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Agricultura en Campos de Terceros
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| Ing.Agr. Ph.D. Ricardo Melgar
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Una de las
características del cambio tecnológico de la agricultura pampeana que se
produce desde los 90 fue la ganancia en escala, con un fuerte proceso de
concentración de la tierra. El Ing. Diego White del estudio Mora y Araujo,
ilustraba cuantitativamente algunos números de ese cambio en una presentación
realizada el año pasado en la Bolsa de Cereales. El número de productores
descendió de 378 mil a algo mas de 100 mil en una década.
Según el especialista, en nuestro país el 37 % de las explotaciones concentran
el 75 % de la producción agrícola de la Pampa Húmeda, mientras que el
fenómeno es mucho mas notorio en EE.UU dado que dicha proporción se concentra
en solo el 187 % de los productores.
Periodísticamente el
tema se ha tratado en varias columnas como las de Héctor Huergo de Clarín o
académicamente como en la cátedra de Agronegocios del Ing. Héctor Ordóñez.
El Ing Enrique Seminario del CREA Sur de Santa Fe los alude como a los "
sin tierra " irónicamente y parafraseando a los pobres desposeídos
brasileños. Se esta refiriendo a un modelo que para mantener competitiva
nuestra producción agrícola utilizó el aumento de escala para bajar costos
fijos y por quintal producido. De esta manera, la sostenida baja de los precios
desde 1996 pudo compensarse con un decesao de los costos fijos. Aún
hoy, después de la devaluación y con la mejora de los precios relativos, los
bajos precios continúan siendo el principal problema del productor argentino.
Por las características
argentinas donde su comercio agroalimentario tiene preponderancia de commodities
de bajo precio, la escala es fundamental para ganar el acceso a recursos
críticos de la producción tales como: Financiación, insumos, mercados
diferenciados y apropiación de márgenes de comercialización. Los nuevos
actores han sabido, además, incorporar innovaciones organizacionales como la
alta coordinación de las cadenas (etapas), además de ventajas propias de
tamaño, tecnología, acceso al capital y mercados. Desde ya, las innovaciones
tecnológicas como la adopción de la fertilización y la siembra directa fueron
y serán fundamentales para ganar competitividad. La fertilización aumenta la
producción por hectárea, y aun cuando se aumentan los costos pro hectares
bajan lso costos por quintal producido. La siembra directa permitió simplificar
la operación de siembra y realizarla independizándose relativamente del
capricho de las lluvias de primavera, ganando oportunidad.
Esta ganancia de escala
se hizo en gran parte sin transferir activos, es decir por medio del arriendo o
alquiler de la tierra, por parte de agricultores mejor organizados y con
maquinaria apropiada en cantidad y calidad para el trabajo en gran escala. Por
eso los contratistas son una de las principales actores de este proceso. Otros
importantes sectores fueron los acopiadores, y los proveedores de insumos,
ejemplos de integración vertical de las cadenas.
El modelo comienza a ser
cuantificado a pesar de constituir todavía escaso eco entre los académicos, ya
que no hay muchas cifras al respecto. Es altamente probable que el próximo
censo agropecuario revele cifras consistentes y salga a la luz la real magnitud
de este cambio. Este artículo pretende ilustrar con algunas cifras el proceso y
levantar algunas consideraciones que hacen a la sostenibilidad del sistema.
Por ejemplo, durante la
campaña pasado, el Proyecto Fertilizar organizó conferencias para productores
con charlas técnicas en treinta y seis localidades de la región pampeana.
Normalmente se solicita a los asistentes información relacionada al uso de
fertilizantes y otras características relevantes, de manera de chequear las
necesidades nuestra población objetiva destino del esfuerzo de difusión.
Seleccionando aquellas encuestas en localidades donde la asistencia fue
representativa mostramos en el Tabla Nº 1 los resultados de la pregunta
¿Cuánta superficie trabajó en total, de su propiedad y alquilada / arrendada
?
Tabla Nº 1: Superficie
cultivada propia y en campos de terceros en las principales provincias
pampeanas Resultado de Encuesta a 614 productores, sobre 585 mil has
cultivadas en la Campaña 2000/01.
| |
Propias |
De
Terceros |
| ....
Miles de has .... |
| Buenos Aires |
151,7(48%) |
163,6
(52%) |
| Córdoba |
71,0
(44%) |
92,0
(56%) |
| Santa Fe |
36,0
(47 %) |
39,9
(53%) |
| Entre Ríos |
14,0
(45%) |
17,3
(55%) |
Durante esta campaña
estamos relevando la misma información y preliminarmente no vemos demasiadas
diferencias. Así, mas allá del numero y las diferencias locales que sin duda
existen, puede sintetizarse que más de la mitad de la producción local
proviene del cultivo de campos de terceros, bajo la forma ya sean arrendados, a
porcentaje o bajo otras formas de arreglo contractual.
