para evitar la
abrasión de las plántulas por las partículas de arena arrastradas por los
vientos de primavera, pueden influir sobre la acción de las máquinas
sembradoras, y afectar la emergencia de las plántulas; en todo caso requerir un
manejo especifico de herbicidas para el control del rastrojo. Finalmente, los
diferentes tratamientos de labranzas y cultivos de cobertura sobre el
rendimiento del algodón también influyen sobre los requerimientos de
fertilización nitrogenada.
En un experimento de
diez años, se evaluó como cultivo de cobertura previa: a) Vegetación nativa,
b) Trébol encarnado, c) Vicia villosa y d) Trigo, que se combinaron con 1) un
tratamiento de labranza convencional de disqueado, que comenzó el otoño
previo. 2) una labranza mínima en el surco de siembra; y 3) Sin labranzas, en
siembra directa. El suelo era un franco limoso y el algodón se sembró al
principio de noviembre de cada año (Equiv. a mayo en el H.Norte). Para
facilitar la siembra en los tratamientos de SD, un herbicida total se aplicó
antes de la siembra (glifosato y paraquat) . Todos los antecesores y labranzas
recibieron a la emergencia 78 kg de N como UANa. Los cultivos con antecesores de
vegetación natural y trigo, recibieron además unos 34 kg. de N/ha
complementarios.
Los resultados si bien
hubieron algunas diferencias en población, con un 8-10% menos en siembra
directa, mostraron diferencias significativas por efecto del sistema de labranza
como del cultivo antecesor, tal como se muestra en la tabla No. 1. Se
interpretó que la mejor performance de la S Directa se debió principalmente a
una mayor economía del agua del perfil. Los contenidos de materia orgánica, en
el horizonte mas superficial (0- 7.5 cm) luego de diez campañas consecutivas de
aplicación continuada de los tratamientos resultaron sin diferencias entre los
cultivos de cobertura (1.26 %), excepto para la vegetación nativa (1.15 %), y
entre SD (1.37 %) y convencional (1.19%).
Rendimientos promedios
de fibra de algodón 1987-1996.
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Sistema de Labranza |
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Cultivo Antecesor |
Convencional-Disco |
En franjas |
Siembra Directa |
Promedio |
|
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.........................................
kg/ha ......................................... |
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Veg. Nativa |
880 |
774 |
867 |
840 c |
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Trébol |
828 |
699 |
818 |
782 d |
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Vicia |
877 |
818 |
913 |
869 b |
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Trigo |
895 |
878 |
950 |
907 a |
|
Promedio |
870 b |
792 c |
886 a |
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Mientras esta
investigación transcurría, las preguntas que comenzaron a formularse el equipo
de trabajo se resumieron en si las recomendaciones corrientes de fertilización
nitrogenada era apropiadas para el algodón bajo siembra directa, y si las dosis
debieran considerar ajustes cuando el algodón sucedía a la vicia o al trigo
como cultivo de cobertura, y como se comportaria el algodón bajo siembra
directa en condiciones de riego. Debido a la pobre performance del trébol como
antecesor, y de la labranza en franjas, en la siguiente experiencia no los
incluyeron. En la combinación de los dos sistemas de labranzas (convencional y
directa), y los tres antecesores (V.Nativa, vicia y trigo) se aplicaron 4 dosis
de N /ha (40, 80, 120 y 160 kg/ha) que se compararon con un testigo sin N
aplicado.
Los resultados de este
ensayo, que se llevó a cabo durante 7 años (1991- 1997) en un área
experimental vecina de la anterior, ahora no mostraron diferencias entre siembra
directa y convencional, (2684 vs 2617 kg de algodón fibra & semilla)
confirmando que las primeras diferencias fueron principalmente debidas a la
disponibilidad de agua. Las respuestas al N variaron según fue el antecesor en
el grupo de tratamientos bajo siembra directa. Para la vegetación nativa,
obviamente la situación mas representativa, los máximos rindes (3000 a 3400
kg/ha) estuvieron asociados a 120 kg/ha de N, pero sin diferencias
significativas con 80 o 160 kg/ha. Lo mismo se observó para trigo,
representando un incremento significativo respecto al testigo (1800 kg/ha) en
cambio, con la vicia como antecesor, todos los tratamientos estuvieron en el
rango de 3200 a 3400 kg/ha sin diferencias entre el testigo y las fertilizadas.
Estas diferencias también se mantuvieron para los tratamientos bajo labranza
convencional, excepto que las diferencia con el testigo fueron menores ya que
éstos bajo labranza convencional rindieron algo mas que en SD 2200 kg/ha.
Las conclusiones mas
relevantes de este estudio fueron las siguientes.
-
Labranzas:
En secano los rendimientos bajo SD fueron superiores a los de labranza
convencional, pero bajo riego esas diferencias desaparecieron.
-
Cultivos de
cobertura. El trigo y la
vicia como cultivos antecesores de cobertura aumentaron los rendimientos en
secano, pero ningún cultivo de cobertura modifico los rindes en sistema
bajo riego, El trigo y la vicia beneficiaron mas el sistema bajo SD que bajo
labranza convencional.
Los requerimientos de
fertilización nitrogenada fueron influidos por el sistema de labranza y el
cultivo de cobertura,
-
Fertilización nitrogenada. El algodón
siguiente a trigo como cultivo antecesor requiere 120 kg/h de N para un
optimo rendimiento. En cambio, el algodón siguiente a la vegetación nativa
requirió 80 kg/ha. Los rindes de algodón siguiente a vicia no fueron
modificados por la fertilización nitrogenada. Las respuestas a la
fertilización nitrogenada fueron en general mayores bajo SD que bajo
labranza convencional.
Además del efecto sobre
los rendimientos, las principales conclusiones sobre la densidad de plantas
señalan que el trigo como antecesor mejoró substantivamente la densidad de
plantas en SD, pero en promedio, las poblaciones de plántulas emergentes de
algodón fueron menores en el sistema de SD.
Consideraciones
adicionales sobre el manejo de rastrojos y la siembra incluyen las siguientes
recomendaciones: Estar preparado para aplicar los herbicidas cuando el tiempo lo
permita. Tanto el trigo como las malezas deben pulverizarse con glifosato al
menos un mes antes de la siembra del algodón. Este herbicida provee un buen
control al matar el trigo, así como la mayoría de las malezas gramíneas, pero
el lote debe chequearse y re-aplicar otros herbicidas para matar malezas no
controladas por el glifosato (P.E, Gramoxone).
Para la operación de
siembra se recomienda el uso de cuchillas agudas y alineadas con los discos
abridores cuando se siembra sobre rastrojo de trigo. Toda esta operación debe
realizarse con buena humedad de suelo y a velocidad de trafico moderado (6.5 - 8
km/h). Aumentar la densidad de siembra entre un 5 a un 10 % si las condiciones
no fueran las óptima. Usar insecticidas permitidos aplicados en el surco y
luego de la emergencia continuar el monitoreo para detectar a tiempo insectos
(gusanos cortadores, orugas y trips). Con respecto al control de malezas debe
considerarse todo el espectro de herbicidas, tanto de pre como de
post-emergencia o de aplicaciones dirigidas.
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CUADRO FINAL
Dosis de N kg/ha |
Costo |
Respuesta
típica
esperada |
Margen
Bruto |
Rentabilidad |
|
| |
kg/ha |
$/ha |
kg/ha |
$/ha |
kg/ha |
$/ha |
$retorno/$gastado |
|
25 |
40.2 |
16.9 |
250 |
105 |
210 |
88 |
5.2 |
|
50 |
68.8 |
28.9 |
400 |
168 |
331 |
139 |
4.8 |
|
75 |
97.1 |
40.8 |
500 |
210 |
403 |
169 |
4.1 |
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Precio de productos y servicios de
referencia. Algodón s/desmote 0.42 $/kg (Fibra 33% 1.35 $/kg),
Comercialización, 35 %. Urea 0.22 $/kg. Aplicación /centrífuga 5 $/ha |
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