Cual es el significado
de este sistema desde el punto de vista de la conservación dela productividad
de los suelos, o de la sostenibilidad ? Anticipándonos negativamente lo
sostendremos con datos de otro relevamiento realizado en el área de influencia
de los acopios de la empresa Aceitera Gral. Deheza, (AGD ) principalmente en
Córdoba. El impacto del proceso lo focalizaremos en dos aspectos: Uso de
fertilizantes fosfatados e inclusión del maíz en la rotación.
El relevamiento se
realizo en dos grupos: acopiadores y productores, cuyos datos se presentan
juntos, e incluyó una gran amplitud de temas específicos. Específicamente las
cifras confirman la tendencia.
La tabla siguiente (Nº
2) muestra como la mayor parte de los contratos de arrendamiento predomina el
corto plazo, ya que casi la totalidad de los acopiadores, mas interesados en
negocios puntuales, o el 70 % de los productores con contratos menores al año.
Solo alrededor de un 30 % de los productores consiguen arriendos superiores al
año. Las modalidades de arriendo de los productores son un 38 % arregla en
porcentaje y en una suma fija por ha, un 20 % establece un valor fijo en q/ha y
un 5 % establece un adelanto en dinero a cuenta de un porcentaje de producción.
Levemente diferentes, los acopiadores arriendan en quintales fijos y en
porcentaje un 24 y 23 % respectivamente, un 31 % lo hace por una suma fija, un
15 % pagando un adelanto a cuenta de un porcentaje y un restante 7 % por otras
formas.
Tabla Nº 2:
Distribución porcentual del tiempo de arrendamiento por acopiadores y
productores. Respuestas directas de los encuestados y percepción del grupo.
|
Acopiadores |
Productores |
| Años |
Respuestas |
Percepción |
Respuestas |
Percepción |
| No alquila |
0 |
0 |
22 |
0 |
| Menos de 1 |
14 |
13 |
11 |
20 |
| 1 año |
86 |
75 |
33 |
50 |
| Entre 2 y 3 |
0 |
13 |
11 |
10 |
| Entre 4 y 5 |
0 |
0 |
11 |
10 |
| Más de 6 |
0 |
0 |
11 |
10 |
Es improbable que con
este esquema contractual se privilegien decisiones de largo plazo en la
conservación del recurso, y de la sostenibilidad del sistema de producción.
Como ya lo hemos documentado en otros trabajos, una fertilización con fósforo
recupera entre el 25 y el 30 % de lo aplicado en la 1er. Campaña, restando
cantidades progresivas para los años siguientes. Un productor que disponga el
manejo de un campo por varios años, será capaz de aprovechar esa inversión y
cargar el costo de una fertilización de reconstrucción. A la inversa un
productor que tenga bajo su responsabilidad el lote por una campaña, aplicará
lo mínimo necesario para re-pagar la inversión de la fertilización.
Quienes nos siguen en
nuestras paginas hemos tratado este tema a través de las dos filosofias
básicas que rigen la decisión de fertilizar: el criterio de suficiencia y el
criterio de la reposición. El criterio de suficiencia es el que determina la
fertilización con una cantidad determinada solo cuando el nivel
de disponibilidad de P en el suelo está por debajo del valor crítico. En
cambio el criterio de reposición indica fertilizar regularmente con las
cantidades de los nutrientes que los cultivos extraen y exportan cada vez que se
cosecha.
Como los tiempos de
reciclado son de algunos años, no es probable que quien disponga del campo por
solo una campaña este dispuesto a aumentar el nivel de inversión, a no ser que
la disponibilidad del nutriente, en este caso fósforo, sea muy baja. En este
sentido, puede ajustarse el precio del arriendo según la calidad del lote.
Según el relevamiento de Canals un 18 % y 23 % de los productores y acopiadores
encuestados respectivamente, utiliza la calidad del lote como criterios para
determinar el valor del alquiler del campo.
Otro remedio puede ser
el criterio manejado por muchos propietarios de campos, es exigir que se incluya
al maíz en una rotación o que se fertilice la soja (de 1ra.). Este es quizá
sea el principal re-aseguro para la sostenibilidad. Los contratos son la forma
que se regulan las transacciones en la cadena y el principal interesado en
mantener la productividad de la tierra en el largo plazo es el propietario.
En conclusión, es
difícil separar el papel de la adopción de tecnología del contexto
organizacional e institucional. Determinados argumentos tecnológicos sirven
solo para determinados estratos organizacionales, y el estereotipo de productor
agropecuario ya no es el mismo de hace unos años, y la integración horizontal
y vertical crea nuevas formas y deforma otras. Mientras que un productor europeo
recibe un promedio de 45 % por encima del precio de mercado, y un estadounidense
un 20 %, el productor de Argentina recibe un 20 % menos por las retenciones; y
además paga un 10 % más por el precio de los fertilizantes en concepto de
derechos de importación. Un aumento de 10% del precio de trigo aumenta 2,6 % el
área sembrada y 3,8% el rinde promedio. Hay sin duda otros factores importantes
como la financiación. Pero el hecho es que las mejores decisiones, compatibles
con los intereses de toda la sociedad , le competen a los verdaderos operadores,
que toman decisiones ya sea sobre el proceso de producción o sobre la
sostenibilidad del sistema de producción.
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